MADRID, (EUROPA PRESS)
Cayetano Martínez de Irujo fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a los populares y tradicionales Carnavales del Toro. El hijo de la duquesa de Alba leyó con mucha ilusión el pregón que él mismo preparó en honor a todos los ciudadanos de la esta localidad salmantina. El conde de Salvatierra aseguró querer ser uno más de Ciudad Rodrigo: "Por todo lo que tenéis, me gustaría ser uno de vosotros y disfrutar todos los días del sosiego y tranquilidad que se respira en estas calles; tranquilidad y sosiego del que no se puede disfrutar cuando se quiere, ¡qué me van a decir a mí!", y antes de comenzar su discurso sobre los carnavales, quiso dejar claro que: "Esto no es lo mío, pero estoy encantado de estar aquí con vosotros; me encuentro muy bien entre vosotros".
Cayetano Martínez de Irujo inició su exposición oral hablando del mundo del caballo. "Si de algo entiendo, si en algo he ido adquiriendo conocimientos con el paso del tiempo, es en lo relativo a los equinos. El mundo del caballo, de la competición, ha sido y es mi mundo, mi trabajo, mi pasión, mi afición. Aprendí a montar al mismo tiempo que a caminar por mis propios medios", aseguró. "He conseguido el cariño de estos animales que siempre son fieles y nobles", continuó diciendo. Incluso sugirió como jinete que debido al "protagonismo del caballista y del caballo podría llamarse también esta fiesta el Carnaval del Toro y del Caballo".
A lo largo de su disertación tampoco dudó en alabar a sus habitantes: "Los hombres de Ciudad Rodrigo tienen mucha suerte al tener madres, esposas e hijas tan bonitas". El duque de Salvatierra recibió el reconocimiento del público al señalar que quería ser: "Ese forastero que viene a ver Ciudad Rodrigo, a ver vuestra simpática ciudad, y que lo hace cuando llega la fiesta grande". También pidió ser recordado como: "Ese forastero que vino a ensalzar la fiesta del carnaval, pero que ya para siempre hablará de esta ciudad como una de las más hermosas que ha conocido".
El pregonero reconoció al de Ciudad Rodrigo como "un carnaval diferente" en el que el coso taurino es "una plaza dentro de otra plaza". "En el palacio del marqués de Cerralbo hay un escudo que corresponde a los Toledo, apellido que han ostentado algunos de mis antepasados más famosos, así que al final mi relación con Ciudad Rodrigo puede que sea bastante más importante de lo que parece", señaló para justificar su relación con la ciudad. El apartado más reivindicativa de este discurso llegó en la parte final en la que Cayetano pidió para los encierros y "desencierros" de la vieja Miróbriga el "título de los más antiguos de toda España como prueban los documentos que se guardan en su ayuntamiento".