Dani Martín, el líder de "El Canto del Loco", de cantante a actor

Dani Martín, el líder de "El Canto del Loco", de cantante a actor

"LO QUE MÁS ME PUEDE LLEGAR A DOLER ES NO PODER SER QUIEN SOY: UNA PERSONA NORMAL Y CORRIENTE", ASEGURA EL NUEVO "POLICÍA" DE LA TELE

Dani Martín es Pablo Corso, el jefe de su grupo de policías en Cuenta atrás . El líder de El Canto del Loco ha preparado este papel a conciencia antes de comenzar la grabación porque afirma que es un personaje distinto a los que había hecho en sus apariciones en cine y televisión. No le faltan proyectos con los que continuar su carrera tanto musical como de actor, pero con una sinceridad aplastante, dice que en cada momento se decantará por aquello que quiera hacer. Se ve a sí mismo como una persona llena de defectos, pero no es lo que ven en él el resto de los mortales. Este amante de la vida casera, de sus amigos de la infancia, de sus padres y del Atlético de Madrid, confiesa que prefiere escribir del amor y de los sentimientos antes que hacerlo de sexo, drogas y alcohol. Y es que, a sus treinta años, este guapo madrileño ha sabido madurar y valorar lo más bello de la vida.

¿Cómo es Pablo Corso?

Es un policía que no quiere ser policía. Es muy intuitivo, muy animal y muy visceral. Para mí es una nueva ilusión, como cuando hace nueve años me embarqué en un proyecto con otras tres personas donde todo se basaba en ponerle toda la ilusión y todo el corazón, y es lo que quiero hacer en este proyecto. Me encanta como es este personaje porque tiene muchas cosas que me van a permitir hacer cosas diferentes de las que he hecho hasta ahora. Corso no es ni un chulazo , ni un malote , que eso ya lo he hecho. Es un tío tranquilo, un tío líder y educado, pero que tiene ese don de liderazgo.

¿Cómo has trabajado este personaje?

Corso está muy trabajado. He tenido tiempo para prepararlo porque he estado tres semanas con una entrenadora para saber en qué se apoyaba, desde donde hablaba, por qué era el líder, etcétera. Yo creo que además todos tenemos dentro muchas facetas que nos sirven a la hora de transmitir a través de un personaje y mi manera de hacerlas es pensar como sería yo en esta situación y así lo hago.

Antes que cantante fuiste actor...

Yo empecé en la escuela de Zulema Catch, con catorce años, después entré en William Layton, y finalmente encontré mi escuela, que no digo que sea la mejor, pero para mí sí lo ha sido, la escuela de Cristina Rota en la que estuve cuatro años, dos años actuando en la Katarsis. Allí fue donde aprendí a canalizar las energías y todo lo que quería transmitir. En 1999 hice la película Sinvergüenza , luego I Love You Baby , Sin fin , la película con Bigas Luna, episódicos en series y alguna que otra obra de teatro.

De pequeño, ¿qué querías ser: actor o cantante?

De pequeño quería ser cantante, actor... Pero yo no me siento ni cantante, ni actor, ni artista. Yo me considero un ser humano al que le gusta transmitir cosas a través de una canción, escribiéndola yo, o a través de un guión de cine o de teatro.

¿Cómo has madurado desde que eras pequeño?

Yo creo que si tienes una base familiar con comunicación, y si te abres a ello, llega el momento en el que se pasa esa adolescencia de los dieciocho años, y te empiezas a dar cuenta de que en esta vida hay que tener una base cultural, que hay que saber respetar a los demás, que para llegar a formar una familia o para llegar a tener un entorno social bonito en el que disfrutar, tienes que tener una serie de prioridades. Yo me baso en la comunicación, en el respeto, en disfrutar con todo aquello que haga, con cariño, en el diálogo, en un montón de cosas.

Eres muy amigo de Fernando Torres, ¿tenéis tiempo para veros?

Yo soy socio del Atlético de Madrid. Tanto por su trabajo como por el mío es un poco complicado quedar, pero siempre mantenemos un contacto telefónico. Nos sentimos identificados porque nos ha tocado vivir ciertas cosas parecidas por nuestra edad, aunque él es mucho más joven que yo...

¿Mucho más joven?

¡Si yo tengo treinta años!, y Fernando tiene veintiuno. Mantenemos un contacto telefónico y en cuanto podemos nos vemos. Luego tenemos amigos en común.

¿Cómo ves al Atleti?

Yo creo que está ahora en un momento en el que si seguimos trabajando podemos llegar a estar arriba, por lo menos entre los cinco primeros.

Ese es el espíritu atlético...

Ese es mi espíritu (sonríe), vivir con ilusión y con ganas. Yo prefiero ser del Atleti porque me encanta esa filosofía de vida, el luchar por lo que quieres conseguir y poco a poco.

¿Qué es lo más curioso que te han podido decir por la calle?

Sinceramente, no vivo sintiéndome conocido, ni me quedo con ese tipo de recuerdos. Cuando me levanto por la mañana no pienso: qué grande soy que he llenado las Ventas tres noches en este país, y he llenado el Calderón , no. Me levanto y sé que soy Dani, con todos mis miedos y mis inseguridades, y una vez que salgo a la calle intento ser uno más, ser feliz y vivir de lo que me gusta.

¿Cuáles son esos miedos e inseguridades?

Los miedos y las inseguridades que puede tener cualquier ser humano a la hora de afrontar un día, que yo creo que son bastantes, aunque vivimos casi todos escudados para que nadie vea nuestras inseguridades y complejos. Y más cuando eres una persona tan observada, llega a ser un poco difícil porque yo ni me considero alto, ni guapo, ni fuerte, ni con el mejor cuerpo del mundo, creo que tengo mogollón de defectos. Te sientes más exigido y a veces te genera una autoexigencia muy fuerte. Pero también con el paso del tiempo estoy intentando aprender que soy así, y el que me quiera así, que me quiera así, yo no tengo que intentar caer bien a todo el mundo ni llegara ser simpático para todo el mundo. Soy como soy, y nada más.

Con tantos proyectos tu fama va creciendo por minutos. ¿Aún puedes salir a la calle simplemente a pasear?

Me niego a convertirme en una persona que se aísle o que se tenga de ir de su ciudad porque en el momento en que me suceda eso, me vuelvo a coger la furgoneta y vuelvo a descargar cajas. Lo que más me puede llegar a doler es no poder ser quien soy: una persona normal y corriente.

¿Qué tiene El canto del loco para haberse ganado un hueco importante en el panorama musical español?

Yo creo que la palabra es verdad , y no tener prejuicios, como tiene el noventa por ciento de la gente de la música. Yo hago lo que me gusta, hago las canciones que quiero, visto como quiero, no me tengo que disfrazar para subirme al escenario, no tengo que hablar de sexo, drogas y alcohol en las canciones, hablo de amor porque me parece muy bonito, a otros les parecerá muy moñas, hablo de lo que me surge en el día a día, y yo creo que eso la gente lo percibe. Lo más importante es que las canciones sean de la gente, no que hablen de mí, sino de la vida. Y estar en contacto con la vida a diario. Eso hace que la gente sienta que eso es suyo, entonces al sentirlo suyo se ha hecho todo tan bonito y tan grande.

¿En qué te inspiras para escribir esas canciones que hablan de la vida?

En la calle, en el día a día, en los sentimientos sobre todo. Yo a mi madre le digo: mamá, ¿de qué hablan mis canciones? , y ella me dice: tus canciones hablan de sentimientos, porque tú eres muy sensible . Yo soy una persona muy sensible, con una coraza enorme por el miedo que tengo a que me hagan daño. La palabra miedo aparece en mis canciones catorce veces. Mis letras hablan de inseguridad, de miedo.

Dices que tu madre escucha tus canciones, ¿ha sido así desde el principio? ¿te han apoyado siempre en todo?

Yo he tenido la suerte de tener un padre y una madre bastante culturizados, no digo que los de los demás no lo sean. Son gente culta, me han llevado a conciertos, a manifestaciones... Mis padres han sido muy revolucionarios, pero con causa, no como su hijo (risas). He tenido un apoyo enorme de ellos, una base familiar, una convivencia y una comunicación muy grande. Eso me ha ayudado a día de hoy a poder llevar esto.

A parte de la interpretación y la música, ¿qué otras cosas te gusta hacer?

Me gusta estar con mis amigos. Yo vengo de un barrio en el que he estado veintiséis años viviendo, pero por vergüenza ya me he tenido que independizar, porque mi madre me dijo: Mira, chico, ¿no te da vergüenza? . He tenido la posibilidad de hacerlo, me compré una casita, vivo ahí. Me encanta estar en casa, compro muchos DVD, mucha música, mucho iPod. Me he comprado un miniestudio en casa y estoy componiendo, tengo un kart de competición, me apasiona ir a un karting que hay en Alcalá de Henares, me gustan los quads, las motos, el motor, el fútbol... pero lo que más me gusta es ir a cenar con mis amigos, con mis cinco amigos, y hacer sobremesa, tomarnos una copa ahí, luego ir a algún bar de algún colega.

Esos cinco amigos, ¿son los de toda la vida?

Son mis amigos de la infancia. Tres de ellos trabajan conmigo en la gira.

¿Tienes más proyectos como actor además de Cuenta atrás ?

Sí, tengo cine, tengo teatro, tengo muchas cosas pero de momento son sólo proyectos. Voy a hacer lo que me apetezca en cada momento, porque por suerte puedo hacerlo.

¿Te diviertes más actuando o tocando?

Yo me divierto viviendo y encima de un escenario vivo, y cuando estoy actuando pongo todo mi corazón.