Carlos Iglesias prepara su segunda película sobre los niños de la guerra

Carlos Iglesias prepara su segunda película sobre los niños de la guerra

"DESDE NIÑO ME HA INTERESADO LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y ME HE DOCUMENTADO MUCHO EN ESTOS AÑOS"

Carlos Iglesias nunca dejará de sorprendernos. En persona apenas se parece a Pepelu de Esta noche cruzamos el Missisipi o a Benito de Manos a la obra , personajes entrañables que lo convirtieron en uno de los rostros más populares de la televisión. Es un tío serio , melancólico, aunque al hablar se le escapa un poco de ese sentido del humor que tanto gusta al público. Me ha fascinado siempre la historia y por eso va a formar parte de un proyecto histórico, el musical de la entrañable Ana Frank. No descarta volver a la televisión a la que le debe haber sobrevivido como actor. Pero prefiere centrarse en su faceta de escritor y director, la direccción es lo que más me atrae en este momento y ya estoy preparando mi segunda película . La segunda, Un Franco, 14 pesetas , convenció a la crítica nacional e internacional

Estás dentro del equipo que está montando un musical dedicado a Ana Frank , ¿cuál es exactamente tu papel en este proyecto? ¿por qué decidiste participar?

Cuando me hablaron del proyecto me enganché enseguida. Ya había leído el diario de Ana Frank dos veces, una con quince años y otra con veinticinco y me llamó mucho la atención que fueran a hacer un musical con esa historia. Me pareció muy gratificante estar metido en esto. El problema es que ha coincidido con una serie de proyectos míos que no puedo descuidar y mi participación va a ser mínima. Voy a ser el amigo directo del director. Voy a aportar ideas pero sin tener que fichar.

¿Te hubiese gustado participar de forma más activa como actor o director?¿De dónde viene esa afición tuya por la historia?

Yo nunca he cantado en un escenario así que sería imposible ser un personaje principal. Desde niño me ha interesado la Segunda Guerra Mundial y la historia en general. Me he documentado mucho sobre la guerra. A este proyecto voy a aportar mis conocimientos sobre el asunto judío, campos de concentración, la invasión de Holanda, etc. Después hay que concentrarse en la familia de Ana Frank para saber qué paso y a partir de ahí hay que ser libre para imaginar situaciones que no están en el diario.

¿Qué te parecen a ti los musicales?¿Prefieres otros géneros artísticos?

De pequeño me mosqueaban mucho los musicales, que los actores estuvieran hablando y que derrepente se pusieran a cantar. Me volvía loco. No lo entendía. Ahora elijo los musicales que voy a ver y no me decepcionan en absoluto. Pero no soy el espectador ideal de musicales. Hay un musical en este diario que yo no hubiera imaginado nunca.

¿No crees que el público puede estar algo saturado con tantas historias de la guerra?

Creo que se han contado muchas cosas de la Segunda Guerra Mundial pero en musicales no. El diario de Ana Franck es un gran desconocido de nuestro país. Yo hablo con gente por debajo de los treinta años y nadie ha oído hablar de esta historia. Yo sería el primer padre que llevaría a sus hijos a ver este musical. Hay unos ideales que se trasmiten en este diario y que si se plasman en este musical van a ser muy útiles.

La escritura, ¿una de tus pasiones?

Lo que yo escribo es para el cine. Para mi la novedad es la dirección pero disfruto con todo. He escrito Un Franco, 14 pesetas y estoy escribiendo mi segunda película que versará sobre los niños de la guerra, los niños que fueron a Rusia en la República Española. Ahora estoy acabando el guión.

¿Te planteas volver a a la televisión?

Hoy mismo tengo que recibir una llamada de Televisión Española de un proyecto que tenemos pendiente. Pero si al final no resulta me centraré en la película.

¿Te siguen llamando Benito por la calle?

Ya no siento tanto agobio por la calle, las nuevas generaciones apenas me reconocen. Tampoco me molestaba que fuera así. Gracias a Benito y a Pepelu he podido hacer mi película y me ha dado de comer de una forma espléndida. Poderse defender en este oficio ya es decir mucho. La profesión es muy dura, es como en el periodismo pero más exajerado.

¿Cómo ves el cine español en este momento? ¿cómo ves el tema de la Ley del Cine?

Este año se han hecho muy buenas películas en España. Con respecto a la ley del cine creo que se debe llegar a un acuerdo porque es necesario que así sea. Sino va a desaparecer nuestro cine y nos invadirá el cine norteamericano. Sabríamos cómo se vive en Estados Unidos pero no como se vive en España.

¿Por qué crees que el público se siente más identificado con las películas extranjeras?

Ellos tienen más medios que les permiten crear espectáculo con mayúsculas. Con nuestro presupuesto no lo podemos hacer. Nuestro cine tiene que ser más reflexivo, más humano. Un plano de una de esas películas puede costar más que toda una película española. La gente está poco acostumbrada a que le cuenten cosas profundas, prefieren no pensar y para eso el cine norteamericano es ideal.

Te vemos muy comprometido con la historia, ¿qué más tipos de historias te gusta contar?¿Por qué eliges el cine para plasmar tus ideas?

A mi me gustan las historias que no se hayan contado. Creo que con una película, con el cine, se llega muy lejos. He visto mi película en treinta y nueve festivales y la historia difícilmente podía haber llegado por otros medios. Es increíble que la hayan estado viendo en todo el mundo. Ahí es donde se compensa tanto esfuerzo.

¿Cómo describirías tu profesión?

Es una profesión muy bonita, que te importa y muy creativa. Es dura cuando aquello que has hecho con mucho cariño lo tienes que exponer a la luz pública, ahí viene el conflicto, lo que otros piensen de tu trabajo. Una película es de un equipo muy grande en el que todos tiene que aportar su granito de arena. Si funciona y haces taquilla es maravilloso. Pero si no es así sigue siendo igual de digno.

¿Siempre soñaste con dedicarte a esto?

Yo quería ser actor incluso sin saberlo. Lo descubrió mi tía, mis padres, mi familia. Nunca he ido a un casting, lo primero que hice fue meterme en Arte Drámatico.

¿Te hace daño que todo lo que se hace esté sometido a la dictadura de la audiencia?

Hace daño porque te quedas sin trabajo. Pero hay que respetar todas las opiniones, no siempre lo que haces va a gustar a todo el mundo.

¿Qué consejos le darías a las nuevas generaciones?

Cada generación tiene que buscarse la vida a su manera, inovar, sonbrevivir. Hay que seguir para adelante.