LOS ÁNGELES (OTR/PRESS)
El actor David Hasselhoff ha protagonizado un episodio insólito, después de pedir a su hija que lo grabara borracho en su casa de Las Vegas con el fin de intentar superar su adicción. "He visto la grabación. He aprendido de ella y estoy de vuelta. Doy gracias a Dios por el amor y la preocupación de mis hijas", aseguró el actor en un comunicado remitido al programa norteamericano 'Extra', recogido por OTR/Press. Fue en ese espacio de la televisión estadounidense donde se hicieron públicas las imágenes del actor ebrio.
Quien en los 80 fue un gran ídolo de padres e hijos conduciendo el 'Coche Fantástico', es ahora un hombre de 54 años con un problema con el alcohol que él mismo reconoce y del que se trató en varias ocasiones. "Desgraciadamente, tuve una breve recaída. Pero parte del proceso de recuperación es recaer. Debido a la relación honesta y positiva con mis hijas, que estaban preocupados por mi bienestar, se grabó una cinta cuando tuve la recaída para enseñarme cómo era", señaló el actor en el comunicado.
En las imágenes grabadas por una de sus hijas, se puede ver al protagonistas de 'Los vigilantes de la playa' ebrio y tirado en el suelo de un hotel en donde intenta comer una hamburguesa sin éxito. Mientras muestra numerosos signos de malestar y embriaguez, un familiar que está detrás de la cámara le pregunta por qué sigue bebiendo, a lo que él responde que la razón es que se siente "solo" y porque "tiene problemas con su vida". El familiar le expresa su apoyo."No te tengo en mi vida. Sandeces. No te tengo", le responde Hasselhoff, a lo que el familiar le responde que está tirando su vida "por la borda. Es estúpido".
PODRÍA PERDER EL TRABAJO
Actualmente el actor se encuentra haciendo teatro en Las Vegas, donde interpreta a uno de los personajes protagonistas de la conocida obra 'Los Productores', un trabajo que podría verse afectado por estas imágenes, un hecho que su hija le recuerda durante la grabación."Un médico vendrá esta noche a mirar tu nivel del alcohol, si bebes más esta noche mañana te echarán del show", le advierte.
El actor norteamericano reconoció su adicción tras divorciarse de su mujer, Pamela Bach, de 43 años, tras más de 15 años de matrimonio, una separación que lo sumió en una depresión, ya que además fue separado durante un tiempo de sus hijas -Taylor Ann, de 16 años, y Hayley, de 13-, pues su ya ex mujer lo acusó de maltrato psíquico y físico, por lo que tiene una orden de alejamiento.