CARLOS LATRE, EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS DE LA TELEVISIÓN

CARLOS LATRE, EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS DE LA TELEVISIÓN

"LA RISA DE MI HIJA ES LA MÁS GRATIFICANTE", AFIRMA EL ORGULLOSO PAPÁ

No ha pisado ni una sola escuela de Interpretación, pero Carlos Latre es capaz de encarnar a todo tipo de personajes públicos o creados de la nada. Una capacidad que pone a prueba en televisión, radio y el cine con el doblaje. Así, la noche de los lunes son suyas en la cadena Cuatro. Primero con la serie El mundo de Chema , producida por el mismo, y después con el programa deportivo Maracaná 06. De la televisión a la radio, cada viernes Carlos Latre colabora en el programa de Julio César Iglesias, El navegador.

La Pantoja de Puerto Rico o Bea, la becaria son algunas de sus caracterizaciones más representativas, pero pocos personajes de la actualidad informativa escapan de sus manos.

Carlos Latre goza de un buen momento profesional y personal. Hace dos meses fue padre de una niña, Candela. Un bebé que en boda de su padre ya disfruta de las bromas y de las risas.

- ¿Cuántos personajes interpreta por capítulo?

- Seis o siete, sino caracterizados físicamente recurro a ellos por la voz.

- ¿Cuánto tiempo necesita para convertirse en cada uno de ellos?

- Depende mucho de cada personaje. En preparar a Pedro Almodóvar o la Bruja Lola tardo una hora. Suelo necesitar entre una y tres horas. A veces incluso un poco más.

- ¿Cuál es su favorito?

- Bea, la becaria. Siempre he dicho que es el más moldeable porque está creado, cuando haces una imitación te basas en el original y puedes variarlo mínimamente en función de donde te encuentres y como lo hagas. Un personaje creado de la nada como es Bea te da mucho juego para inventarlo. Es como una figura de barro, la moldeas como quieres.

- Y de los personajes reales...

- Me gustaba mucho Papuchi, Boris Izaguirre y Cañita Brava, un personaje de la radio. Mis favoritos son aquellos con los que puedes decir muchas cosas.

- ¿Qué le pide la gente de la calle?

- Va por épocas, depende del día. Durante un tiempo me pedían la Pantoja de Puerto Rico y en la época de Maracaná me pedían al ex-presidente del Real Madrid con los puñales clavados en la espalda. Varía en función de los personajes que voy haciendo.

- ¿Dan juego los políticos?

- Sí, mucho. En Crónicas Marcianas hacía muchos políticos.

- ¿Alguno se ha molestado por las imitaciones?

- No. Lo que han dicho ha sido bastante bueno. Me consta que a Ana Palacio no le desagradaba y José Bono las aceptaba. No he tenido referencias directas, pero sé que no molestan.

- ¿Cómo empieza a crearlos?

- Primero me fijo en la voz y a partir de ahí, trabajo la caracterización y los gestos: como camina, habla...

- ¿Ha asistido alguna vez a clases de Interpretación?

- Nada. Nunca en mi vida he tomado clases de nada.

- La serie está producida por su propia productora...

- Tenemos otros proyectos, pero hemos empezado poquito a poquito. Queremos que la serie salga todo lo bien que tiene que salir. A partir de ahí, pensar en todos los proyectos que estamos preparando y esperando.

- ¿Cómo compaginas tanto trabajo?

- Son cosas completamente separadas en el tiempo, si estuvieran juntas no podría llevarlas. Por ejemplo, en la radio trabajo los viernes por la noche y en el doblaje trabajo una semana y punto. La serie es quizás lo que más tiempo me ocupa. Lo demás lo voy abordando poco a poco, distribuyéndome bien el tiempo y dedicándole el cien por cien a cada uno de los trabajos.

- ¿Qué tal su experiencia radiofónica?

- Fantástica. Julio César Iglesias es mi papá radiofónico. Yo tengo varios papás y Julio es el radiofónico. Es como si fuera mi hermano mayor, no diré mi padre.

- ¿Le pide muchos consejos?

- Siempre porque es un maestro y una gran persona. Es fantástico contar con gente a tu alrededor que son buenas personas. Cada vez que empiezo un nuevo proyecto intento sopesar la opinión de los maestros.

- Su faceta radiofónica es la menos conocida, pero usted empezó en ese medio...

- No acabé el COU porque era muy vago. Cuando acabé, me metí directamente en el mundo de la radio. Empecé en los Cuarenta Principales de Reus y en SER Tarragona De allí a la desaparecida Radio España en Barcelona y después a Radio Nacional.

- La Sexta es una cadena volcada en el humor, ¿le han ofrecido algo desde allí?

- No porque yo ya estaba en Cuatro cuando nació la Sexta. Tengo muy buenos amigos que me han ofrecido hacer alguna colaboración, pero yo estoy muy bien en Cuatro.

- Cuando Javier Sardá vuelva a la televisión estará en la competencia, ¿cómo es su relación con él?

- Muy buena. Hace tiempo que no hablamos, pero nos llevamos muy bien.

- ¿Echa de menos trabajar con él?

- Sin duda. Echo de menos Crónicas marcianas porque me crié allí. Es como la casa de unos padres, de la que uno se va, pero vuelve para tomarse un cocidito. Espero volver a trabajar con Javier Sardá algún día.

- ¿Imitaba a los profesores en el colegio?

- Siempre. Era el graciosete de la clase. Me gané algún que otro castigo, de quedarme sin recreo, cuando me pillaban.

- ¿Que le dicen ahora?

- Hace tiempo que no veo a ningún profesor, pero supongo que me dirían quién te ha visto y quien te ve con las malas maneras que apuntaba en la época de BUP y COU. Supongo que soy la excepción que confirma la regla, hay que estudiar.

- Adopta a muchas personalidades diferentes, pero ¿cómo es Carlos?

- Lo normal sería que fuera esquizofrénico, pero no. Me considero un chico bastante normal, amigo de sus amigos y que está tranquilo en casa. Intento estar siempre de buen humor, que esté todo bien y que no haya ningún problema.

- ¿Le queda algo de tiempo libre?

- Sí y además lo intento. Me planifico muy bien para poder disfrutar de mi familia y de mis amigos.

- En las fiestas, ¿le piden que anime el ambiente?

- Sí y además me gusta. Antes de trabajar en televisión ya lo hacía. Me cuesta muy poco soltarme, pero tengo una familia bastante chistosa y graciosa. El humor está bastante repartido en mi casa.

- ¿Su hermano tiene su mismo sentido del humor?

- Sí. Es buenísimo y divertidísimo. No se dedica a esto, pero es muy divertido. El es un buen profesional que está muy bien situado.

- ¿A qué aspira ahora?

- A que la serie vaya bien, que la gente vea El mundo de Chema y que disfruten con la serie. Quiero mejorar cada día y que todo vaya siguiendo sus pasos.

- ¿Le gustaría hacer cine?

- Me encantaría. He echo alguna pinceladilla, pero hay que prepararse mucho. Le tengo mucho respeto al cine. No sé a qué me dedicaría si a la actuación o a la dirección.

- Después de tanto camino recorrido, ¿qué es lo mejor que le ha pasado?

- Mi hija Candela. Tiene dos meses y es muy guapa. Afortunadamente se parece a su madre.

- ¿Hace reír ya a Candela?

- Sí y me encanta. La risa de mi hija es la más gratificante. Eso sí, sin merecer a las otras.