SE MARCHA DE VACACIONES A VENEZUELA, AL TIEMPO QUE PREPARA UN DISCO PERSONAL TRAS LA RECIENTE MUERTE DE SU MADRE Y UN NUEVO MAGAZINE TELEVISIVO
Edith Salazar sabe combinar a la perfección amor y disciplina en las clases que imparte para Operación Triunfo , ha sido siempre el paño de lágrimas sobre el que lloran los chicos dentro de la popular academia, pero en esta quinta edición tuvo que sacar su carácter para enfrentarse con el cruel y despiadado Risto Mejide. Edith supo poner en su sitio a un personaje con el que nadie queda a salvo de la estupefacción. Cantante, pianista y compositora, una vez terminada la quinta edición del concurso la venezolana se ha convertido en protagonista del carnaval tinerfeño. La reciente muerte de su madre ha supuesto un vuelco en la trayectoria de la pianista, consciente de la fugacidad de la vida Edith quiere darlo todo por conseguir sus sueños y prepara con más ganas que nunca su nuevo disco, Renacimiento , un trabajo que será reflejo de toda su trayectoria vital.
-¿Te preocupa llegar a encasillarte con Operación triunfo ?
-No, me gusta el trabajo que hago allí. La pedagogía siempre me ha parecido interesante pero si te conformas con lo que tienes no avanzas. Para evolucionar hay que abrir nuevas puertas y eso es lo que me apetece hacer ahora. Creo que vamos a descansar un año y la verdad es que me apetece hacer otras cosas, ha sido una experiencia muy enriquecedora pero uno tiene que renovarse, necesito canalizar mis energías en nuevos proyectos.
-Has tenido más protagonismo que Kike Santander en esta quinta edición de Operación Triunfo ...
-Kike ha estado mucho tiempo trabajando en Miami y tuve que tomar las riendas. Esa fue la propuesta que me hicieron, que siendo la directora adjunta de la academia le sustituyera cuando tuviera que marcharse. Lo que yo no sabía era que iba a estar tan poco pero ha sido muy enriquecedor para mí. Trabajar en un engranaje como el de Operación Triunfo es siempre interesante, este formato es resultado de un gran esfuerzo colectivo, he aprendido mucho de lo que es hacer televisión. Este programa ha sido un gran aprendizaje para mí, me quedo con eso.
-¿Qué proyectos tienes?
-Me voy al carnaval de Tenerife, voy a ser la directora musical de la gala de elección de la reina del carnaval 2007. Estoy terminando mi nuevo disco y preparando un nuevo proyecto televisivo que permitirá ver a la mujer en todas sus vertientes, una especie de magazine del que todavía no puedo contar mucho. También me quiero tomar unos días de vacaciones para irme a Venezuela a recargar pilas.
-¿Puedes adelantarnos algo de tu nuevo disco?
-He recopilado canciones de todos mis ciclos vitales, será un pop elegante con reminiscencias de soul, funky y jazz. Toco el piano, compongo y canto. Aún estamos decidiendo el título, yo apuesto por Renacimiento pero tendrán que ser los que saben de marketing los que decidan.
-¿Por qué apuestas por ese título?
-Hablo del renacimiento de un ser humano, creo en nuestra capacidad de reciclaje y evolución. La muerte de mi madre ha marcado un antes y un después en mi vida, ahora soy más consciente de la vida. Me he quedado muy sola porque mi madre era alguien incondicional, me lo daba todo sin esperar nada a cambio. Cogí las riendas de mi vida hace muchos años, cuando me fui de mi país, pero para mi ella era un gurú. Mi padre nos dejó cuando éramos muy niños y mi familia se convirtió en un matriarcado, mi madre sacó a delante cinco hijos, era una gran pedagoga. He perdido a la persona que me aconsejaba y me centraba, la que me enseñaba donde estaba el norte. He tenido muchas perdidas pero esta ha sido la más densa, perderla me ha dejado una inmensa sensación de vació. Tengo mucha gente que me quiere, mis hermanos, sobrinos a los que adoro, amigos que parecen hermanos y alumnos, pero ese amor materno tan auténtico ya nadie me lo dará nunca. La muerte de mi madre ha impulsado un cambio de actitud en mí, ahora quiero ir a por mis sueños.
-¿Y qué sueños son esos?
-Quiero dedicarle a mi música el tiempo y la energía que se merece. Ahora me estoy comiendo la vida, necesito vivir. Por primera vez en la vida me he dado cuenta de que nos morimos, que aquí no se queda nadie y hay que intentar que no falte nada por nuestra parte para satisfacer nuestros deseos y cumplir nuestros sueños. Tenemos demasiado espíritu de queja, hay que ser honesto con uno mismo, bajar la guardia y evaluarse antes de empezar con quejas de lo que uno tiene alrededor. Otra de las cosas que más sueño es tener a mi familia cerca.
-No te has animado aún ha formar una familia...
-Hasta ahora no, pero creo profundamente en la familia más allá del matrimonio y los papeles. Para mi la familia es una institución pero todavía no he encontrado al hombre adecuado para formarla. También mi profesión me ha alejado un poco de esa búsqueda. Tengo pareja pero en esta profesión las cosas son más difíciles, aún no tenemos nada planeado, nos estamos conociendo. Me parece que me estoy empezando a enamorar pero las cosas tienen que surgir de manera natural para que sean realmente auténticas.
-¿A quién le hubieras dado el sobresaliente?
-Moritz, Ismael, Lorena, Saray... en esta edición he tenido muchos favoritos. Por primera vez en la historia de Operación triunfo han luchado dos grandes voces en la final. Dani es sublime, sólo le falta garra y eso lo ganará con el tiempo. Lorena es enorme con sólo veinte años con que imagínate dentro de cuatro más.
-¿Cuál fue la expulsión más injusta según tu punto de vista?
-La de Saray, sin duda. Soy una apasionada del talento y perder a gente como ella o Moritz siempre me duele. Fue duro pero quizá más injusta fue la expulsión de José Antonio al principio del concurso, en ese momento él era el mejor alumno, actuaba como catalizador del grupo, era tremendamente positivo y muy colaborador con sus compañeros.
-¿Qué opinión te merece Risto?
-A mi este hombre me tiene un poco desconcertada, todavía no sé que pensar de él. Me gustaría volver a verle en persona. Más allá del personaje lo que yo he aprendido es que la televisión puede llegar a ser muy despiadada, me he dado cuenta de que cuando algo levanta la audiencia tiene carta blanca. No estuve de acuerdo con muchos de los comentarios que hizo, no me parecían pedagógicos ni didácticos, no creo que sea necesario humillar públicamente a un chaval de veinte años que está persiguiendo un sueño encerrado y lejos de su familia. Hay muchas formas de decir la verdad con respeto y cariño, si algo tiene nuestro idioma es riqueza.
-Él se escudaba en que la vida real es mucho más despiadada...
-A mí que quieres que te diga, nunca me han llamado puta ni consolador. Cuando estás en el punto de mira hay gente que te apoya y gente que no, no puedes agradar a todos pero a mí hasta el momento nunca me han faltado al respeto de esa manera.
-Tú supiste ponerle los puntos sobre las íes...
-Sentí que tenía que hacerlo, no sólo por mí sino por el resto de profesores que estaban a mi lado. Es muy fácil criticar pero nosotros llevábamos toda la semana trabajando allí. Ese plató funcionaba como una escuela, no estábamos haciendo un show televisivo y después de una semana entera trabajando me pareció una falta de respeto cuestionar nuestro trabajo.
-¿Risto es un personaje auténtico o un simple producto del programa?
-Creo que es un hombre muy inteligente, por lo que tengo entendido es brillante en su profesión, todo un especialista en hacer productos. En mi opinión ni el mismo se esperaba este éxito, un día soltó cuatro frescas y como funcionaron decidió continuar por ahí.
-¿Volverías a Operación triunfo una edición más?
-Me lo voy a pensar, muy buenas tienen que ser las condiciones para que yo vuelva. Es un gran trabajo y estoy contenta con él, me han tratado muy bien pero quiero hacer otras cosas y este trabajo es demasiado intenso para compaginarlo con otra cosa. La televisión es un medio muy interesante y te atrapa pero la música me da la libertad que necesito.