Carmen Martínez Bordiu inició el peregrinaje como cada año junto a la Hermandad rociera de Jerez de la Frontera y acompañada de su marido, José Campos. Juntos cruzaron el río Guadalquivir a la altura de Sanlúcar de Barrameda y como fervientes rocieros, bailando y cantando a lo largo del recorrido.