INTERPRETA A UN VIOLENTO MEXICANO OBSESIONADO POR LA SEGURIDAD EN "LA ZONA"
Carlos Bardem lleva la interpretación en la sangre y lo demuestra cada vez que le dan la oportunidad de ponerse delante de una cámara. Acaba de estrenar La Zona , una película dirigida por Rodrigo Plá y en la que comparte reparto con la guapa Maribel Verdú. El madrileño, licenciado en Historia, es un hombre de mundo y se nota. Me gusta mucho viajar por Sudamérica y estuve cuatro años viviendo en Brasil , asegura el actor. Cuando no rueda una película, Carlos se encarga de la gestión de sus dos bares de tapas, practica boxeo y escribe. Es simpático, educado pero cuando le preguntemos por su hermano y por su relación con Beatriz Rico, contesta amablemente que él de esas cosas no habla.
La Zona es un es barrio residencial elitista, muy seguro pero apartado del resto el mundo, ¿tú vivirías en un sitio así?
No lo sé. Hay urbanizaciones residenciales en España muy bonitas y maravillosas, que no son tan exageradas como en la película. La realidad que plantea La Zona en México, es mucho más cruda de la que podemos encontrar en este país. En México hay un índice de criminalidad increíble, las instituciones y la policía no funcionan como en teoría tienen que funcionar. Además no es sólo un problema que se dé sólo en México, también sucede lo mismo en otros países donde hay tantas diferencias sociales. Lo interesante de la película es que te plantes qué harías tú en una situación similar, si vivirías en una zona residencial segura pero donde la gente se toma la justicia por su mano. Son unos animales pero no es tan fácil decir que no a la seguridad cuando nadie te protege.
Tu personaje es un hombre duro y algo violento, ¿te pareces en algo a él?
Lo que hace es una bestialidad y espero no compartir ningún rasgo con mi personaje. Pero también tiene su lado humano, vive en esa burbuja cerrada porque se siente amenazado.
Hay momentos de la película muy duros, ¿qué sentiste?
Mi personaje es un tipo repugnante pero cuando leí el guión traté de no juzgarlo. Incluso en algunos momentos me aterrorizó la idea de entender su comportamiento. Al final mira espantado lo que ha hecho pero insisto en que no es malo, actúa desde el miedo. Ese miedo lo gestiona mal y lo convierte en violencia.
¿En España te sientes tan inseguro como en México?
Afortunadamente en España no hay tanta delincuencia pero sí hay un problema en la calle de violencia hacia el otro. Ya vimos como un salvaje le pegaba a una chica en el tren por racismo. Estamos en un momento en el que hay muchos otros en la calle, muchos diferentes y hay gente que no lo asimila bien.
En la película consigues pasar por un mexicano, ¿tienes facilidad para imitar acentos?
Hay algo de facilidad pero detrás de esa interpretación hay mucho trabajo, no me voy a quitar valor a mi mismo. Trabajé con un coach para conseguir hablar mexicano. Hice muchos ejercicios de dicción y entonación. Como actor es muy bonito conseguir algo así.
¿Te exigió el director que hablaras así?
No, yo llegué allí con la absurda pretensión de hacer el acento mexicano y sorprendentemente no hacía falta pero al director Rodrigo Plá, luego le pareció bien.
La historia muestra el lado más duro de México, ¿qué acogida crees que va a tener allí la película?
Sólo se ha visto en el Festival de Morelia y la gente la recibió bien. No sé que pasará cuando la vea gente de la calle la vea. Pero he visto la reacción de mexicanos en salas españolas y a la mayoría le gusta. Cuando alguien se indigna Rodrigo Plá les dice que él también es mexicano pero que la realidad es así. Y que quiere que cambien las cosas, poner una luz sobre lo que está pasando allí. Cuando amas un sitio tienes que señalar lo que está pasando.
Parece que le tienes un cariño especial a Sudamérica, ¿por qué?
He tenido la suerte y la oportunidad de viajar mucho por Latinoamérica. Estuve viviendo cuatro años en Brasil y hay algo muy bonito que me une a ese continente. Disfruto mucho allí.
Todos conocemos tu faceta como novelista, ¿sigues escribiendo?
Estoy terminando una novela pero no quiero contar mucho. Es mi tercera novela, mi quinto libro. Intento compaginar la escritura y la interpretación, para mi son dos cosas complementarias que me aportan mucho.
¿Es cierto que eres un aficionado al boxeo?
Sí y sigo practicando. Voy a entrenar a un gimnasio de boxeo y me hago mi saco. Pero es a nivel de aficionado.
¿Con qué sueñas tú a nivel profesional?
Una de las cosas que aprendes en esta profesión es que cuando te obsesionas por algo, por un papel, normalmente no aparece. Cualquier actor lo que quiere es que le lleguen buenos papeles y buenos guiones. A mi me gusta defenderlos con pasión y con honestidad.
También eres empresario, ¿cómo van tus restaurantes?
Va muy bien. Tengo dos tabernas en la zona de La Latina de Madrid, además del restaurante familiar. Se come muy bien y están llenos de gente maravillosa.