Conchita Goyanes y Betty Missiego en una acto benéfico

Conchita Goyanes y Betty Missiego en una acto benéfico

MADRID, (EUROPA PRESS)

Conchita Goyanes y Betty Missiego juntas en una acto benéfico para la 'Asociación de Mujeres para el Dialogo y la Educación', Conchita reconoció que fue una niña maltratada lo que la llevó a caer en la bulimia: "Mi droga fue la comida, necesité terapia para poder salir, me ha costado años de vomitar, de comer compulsivamente, ha sido muy duro, mi droga fue el chocolate".

La actriz se ha decido a contarlo por "higiene mental" y afirma ser ahora una mujer feliz, "soy una mujer nueva que ha rehecho su vida, que tiene dos hijos, una nieta, que trabaja y que ayuda a los demás que es lo que mas me sirve en la vida".

Conchita ignora por qué Marisol no quiere oír hablar de la familia Goyanes, "ella sabrá porqué, eso no lo se yo" y de Rocío Dúrcal no escatima en elogios, "maravillosa, era una cría excepcional, era una compañera dulce, cariñosa, generosa, muy buena".