"AL PRINCIPIO DE LA SERIE TODO EL MUNDO SE CREÍA QUE YO ERA GAY Y ES GRACIOSO PORQUE SIEMPRE TE LO PREGUNTAN"
A pesar de ser uno de los personajes más carismáticos de la popular serie Yo soy Bea , David Arnaiz, reconoce ponerse nervioso ante las grabadoras de los periodistas. El director creativo de Bulevar 21 reconoce que no esperaba el éxito que tanto él como sus compañeros están teniendo. Aún así está encantado con la experiencia y confiesa que ha ganado muy bueno amigos. Le veremos muy pronto en la gran pantalla interpretando a otro gay, el mejor amigo de La Faraona en la película Lola .
- ¿Cómo es la reacción de Richard cuando aparece su ex novio Alan?
- Richard está nervioso. Cuando tu ex novio o ex novia - personalmente mi ex novia, específico (risas) te llama pues esperas que va a volver, pero al final no es así.
- ¿Bárbara seguirá viviendo con Richard?
- Sigue viviendo conmigo pero a lo mejor se comporta de una forma que no me gusta nada.
- Tenéis entonces una relación amor-odio.
- Sí, tendremos una tensión. En el fondo mi personaje es solitario y le da mucha pena sentirse solo.
- ¿Y la relación con el becario?
- No es amor-odio sino la del típico maestro de escuela que coge al alumno por banda y empieza a machacarlo pero porque le quiere educar.
- Al final te lo agradecerá.
- Sí (risas) y con el tiempo cuando salga de la revista recordará a un director creativo que le trató fatal pero que sino fuese por él no hubiese aprendido.
- ¿Hay algo de Richard con lo que te identifiques?
- A Richard no le gusta estar solo y yo procuro siempre estar rodeado de gente. Me encanta reírme y no me gusta la soledad pero creo que a nadie. También Richard es un creativo y yo soy muy imaginativo en mi vida diaria. Soy como un niño chico dentro del cuerpo de una persona mayor.
- ¿Cómo surgió tu papel en Yo soy Bea ?
- Me presenté a un casting. Ya había conocido a la directora de la serie en el rodaje de la película de Lola Flores y creyó que yo podía dar el personaje. Me preparé muy bien el papel, metí ese ritmo de la comedia andaluza que gusta mucho y cuajó.
- ¿Qué es lo que más te cuesta del personaje?
- La gente se fija mucho en que el personaje es gay, pero esa es solo una característica, tiene mil, pero aunque parezca sencillo hacer un personaje que tiene pluma, en realidad es muy complicado. Cambio los movimientos, la voz, la mirada... nunca me puedo relajar en el personaje, no puedo tener un día malo. Siempre tengo que estar con la energía arriba y eso cuesta trabajo.
- ¿Te reconocen por la calle?
- Muy poco. Tengo el pelo rizado, ando y me expreso de otra forma... La gente se me queda mirando como preguntándose que de qué me conocen, y me suelen decir que soy más alto y más guapo en persona (risas). Eso se lo agradezco porque quitando a mi madre y a mis admiradoras más allegadas nadie me suele decir que soy guapo.
- ¿No llevas las gafas?
- Soy miope pero no suelo utilizar las gafas por la calle.
- Tampoco usarás el abanico.
- No claro. Realmente el abanico que utilizo es de hombre. Se podría poner de moda igual que se pusieron de moda las bandoleras. Es una tontería muy grande porque parece que vas a llevar un abanico y te van a etiquetar. Para el casting llegué a comprarme en Sevilla uno, al final no lo llevé pero sí lo propuse después.
- ¿Cuándo empezaste en el mundo de la interpretación?
- Empecé con diecisiete años. Llevo desde entonces siendo actor de doblaje, me he criado en un estudio. A partir de ahí estudié Arte Dramático y trabajé en Canal Sur como presentador de un programa infantil.
- ¿Qué hubieses sido si no fueses actor?
- Hubiese sido pianista o bailaor de flamenco, más que nada bailaor porque me encanta.
- ¿Bailas normalmente?
- Tengo nociones de baile porque en la escuela de Arte Dramático siempre te enseñan un poquito de baile pero me encanta y creo que hubiese sido un gran bailaor.
- ¿Qué haces en tu tiempo libre?
- Reírme. Me gusta mucho ir al cine aunque ahora tengo poco tiempo porque siempre estoy estudiando los guiones. Esto parece el colegio llegas a casa a las seis de la tarde y estudias lo de mañana porque como no te lo sepas te catean. Pero soy una persona normal, no hago submarinismo (risas).
- ¿Alguna anécdota de la serie?
- Al principio de la serie todo el mundo creía que era gay. Y es gracioso porque siempre te lo preguntan. Cuando haces de abogado, bombero o periodista no te preguntan pero si le metes pluma... Esa como anécdota de los comienzos pero diariamente nos dan ataques de risa, sobre todo a mí con Norma (Ruiz) porque son los personajes más extremos y nos reímos por las tonterías que decimos.
- ¿Sois como una familia?
- Sí, somos muy amigos, yo sobre todo con Norma (Ruiz). Lo bueno de esta serie es que somos como una compañía de teatro, cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre pero nos llevamos todos muy bien. Es muy difícil encontrar eso y es fantástico, sobre todo porque impera la risa.
- ¿Tienes algún proyecto además de la serie?
- Por el momento no tengo tiempo para otra cosa pero si pudiese me encantaría hacer cine. Por ahora la serie y lo que salga de esto.
- ¿No esperabais el éxito que ha tenido Yo soy Bea ?
- No te lo esperas pero la verdad es que está gustando bastante. Creo que no se había hecho antes una cosa así en España, esta mezcla de comedia y drama, de naturalismo con irrealidad y con unos personajes tan dispares. Los diálogos son muy fluidos y hay una gran dirección de actores. Todos los personajes tienen un punto de identificación, incluso los personajes que somos más extremos existen en la calle.
- ¿Te da miedo que te encasillen?
- No porque lo que me da miedo es quedarme en el sofá de mi casa sentado. Es cierto que en la película de Lola Flores hago un personaje gay de la época, un amigo íntimo de ella. Sin embargo que este personaje tenga pluma es una sola característica, ¿cuánto tiempo lleva Arturo Fernández haciendo de Galán? Yo lo que quiero es trabajar y hacer un trabajo digno. Como está la cosa de trabajo tampoco hoy se puede elegir mucho.
- ¿Qué papeles te gusta más interpretar?
- Me gustan los personajes malos, oscuros, que esconden cosas y no sabes por donde te van a salir, porque en mi vida diaria no soy así y me encanta irme al extremo.