EN LA QUINTA TEMPORADA DE LA SERIE, LA PROTAGONISTA VUELVE A CAER EN EL ALCOHOLISMO
Carmen Machi vuelve a la televisión para dar vida a uno de los personajes más queridos de las series de ficción españolas: Aída . En esta temporada, la vida de Aída sufrirá un revés importante ya que volverá a caer en el alcoholismo, abatida por sus numerosos problemas.
Afortunadamente, la protagonista de la serie reina de los domingos, contará con el apoyo de sus seres queridos, quienes también tendrán que afrontar novedades en sus agitadas vidas. Después de ocho años dando vida a Aída , Carmen Machi sigue encantada con su personaje, ya que, según la actriz madrileña, hay muy buen rollo, la serie tiene calidad y es muy difícil conseguir una serie de éxito .
¿Sigues la serie los domingos?
Yo me siento a ver Aída porque si veo la serie no sé lo que he hecho. Aunque no soy una persona devoradora de televisión, ahora hay muchas series de televisión españolas que las empiezas a ver porque hay muchos compañeros con los que has trabajado. En el panorama actual hay cosas muy buenas y estoy encantada de que las cadenas, por fin, no tiren en el segundo capítulo un trabajo donde hay detrás un equipo que ha dejado muchísimo esfuerzo.
¿Eres muy crítica con tu trabajo cuando lo ves por televisión?
Como todo el mundo. Tú no eres dueño de lo que haces cuando trabajas en el sector audiovisual, finalmente el dueño es quien monta las tomas. Lo que aprendes es que en todas las tomas debes estar bien, porque a lo mejor dejan justamente la que a ti no te gusta.
¿Qué has estado haciendo todo este tiempo que no se ha emitido Aída ?
No he parado porque he estado haciendo Auto , una función de teatro. Tampoco te da demasiado tiempo, aunque pares de grabar , tienes que hacer cosas que se puedan compaginar con la serie.
¿Has echado de menos trabajar en la serie?
Mentiría si dijera que sí. Desde luego, prefiero cuando la serie no se emite porque la gente está más tranquila (risas). Un actor, en cuanto deja de salir por la televisión, empieza a desaparecer, y a veces cuando sales mucho por televisión necesitas no aparecer tanto por lo menos para ir andando tranquila por la calle.
¿Es agobiante?
Sí, pero es lógico. Si llevas haciendo un personaje ocho años llegas a pensar que no hay ni una sola persona en este país que no te conozca. Como el personaje es muy cercano la gente se acerca con mucha facilidad y, claro, hay veces que eso te agota porque se acerca uno detrás de otro. Yo agradezco que la gente muestre su cariño, pero a veces necesitas tu espacio.
En esta temporada tu personaje toca fondo.
Sí, se retoma la trama que pasó en Siete vidas , ella fue alcohólica y lo pasó muy mal. En esta serie pasa lo mismo, vuelve a caer y tiene problemas más difíciles, porque sus hijos son adolescentes. Aída se hace mayor, sigue estando sola, no encuentra alicientes en su vida, nadie le agradece nada... es tan terrible que ella pierde su optimismo y vuelve a caer en el alcoholismo. Es algo muy duro pero es una realidad absoluta de lo que pasa con este tipo de mujer.
¿Cómo se lleva tener que grabar una escena dramática y, a la vez, ser encantadora y divertida?
Eso es un placer muy grande. Gracias a la habilidad de los guionistas, que escriben muy bien, conocen muy bien a los personajes. Aprendes a hacerlo, es complejo hacer la transición de la comedia y el drama, pero aquí estamos acostumbrados y yo me encuentro muy a gusto haciéndolo.
El año pasado tuvisteis algún problema con alguna trama, ¿qué pasó?
Tuvimos una pequeña censura porque hicimos un capítulo donde yo me enrollaba con un cura. También tuvimos un problema con el tema de los enanos. El mismo actor que trabajó en la serie, que era enano, flipó, ya que él no tenía ningún problema con lo que se grabó. Quiso explicar que se sentía verdaderamente maltratado porque como actor no tenía ningún inconveniente y no consideraba que en la serie se metieran con el mundo de los enanos, sino con un tipo como Mauricio [era él el que metía con el enano]que representa el fascismo, el despotismo y la xenofobia.
Tal vez este tipo de incidentes os de publicidad.
Yo creo que no hace falta. Pero es una pena, los guionistas lo escriben desde el amor, la honestidad y el cariño más absoluto, nunca tratando de herir a nadie.
¿Hasta cuándo te gustaría ser Aída ?
No lo sé, es una difícil decisión. De todas formas ahora estoy muy a gusto, lógicamente necesitas hacer otras cosas para seguir aprendiendo como actriz. Yo de momento aguanto en la serie porque hay muy buen rollo, la serie tiene calidad y porque es muy difícil conseguir una serie de éxito.
Tengo entendido que entraste en la interpretación para superar la timidez, ¿eres una persona que te gusta superar barreras?
Yo no entré en la interpretación para superar la timidez, eso no es correcto. Yo he dicho siempre que todos los actores somos tímidos, aunque no todos los tímidos son actores. Para ser actores, vales o no vales. En mi caso, yo no me hice actriz para vencer mi timidez, soy actriz de toda la vida y lo hice porque era algo absolutamente inevitable.
Cuando te ofrecieron este proyecto, ¿pensaste que iba a tener tanto éxito?
Ya no me acuerdo, hace de eso mucho años. Eso ni lo piensas. Yo venía de una Siete Vidas que era una serie que tenía muy buena aceptación, era una comedia de culto. Por la cabeza nunca se te pasa el tema de las audiencias, jamás de los jamases. Cuando a un personaje se le saca de un entorno, que es lo que pasó, y entra en un ambiente diferente, el personaje cambia mínimamente y no sabes si va a gustar. Tienes el vértigo de que las cosas funcionen, pero no te planteas si va a tener éxito o no.