MADRID (EUROPA PRESS)
Cuando todavía no se ha cumplido un año desde que iniciaran su romance, Carmen Martínez Bordiú y José Campos se casaron ayer por la iglesia en la localidad gaditana de Cazaya de la Sierra, en la ermita de la finca del empresario César Alba.
Al mediodía, la hija de los marqueses de Villaverde tuvo el detalle de agasajar a la prensa con pasteles y canapés y brindó con los periodistas por la felicidad de su matrimonio. Además, declaró que se sentía "inmensamente feliz" y afirmó que para ella es como si fuera la primera vez que se casaba.
Al preguntarle si había visto el traje del novio, Carmen comentó que ella misma había elegido el traje. Respecto a qué tiene José, la aristócrata señaló que para ella es una persona especial. Respecto a sus complementos, adelantó que llevaría el lazo del vestido de color azul y que una amiga de Santander le había dejado una pulsera.
Además, Martínez Bordiú dijo a aquellos que pensaban que su relación con José Campos era un montaje que "hemos demostrado que nos queremos" y explicó que había elegido casarse en Cazaya de la Sierra porque se siente muy vinculada a este pueblo. Finalmente, no aclaró si su hijo, Luis Alfonso de Borbón, estaría presente en la ceremonia del 8 de julio en Santander.
Una hora antes del enlace hizo su aparición José Campos, quien afirmó que Carmen Martínez Bordiú "lo tiene todo". Asimismo, el empresario desveló que las familias ya se habían conocido y que se habían caído muy bien. Muy sincero, declaró que no piensa tener hijos, ya que su esposa ya tiene dos y a él le gusta más el papel de tío. José también declaró que su amor por José ha sido una constante en su relación y que, aunque en un principio no imaginaba que pasaría por el altar con ella, precisó que "yo ya me sentía su marido casi desde el principio". Por último, el cántabro deseó que el matrimonio dure.