SUS HIJOS QUIEREN CONTINUAR LA SAGA ARTÍSTICA
Llevan veinticinco años escenificando sobre los escenarios la lucha del amor, Lucía y Joaquín se convirtieron en Pimpinela en 1981 y desde entonces no han parado de cosechar éxitos. Nacieron en Argentina pero tener un padre asturiano y una madre leonesa hizo que su corazón se dividiera entre dos tierras. Desde hace diez años compaginan su carrera artística con el compromiso social, la pareja dirige en Argentina el Hogar Pimpinela para la niñez , ya son doscientos los niños que han conseguido una segunda oportunidad gracias a ellos. Los años no pasan en balde, Lucía ya tiene una niña de nueve años y Joaquín uno de dieciséis. Se llaman Rocío Luna y Francisco, son primos y ya se están preparando para continuar la saga familiar de artistas.
-Volvéis a actuar en grandes salas...
-Joaquín: Sí, estamos viviendo una regresión, cuantos más años cumplimos más jóvenes nos sentimos. Empezamos en La Riviera el año pasado y éste volvemos a Joy Slava. Seguimos con las peleas, como hermanos nos llevamos fenomenal pero cuando nos disfrazamos de pareja vienen los líos. Serán dos horas de canciones muy divertidas.
-A parte de vuestras raíces, ¿Qué os une a España?
-Joaquín: Nuestra madre era de León y de Asturias nuestro padre. Conservamos mil recuerdos, aquí fue dónde nos criamos. La calle de la Hoz y el colegio de los Agustinos en León, las tardes con nuestra abuela Leónides y nuestro abuelo Manolo. Los olores y los sabores de Pola de Somiedo, allí en Asturias. Son lugares absolutamente familiares y muy entrañables para nosotros. Sin duda sentimos que tenemos dos tierras.
-Lucía: Este año hemos visitado Zaragoza, Cantabria y Madrid. Hemos estado presentes en España desde el año ochenta y cuatro. Aquí no sólo tomamos contacto con los españoles, también con toda la gente de Latinoamericana que está en este país. Estamos muy agradecidos con el público español, hay mucha gente que entra en nuestra página web, pimpinela.net , y colabora desde aquí con nuestro trabajo.
-¿Habéis pensado abrir otro hogar infantil fuera de Argentina?
-Lucía: Es un compromiso de gran riesgo, trabajamos con chicos que tienen una problemática muy seria y tenemos que estar presentes. No nos limitamos a dar un cheque al mes y desentendernos, somos nosotros mismos quienes seleccionamos al personal y supervisamos todas las actividades. Es imposible hacer algo así en dos países diferentes a la vez, lo que realmente nos gustaría es que no tuviera que existir, ni en Argentina ni en ningún otro lugar. Nos han pedido abrir sucursales pero no podemos, lo que hacemos es ayudar a otras instituciones a través de nuestro Hogar para la niñez , en principio dentro de nuestro país porque hay un nivel de pobreza muy grande.
-Joaquín: Han pasado más de doscientos niños durante estos diez años de trabajo. Nos implicamos desde lo económico hasta lo físico, vamos prácticamente todos los días al Hogar, es una labor que requiere mucho trabajo. Nacimos en Buenos Aires, nuestros padres emigraron allí y Argentina ha sido siempre nuestro compromiso, sobre todo por la pobreza que sufre el país.
-¿Es un trabajo gratificante o son muchos los sin sabores que acarrea?
-El primero de octubre de dos mil uno volcó un autocar y en el accidente murieron cinco de nuestros niños, una tía nuestra y uno de los supervisores, aquella fue la mayor de las tristezas. El resto todo son alegrías. Como la ilusión de ver a Mercedes, que entro con diez y ahora con veinte está estudiando para convertirse en Asistente social y poder ayudar a otros niños como ella. Ver doscientos niños adoptados y contentos con sus nuevas familia, es un gran alimento para nosotros, es mucho más lo que recibes que lo que das.
-¿Qué proyectos os esperan ahora?
-Joaquín: Hemos terminado la gira en España y ahora nos marchamos para Argentina, tenemos una serie de dieciocho conciertos en México y después a Estados Unidos, allí actuaremos en Miami, Chicago y Nueva York. Volveremos como siempre a España, unas tres o cuatro veces al año, para participar en las galas televisivas. Tenemos todo planificado hasta Abril del año que viene y queremos compaginar estas giras con la preparación de un nuevo álbum para nuestro veinticinco aniversario.
-¿Podéis adelantar algo de ese álbum aniversario?
-Joaquín: Aún estamos en conversaciones con Universal para definirlo pero ya hay alguna idea. Nos gustaría introducir una tercera voz masculina para que Lucía le grite a algún otro hombre que no sea yo.
-Lucía: Siempre incorporamos lo que sentimos en el momento así que habrá nuevos temas compuestos por nosotros mismos, no sólo clásicos. Tiene que ser un disco especial, son veinticinco años de carrera estando juntos, como hermanos y como socios y queremos hacer un gran festejo, desde España hasta Argentina.
-¿Cómo os sentís después de veinticinco años de éxito?
-Lucía: Un día sin darte cuenta te encuentras con esa cifra, uno no se detiene a pensarlo. Las metas van siendo cortas, lo vivimos en pequeñas etapas y la reflexión final es un profundo agradecimiento al público. Poder seguir estando en el escenario con un público que se va renovando año tras año es de agradecer.
- En vuestro último álbum preguntáis ¿Dónde están los hombres? , ¿creéis que han desaparecido?
-Joaquín: No lo sé. Yo espío las reuniones de mi hermana cuando se junta con las amigas en casa y siempre alguna de ellas se pregunta qué ha sido de los hombres de antes. Se ve temor y distancia en las parejas actuales, hay un gran individualismo y nadie quiere comprometerse. La mujer ha avanzado mucho, ahora tiene una mayor personalidad, su objetivo principal ya no es encontrar al príncipe azul, sino llegar a ser una gran profesional, ya no aguanta aquel patriarcado dónde el hombre imponía sus deseos. Se vive una etapa de transición y eso es lo que queremos transmitir en nuestro disco.
-¿Cómo compagináis el trabajo con la educación de vuestros hijos?
-Lucía: Ahora la prioridad son nuestros hijos, planificamos las giras de tal manera que podamos estar a su lado. Salimos de Buenos Aires quince o veinte días seguidos como máximo y ellos nos acompañan siempre que el colegio se lo permite. Joaquín lo tiene más fácil porque tiene a la madre en Buenos Aires, Viviana está allí pero en mi caso es más complicado, Alberto y yo nos divorciamos, nuestra hija Rocío tiene nueve años y quiero estar con ella, verla crecer y llevarla al colegio. Cuando viajo se queda con Alberto, estamos divorciados pero él es un excelente padre, vivimos uno enfrente del otro y está todo muy controlado. (Ríe)
-¿Van a seguir vuestros pasos como dúo?
-Joaquín: Francisco estudia guitarra desde chico y ya compone, su prima Rocío es una estupenda pianista. Los dos son grandes artistas, un día dijeron que nos veían demasiado cansados y querían ser nuestro relevo. Se llevan muy bien, tienen la misma diferencia de edad que nosotros y al verles parece que se repite la historia cuando nuestra madre leonesa nos anima a actuar y nosotros no sabíamos muy bien si hacerlo o no.
-Lucía: Nos haría mucha ilusión que siguieran nuestros pasos pero sólo si les hace felices porque en esta profesión se trabaja con los sentimientos y si te va bien es un placer pero si te va mal es muy difícil.
-¿Cantarán con vosotros en el álbum aniversario que estáis preparando?
-Joaquín: Sería un homenaje lindo para nuestras gente, es una gran idea, quizá lo hagamos.