Conchita, una profesora de primaria convertida en estrella de la canción

Conchita.
Conchita. - EP

"ESTOY TODO EL TIEMPO EN LA FURGONETA METIDA Y TOCANDO SIN PARAR"

Hasta hace apenas un año, nadie había oído hablar de Conchita. Esta madrileña, profesora de primaria, es consciente de la suerte que ha tenido. Su primer disco, Nada Más , se ha convertido en disco de oro, con más de 29 semanas en la lista de los trabajos más vendidos. Acaba de ganar el Premio Cadena Dial... y lo que queda. Su éxito reside en letras sencillas que se acercan al gran público, que ya las ha hecho suyas. Quizá porque habla de experiencias propias, de esas que nos suceden a todos. Amor, desamor, el reencuentro... Todo ello se engloba en un primer disco que, esperemos, no sea el último.

-Naciste en Finlandia. ¿Cómo fue eso?

Es una locura. No soy finlandesa. Fue por casualidad. Estuve una semana y vine a Madrid. No tengo nada en contra de ser finlandesa (risas).

-¿Recuerdas tu infancia cantando?

Sí, cantaba muchísimo desde muy pequeña. Ponía un aparato de Fisher Price y desde muy pequeña hacía cancioncillas.

-En los agradecimientos de tu disco hablas de la canción de El pez ...

Es una tontería. Es muy mala pero la recuerdo con cariño.

-Desde joven tenías afición por la música, pero ¿cómo te decidiste a dejarlo todo por la canción?

Estudié Magisterio de Primaria. Me suspendieron una asignatura de un año entero. Como tenía mucho tiempo pensé que lo tenía que intentar porque era un sueño. Grabé una maqueta, estuve tocando por bares, trabajé en un colegio y tocaba una o dos veces al mes. La maqueta se movió y, al final, tuve mucha suerte. Me llamaron de una discográfica y allí empezó todo.

-¿Qué significa para ti El Búho Real?

-Es donde empecé. Después toqué en Libertad 8... Son bares, para que la gente que toca, que es importante que haya porque tienen mucha magia. Libertad 8, por ejemplo, es increíble. Si no llego a pasar por allí, no hubiese sacado este disco o hubiese sido mucho peor.

-¿Qué opinaron tus padres de eso de vivir de la música?

-Bien. A mi madre siempre le decía: Mamá, yo quiero cantar . No me dijeron nada. Hay un momento, cuando dejas todo un poco y te metes de lleno, que es normal que tengan un poco de miedo. Te la estás jugando: te puede ir mal o te puede ir bien. En ningún momento me dijeron nada. Me han apoyado.

-¿Son duros los comienzos?

-No, he pasado por etapas. Me han timado alguna vez... como a todos. Algunas veces, vas con toda tu ilusión y ves que gente lo ve como un negocio. Te sientes mal. La verdad es que no me puedo quejar. Tengo muchísima suerte porque hay gente que lleva cantando media vida y no le han dado una oportunidad.

-Tu padrino musical es Juan Luis Giménez, de Presuntos Implicados. ¿Cómo os conocisteis?

-Me lo presentaron en la discográfica, pensando que él podría entenderme muy bien y producirme el disco. La verdad es que acertaron porque es increíble. Me ha respetado muchísimo la música que hago y, aparte de eso, es un músico muy bueno.

-¿Cómo se puso la productora en contacto contigo?

-Los de la productora me llamaron al móvil. Iba en el coche con una amiga y empezamos a gritar.

-¿Crees que la suerte te ha ayudado mucho?

-Sí, claro que me ha ayudado. La suerte es importante. Mi madre siempre me dice que tengo una estrella en el culo (risas). La verdad es que he tenido mucha suerte, pero para todo (risas).

-¿Cómo surgió la colaboración con Antonio Vega?

-Se le ocurrió a alguien de la discográfica y se pusieron en contacto con él. Se lo dieron (el tema), le gustó... Es un tío increíble.

-Muchos cantantes se quejan de que no es posible hacer un disco a capricho. ¿Te han dejado hacer en tu estreno?

-El disco lo he hecho a capricho. No dejo que me digan nada porque son cosas que haces tú y, de repente, no te pueden decir: haz un estribillo... . Te pueden aconsejar. He tenido mucha suerte.

-Los temas son de desamor. ¿Están inspirados en ti?

-Sí, los temas se inspiran en mí y en todo lo que hay a mi alrededor. Era una mala racha (risas).

-¿A qué te hubieras dedicado si no hubieses triunfado en esto, seguirías como profesora?

-Sí, a mí me encantaba dar clase. Me encantan los niños y me iba bien, lo que pasa es que mi sueño era cantar.

-¿Cómo se presenta tu futuro más próximo?

-Por el momento, muchos conciertos. Estoy todo el tiempo en la furgoneta metida y tocando sin parar, que es lo que me gusta.

-¿Cómo llevas eso de viajar tanto?

-Bien porque pienso que voy a tocar, que me encanta. Llevo un poco mal los aviones, me mareo muchísimo. Es la parte que me toca. En la furgoneta es mucho mejor, porque voy con los músicos.

-¿Estás mucho tiempo sin ver a tu familia?

-No, porque me voy cuatro días y vuelvo dos, me voy tres y vengo uno...

-¿Sigues viviendo con tus padres?

-No, vivo sola, pero ya antes de esto.

-¿Tu pareja ideal sería también cantautor?

-Me daría un poco igual. No me importaría que fuera cantautor. Me gustaría una persona normal, que le quiera yo y que me quiera él.

-Y tu regalo perfecto, ¿una guitarra?

-(Risas). Ya no, porque ya tengo la guitarra que quería. Es un regalazo.

-¿Te sientes sola cuando viajas?

-No, la verdad es que no. Somos un montón de gente. Soy la chica entre ocho chicos, que es como si fuera una princesa y estoy todo el día con ellos, hasta el momento de meterme en mi cama a dormir, que caigo rendida y no pienso si estoy sola.

-La fama ha llegado pronto. ¿Se asimila bien?

-Yo voy por la calle y no noto nada. Lo único es que noto más que antes es que, en vez de tocar dos veces como mucho, toco más. Alguna vez me para alguien, pero muy poco. No es esa fama que dices ¡Dios! .

-¿Y qué te dice la gente?

-Me paran porque tienen mi disco y les ha gustado mucho. Te hace ilusión. Te empiezan a mirar. A mí se me olvida.

-De la acogida del público, ¿con qué te quedas, qué te ha marcado más?

-Es muy bonito ver que haces una canción y... Cuando hago una canción no la hago pensando en el público. Para que esté conforme con ella, me tiene que gustar mucho a mí, para tocarla delante de la gente. Es muy fuerte que la gente las haga suyas... me invitaron a una boda... (risas). No fui, me sentí fatal, perdí la invitación...

-¿Cómo te sientes en Madrid?

-Me encanta. Creo que le falta el mar, que sería increíble. Vivo en el centro y dicen que es muy estresante... Pero me gusta ver siempre gente.

-¿Tu sitio favorito?

-El Retiro.

-¿Y para componer?

-El salón de mi casa (risas). Porque estoy ahí, no por nada.

-¿Cuándo lanzarás el segundo álbum?

-No tengo ni idea. Hay canciones ya de sobra, pero por el momento nada. Estoy hasta octubre tocando sin parar. Ya para el año que viene.