PRESENTA CADA SÁBADO EN TELEMADRID "DIRECTO A LA NOCHE" JUNTO A ALEJANDRA PRAT
Con sólo treinta y dos años Daniel Domenjó es ya una estrella de la pequeña pantalla. El chico es guapo, eso salta a la vista, pero el secreto de su éxito reside en la seriedad que sabe imprimir en todo lo que acomete. Cuando sea mayor decidirá qué quiere ser pero por el momento, además de ser licenciado en Periodismo, realizar estudios avanzados de Filología Alemana y un post-grado de técnicas editoriales, cuenta con siete años de duro trabajo en la pequeña pantalla. Nos hizo disfrutar en Televisión Española con programas de la talla de El enemigo en casa , teleobjetivo , Mira lo que ven o El debate , ahora planifica nuestros fines de semana en Telemadrid con Directo a la noche .
-¿ Directo a la noche es lo que buscabas?
-Sí, tenía muchísimas ganas de volver a hacer un programa en directo así que cuando me lo ofrecieron no dudé en aceptarlo. Sólo tengo palabras de agradecimiento para Telemadrid, es una de las pocas cadenas de televisión que arriesga actualmente, han apostado por un programa en directo y caro donde hay acción y entretenimiento. Estoy ilusionado y esperanzado, creo que las cosas van a ir muy bien.
-La audiencia no está respondiendo muy bien...
-Todavía no pero es lógico, se trata de una apuesta arriesgada y necesita tiempo, poco a poco sumaremos más. Son unas audiencias bajas a las que no estoy acostumbrado pero la cadena está satisfecha y nos apoya.
-¿Vives angustiado mirando la cuota de audiencia?
-Sí, lo llevo haciendo desde que empecé a hacer televisión diaria. Vivo con ello y de ello pero no sufro. Suy consciente de que estamos en una època televisiva muy difícil pero si con lo joven que soy no me sintiera motivado con este programa, jamás lo iba a estar por nada.
-¿Qué hizo que te decantaras por la televisión?
-Tenía muy claro que lo quería probar pero fue de manera fortuita, lleva tres años trabajando la emisora de radio Rac 1 y los responsables de la cadena decidieron poner en marcha una televisión contando con los que estábamos dentro del grupo. No ha sido algo buscado, sino fruto de la vista de alguien.
-Ahora que conoces el medio, ¿te quieres quedar?
-Llevo sólo siete años, lo he pasado muy bien y me siento muy afortunado. Soy de los pocos periodistas que con menos de treinta años ha podido hacer debates para toda España, concursos, especiales, informativos... He tenido la suerte de poder avanzar en lo que me gusta. Pretendo aguantar cinco o diez años más moviéndome igual y cuando me haga mayor ya sabré lo que quiero ser.
-¿Cuándo veremos publicado tu primer libro?
-Tengo una novela terminada desde hace tiempo pero no me convence lo suficiente. Estoy escribiendo la segunda y espero terminarla en agosto, si todo va bien verá la luz en Abril de 2008 como muy tarde.
-Puedes adelantarnos algo...
-Sí, es una historia de amor juvenil, amor incomprendido dentro del marco social del siglo que vivimos. Es una historia un poco truculenta y muy urbana, el título todavía está por ver.
-¿Será autobiográfica?
-No, utilizo datos de mi propia experiencia pero no se puede calificar de autobiográfica. No tengo pretensiones en este terreno, escribir es algo que hago en la intimidad, para divertirme, si se publica y va bien encantado pero si no no pasa nada.
-¿Sigues con idea de crear una editorial?
-Me gustaría pero no encuentro tiempo para dedicarme a eso. El mundo editorial es muy vocacional, hay que estar dispuesto a dedicarle muchas horas para poder luchar con los grandes titanes de esta industria.
-¿Qué tal compañera es Alejandra Prat?
-Fue una sorpresa cuando me dijeron que sería mi compañera pero me intento mover sin prejuicios y me aseguraron que Alejandra quería dar un giro a su profesión alejándose de temas frívolos. Para ella este programa significa un acercamiento al periodismo serio y le está poniendo muchas ganas. Estoy encantado con ella, es una buena profesional.
-¿Qué papel juega la belleza en el éxito televisivo?
-Los actuales cánones de belleza juega un papel importantísimo actualmente en televisión pero no lo son todo. Yo no soy nada especial en cuanto a belleza se refiere. Me ha ayudado muchísimo venir de informativos y que me ofrecieran moderar un programa sesudo para toda España como era El debate . Todo lo que he hecho ha sido de actualidad, el único paréntesis que me permití fue El enemigo en casa y lo hice porque al frente de ese programa estaba la persona que más sabe de concursos en este país, Sergi Schaaff . No estoy aquí por ser un tipo atractivo, sino por mi experiencia profesional.
-Has cumplido los treinta y dos años, ¿te está afectando esa famosa crisis de los treinta?
-No, en mi caso pasar la frontera de los treinta no ha significado ni un antes ni un después. Lo que sí lo significó fue mi primer contrato profesional, me lo hicieron en la Agencia Efe. Fue entonces cuando decidí que me iba a dedicar a esto con todas mis fuerzas y sigo guiándome por las mismas premisas: apretar duro disfrutando y teniendo siempre muy claro que hay que desmitificar el mundo de la televisión. El glamour televisivo no tiene más que un veinte por ciento de verdadero, se puede ser igual de feliz haciendo cualquier otra cosa.
-¿Qué hiciste durante dos años en Estados Unidos?
Necesitaba ensanchar horizontes y lo hice, hubo momentos amargos pero lo pasé bien, las amistades que hice allí serán siempre inolvidables. Trabajé haciendo de todo, desde camarero hasta monitor deportivo. Me marché durante un año, cuando no tenía claro en qué facultad quería entrar y otro año tras estudiar filología y saber que iba a entrar en periodismo. Buscarme la vida y conocer gente, fue una gran experiencia, me abrió las miras. Hubo momentos amargos pero lo pasé muy bien,
-¿Cuál es tu noche ideal?
-He sido siempre un buen canalla de la noche. La noche perfecta es la que pasa sin que te des cuenta. No importa donde estés, llega el amanecer y sólo piensas en repetirla.
-¿Has sufrido mucho como becario?
-Sí, claro que sí. Mis prácticas consistieron en trabajar durante seis meses para TV3, una cantera de auténticos profesionales. Igual que el resto de mis compañeros becarios allí trabaje muchísimo, cobre cero, aprendí algo del oficio y todo sobre la capacidad de explotar que pueden llegar a ejercer algunos profesionales. A veces a uno le enseñan lo que nunca debería aprender.