COTI: "PERSONALMENTE, CREO QUE ESTABA PREPARADO PARA EL ÉXITO Y LO DESEABA CON TODA MI ALMA"

COTI: "PERSONALMENTE, CREO QUE ESTABA PREPARADO PARA EL ÉXITO Y LO DESEABA CON TODA MI ALMA"

EL CANTANTE ARGENTINO, REVELACIÓN DEL ÚLTIMO AÑO MUSICAL, HA COMENZADO A PREPARAR SU NUEVO DISCO

No le debió resultar fácil liarse el petate al hombro y marcharse de su Rosario natal hacia España en busca de fortuna, pero lo cierto es que aquella decisión fue la más sabia que pudo tomar en su vida. De su viaje brotó el éxito al que hoy nos tiene acostumbrados Coti Sorokin. Fue a los once años cuando este atractivo argentino probó el manjar de la música, llegando a crear, a tan pronta edad, sus primeras canciones. Desde los tres años comenzó a formarse en la que sería su profesión estudiando guitarra y teoría musical. En la Universidad, ingresó en la Facultad de Humanidades y Artes, aunque la música seguía patente gracias al grupo que formó en aquella etapa de su vida, Luz Mala .

En sus viajes por el globo terráqueo, conoció a Javier Calamaro, asesoró a los emblemáticos Enanitos Verdes , colaboró con Andrés Calamaro en uno de sus discos, compuso para Diego Torres, Fito Páez... Una carrera en la sombra y a la vez una inagotable fuente de aprendizaje. Llegaba el momento de crear su propio trabajo. Y así ocurrió con Coti , disco que estuvo precedido por su sencillo Antes que ver el sol .

Hoy, puede presumir de tener una carrera en solitario envidiable. Ha compartido escenario con los más grandes y sus discos desaparecen de las tiendas a una velocidad vertiginosa. Sin embargo, lo que no ha cambiado en él es su ilusión por la música, esa ilusión que le llevó a dejarlo todo en Argentina por encontrar su hueco en el mundo.

Ahora, participa en el cuarenta aniversario de los 40 Principales prestando su imagen y su voz a la entrega de premios que se realizará el 30 de noviembre. Entre los nominados destacan Dover , El canto del loco , Estopa , La oreja de Van Gogh , Pereza , Diego Martín, Fito y Fitipaldis , Amaral , Nena Daconte , y un largo etcétera.

De todos los nominados a los Premios Principales 2006, ¿a quién le darías el premio?

A muchos...

Quizá a Julieta Venegas que ha cantado contigo...

Es mi amiga, pero también son muy amigos míos los chicos de El canto del loco , Amaia Montero de La oreja de Van Gogh . Por suerte me he hecho muchos amigos y eso siempre hace difícil la elección. Pero eso es bueno.

¿De qué manera vas a participar tú en esta entrega de premios?

Voy a participar en el evento, pero por razones de tiempo y de calendario no ha entrado mi disco. Aún así, estoy encantado, porque es una iniciativa muy democrática, ya que puede votar el público. Eso es un avance.

¿Qué proyectos tienes entre manos?

Terminar la gira, que me quedan a penas dos conciertos. Después voy a empezar a grabar el nuevo disco, que tengo muchas ganas y muchas canciones y ojalá el primer trimestre del año que viene ya esté en la calle.

Cuando escribes tus canciones, ¿en qué te inspiras?

En todo lo que me va sensibilizando, lo que voy viendo, lo que me van contando, pero sobre todo lo que me va pegando en carne propia. Eso me genera la necesidad de escribirlo, y de eso están hechas mis canciones.

¿Tienes algún ritual a la hora de escribir y componer?

Tengo mis momentos de desorden, pero he tratado últimamente de organizarme un poco más y de tener siempre una libreta conmigo para tener todo ahí apuntado, porque si no luego se van perdiendo la idea, se van diluyendo. Estoy tratando de organizarme.

¿Esperabas el éxito que has tenido en España?

Uno tiene que estar preparado para estas cosas. A veces es más difícil estar preparado para que pase que para que no pase. Yo, personalmente, creo que estaba preparado para el éxito y lo deseaba con toda mi alma. Por eso me vine a España y por eso compongo canciones y publico discos.

¿De pequeño ya escribías tus canciones?

De chiquito no, pero sí cuando tenía once ó doce años, empecé a escribir las primeras cosas que quería. En ese momento era un juego y no me daba cuenta de que realmente era algo muy importante. Fue naciendo una pasión ya inmanejable con el tiempo.

De pequeño, ¿tenías en mente alguna otra profesión?

Yo fui a por la música porque a me fui dando cuenta de que eso era lo que más quería en el mundo.

¿Qué dificultades encontraste?

Dificultades hay constantemente, siempre. Sería feo si no las hubiera, porque a través de esas dificultades y de esos errores he ido aprendiendo y haciéndome cada vez mejor. La mejor manera de crecer es la experiencia.

¿Mantienes viva esa ilusión infantil?

Sí. Mi profesión mantiene muy viva mi parte infantil, porque todo esto es como un juego. Tengo que jugar con el público y conmigo mismo, eso mantiene mi parte inmadura en constante crecimiento. Es cierto que conozco a gente de mi edad que ya son unos viejos... Yo estoy orgulloso de seguir siendo un inmaduro total (risas).

Has sido compositor para muchos artistas reconocidos, ¿cuándo te atreviste a dar el paso y sacar un disco en solitario?

Siempre he sido muy atrevido. Lo que pasa es que, por diferentes razones personales y circunstanciales, mi proyecto de solista se fue aplazando. Hasta que un día decidí dejar todo lo demás de lado para poder poner la energía que necesitaba en mi proyecto. Me di cuenta de que no era posible seguir compartiendo esa energía. Tenía que poner toda la carne en el asador. Por eso, en un momento en que las cosas me iban bien y estaba ganando dinero, hice un quiebro total y me vine a un país en el que no me conocía nadie para empezar absolutamente de cero. Pero siempre he estado con mis grabaciones y mi música, desde chiquito.

¿Qué es para ti la música?

Para mí es la vida, es con lo que respiro desde que nací, incluso antes, a través de mi familia, de mis padres, con lo que me crié. Para mí es el oxígeno.

¿Siempre has sentido interés hacia la música?

La música siempre ha sido parte de mí. A los diez años empecé a estudiar un instrumento, pero recuerdo tener tres años y tener guitarras de juguete. Mis padres me comparaban discos y a mí me encantaba escucharlos y cantar. Eso es algo que ya nació conmigo. Creo que con eso se nace y a los pocos meses de vida, uno ya tiene una especial sensibilidad que otra gente no tiene o tiene para otras cosas.

Tus padres se tomaron en serio tu vocación desde el principio...

Sí, claro. Yo tuve la suerte de traerlo en los genes, pero también de que mis padres me inculcaran que la música era algo muy serio y de que tenía que dedicarle mi vida a esto.

¿Qué sentiste la primera vez que subiste a un escenario?

Miedo, mucho miedo, y nervios. Siempre sale todo mucho peor de lo que lo tenías ensayado. Luego uno se va acostumbrando y va aprendiendo a disfrutar de estar en el escenario, y de cantar y de expresar y de conectar con la gente, eso también es un aprendizaje.

¿Cómo reacciona el público español en los conciertos? ¿Es diferente a cualquier otro?

Incluso dentro de España hay públicos muy diferentes. Madrid es, en ese sentido, un sitio alucinante porque el público madrileño es muy respetuoso pero muy entregado también, muy pasional.

¿Cuál es tu secreto para conectar con la gente?

No lo sé, no hay un secreto porque esas nos son cosas infalibles. Uno puede tener creencias y ciertas maneras de trabajar y luego pueden no servir al año que viene. Uno puede conectar más con alguna canción y desconectar más con otra, pero es parte del camino. Tiene esas curvas, esas bajadas, y hay que ser consciente de que eso es así. Es muy largo, dura toda la vida, o sea que hay que tener paciencia siempre.

¿Cómo te ves dentro de diez años?

Igual que ahora, un poco más viejo, pero igual, haciendo las mismas cosas buenas y cosas malas.