"LO MÁS IMPORTANTE QUE HE HECHO EN MI VIDA HA SIDO SER MADRE, TENER UNA FAMILIA Y RODEARME DE GENTE A LA QUE QUIERO", AFIRMA LA PRESENTADORA
Cristina García Ramos se ha convertido en una autoridad de la crónica rosa, su dulce acento canario se escuchó por primera vez cuando debutó en la pequeña pantalla como presentadora de informativos. La canaria se siente satisfecha con su trayectoria profesional y nos confiesa que tras especializarse en noticiarios y programas debate, se lo pensó mucho antes de aceptar Corazón, Corazón . Se lanzó a la aventura del corazón pensando que sería por un período corto de tiempo pero lleva ya catorce años haciendo llegar a los hogares españoles la actualidad social de los famosos. Desde hace años comparte su vida privada con el periodista Diego Carcedo y su hija Thais, socióloga y experta en marketing.
-¿Cuál es tu balance personal después de tantos años al frente de Corazón corazón ?
-Positivo, el cuatro de julio cumplimos catorce años de emisión ininterrumpida, somos el programa más veterano de Televisión Española. Abrimos la televisión a un nuevo género y hemos creado escuela, tenemos que estar contentos. La veteranía es un grado
-¿No llega a cansar la crónica rosa?
-Le debo muchas alegrías a este programa. Al hacer recuento asusta pensar que llevo catorce años de mi vida al frente de esto, no he cambiado demasiado de actividad pero en los tiempos que corren eso hay que agradecerlo.
-¿Os ha costado mucho mantener el tono amable de vuestras crónicas?
-Sí, en los últimos tiempos la crónica social ha ido degenerando, se ha pasado a un tipo de noticias mucho más sensacionalistas que no tienen nada que ver con la idea inicial de nuestro programa. Últimamente estamos más tiempo en los juzgados y delante de la puerta de la cárcel que en una fiesta en el Hotel Ritz. Hay una serie de escándalos que no se pueden obviar, ahí está el caso Malaya, pero lo cierto es que con unas cosas y con otras el rosa está cambiando de color.
-¿Qué hacéis para no caer en ese amarillismo del que hablas?
-Este es un programa que no tiene opinión, sólo información, es entretenimiento puro y duro pero hecho con seriedad, rigor y buen gusto. Mantenernos así nos ha convertido en un clásico, los espectadores captaron nuestra postura y nos han sido muy fieles desde el principio.
-¿Los famosos también os respetan?
-Tenemos buena relación con los famosos porque con nosotros no se siente asediados pero yo no diría que les tratamos bien, simplemente con corrección.
-¿Cuáles son los famosos preferidos de Cristina García Ramos?
-Aquellos que lo son por su trabajo, ya sean actores, cantantes, modelos o diseñadores. No me gustan nada esos famosos serie B , sin oficio y con mucho beneficio.
-¿Te atrajo la crónica rosa desde siempre?
-No, llegué por casualidad, nunca había hecho información de sociedad y cuando empecé este programa pensaba que sería cosa de un verano.
-¿Te gustaría compaginarlo con algo más?
-En otras épocas de mi vida lo he hecho pero este programa te absorbe mucho tiempo, hay que echarle muchas horas y a día de hoy me es imposible compaginarlo con otra cosa.
-¿Cómo estás viviendo la reestructuración laboral que se lleva a cabo en Televisión Española?
-De momento sigo haciendo el mismo programa que estaba haciendo, estamos viviendo un proceso de cambio y nos tenemos que acostumbrar tanto a nuevas incorporaciones como a salidas de gente que llevaba muchos años trabajando a nuestro lado.
-¿Hay hombres en vuestra redacción?
-Tenemos una redacción mayoritariamente femenina pero también hay chicos entre mis redactores y lo hacen realmente bien.
-¿Por qué espanta a los hombres la crónica rosa?
-No creo que sea la crónica rosa, esos estereotipos hay que borrarlos, la vida ha cambiado mucho. El periodismo se está convirtiendo en algo femenino desde las facultades, hay más mujeres estudiando y por lo tanto hay más presencia femenina en las redacciones. Ahora es corriente que me vea trabajando en un plató únicamente lleno de mujeres, algo que hace veinte años era impensable.
-¿Te ha decepcionado algo de la profesión?
-No, absolutamente nada, sigo enamorada de esta profesión como el primer día, no se me ocurre otra cosa mejor en esta vida que ser periodista. Este es un trabajo que se reinventa cada día, yo siempre tuve claro que quería ser periodista y pasados los años sigo viviendo la profesión con el mismo entusiasmo que el primer día.
-¿Tu hija ha heredado esa vocación?
-No, su vida profesional va por otro lado, es socióloga y trabaja en marketing.
-¿Cuándo uno trabaja informando sobre la vida de otros se vuelve más precavido con la propia intimidad?
-Tengo una vida privada muy normal, muy familiar. La expongo poco al público porque no me parece necesario. Soy sólo una periodista que hace su trabajo, he renunciado a una mayor popularidad e incluso a un caché profesional más alto a cambio de tener una mayor dosis de privacidad.
-Haciendo balance se podría decir que lo más importante que ha hecho...
-Ha sido ser madre, tener una familia y rodearme de gente a la que quiero. El éxito en la vida va por ahí. La vertiente pública me importa, pero lo primero es lo primero.