ADEMÁS DE "TIENES TALENTO", EL SIMPÁTICO MONOLOGUISTA REALIZA CADA NOCHE Y DESDE HACE MÁS DE DOS AÑOS LA EXITOSA FUNCIÓN "ESPINETE NO EXISTE"
Nació en Portugalete hace casi treinta y cinco años, y es conocido por sus divertidos monólogos en El Club de la Comedia , así como por ser uno de los hombres de negro de Caiga Quien Caiga . Es Eduardo Aldán, el chico que permanece en el backstage de Tienes talento apoyando a los concursantes y a sus familiares. Además de su participación en este programa televisivo, Eduardo lo compagina con la función Espinete no existe que realiza desde hace más de dos años en el Teatro Gran Vía, en Madrid.
Haciendo gala de una gran modestia dice que es el hombre con menos talento del mundo, a pesar de ser capaz de hacer reir a un gran público que llena el teatro para verle cada noche. Además, es todo un artista, es licenciado en Bellas Artes y mago. Le apasiona la magia y, de hecho, su primer trabajo fue en este terreno.
Por otro lado, asegura que tiene aficiones casi inconfesables, es coleccionista de muñecos siniestros y de cosas de magia.
Eduardo, ¿cómo has vivido la experiencia de estar en Tienes talento ?
Lo he vivido a oscuras, porque yo he estado en la parte oscura del programa, en el backstage, pero muy bien porque es la caja de las emociones, todo el mundo se desahoga ahí, para bien y para mal. En el escenario mantienen la compostura como artistas que son, pero luego dentro se desmoronan o se vienen arriba, según.
¿Había muchos nervios?
Sí, siempre, hasta yo me ponía nervioso. Cuando veo a alguien que está tan emocionado por algo que ha preparado durante meses para una actuación, y que se juega todo en ese minuto, me emociono y quiero que lo haga bien.
Con tu experiencia como monologuista, ¿te has sentido identificado con ellos?
Por supuesto, yo cada noche tengo una función con Espinete no existe , llevo dos años y pico haciendo la función, y es inevitable que justo antes de salir no tengas ese nervio y esa emoción, y pienses qué pasará hoy . Además es que esa gente tiene muy poco tiempo para demostrar su talento, yo, al fin y al cabo tengo dos horas de espectáculo para convencer al público, ellos tienen sólo un minuto.
La experiencia seguro que también tranquiliza...
Qué va, por mucha experiencia que tengas, da igual. Yo llevo más de dos años haciendo el espectáculo y cada noche tengo ese gusanillo antes de salir, es que es necesario, si sales relajado no funciona, tiene que haber una energía, una tensión.
"ME EMOCIONA LA GENTE QUE VIENE CON MUCHA HUMILDAD"
¿Qué proyectos tienes ahora?
Mucho trabajo y no tengo vida (ríe), Espinete no existe me lleva toda la semana, de miércoles a domingo tengo función en Madrid, y con Tienes talento como he estado viajando todo el rato no he parado, tú fíjate qué vida, estuvimos en Las Palmas, en La Coruña, en Sevilla, en Valencia..., y hacer eso compaginándolo con otro teatro era muy difícil.
Así que no has tenido ni unos días de vacaciones...
¿Vacaciones? ¡No existen! Pero es que no son sólo las vacaciones, es que tampoco tengo amigos, ni familia, he perdido el contacto con el mundo real.
¿Qué te dicen ellos, tu familia?
Un día pensé en traer a mi familia para que estuvieran conmigo en el backstage y me dieran ánimos, para que no sean siempre los familiares de otros, sino que vengan los míos a apoyarme a mí (ríe).
¿Qué te ha emocionado más de todo lo que has visto?
Me ha emocionado la gente que ha venido con mucha humildad, que igual no tenía el mejor traje o la mejor ropa, ni la mejor formación, pero sin embargo tenía algo, que era el deseo de hacerlo bien y de cambiar su vida, y eso me parece maravilloso. Eso me emociona, tenga o no tenga talento.
¿Cuál es tu talento?
Ninguno, yo soy el hombre con menos talento del mundo (sonríe), por eso me han cogido para esto, para contrastar un poco.
¿Cómo surgió tu participación en Tienes talento ?
Tenía varias opciones y lo elegí porque me apetecía mucho. Yo ya conocía el formato, el inglés, y era fan total, me bajaba todos los vídeos de todos los artistas que estuvieron en la final. Cuando dijeron que lo iban a hacer aquí me pareció maravilloso, y mucho más cuando me lo propusieron, claro, pensé que era el destino y no podía decir que no. Además es que es como un gran circo ambulante, yo soy muy circense, me encanta la magia, los malabares, todo lo extraño y el mundo freak me apasiona, así que ver eso en vivo es un regalo para mí.
¿Y si te hubieran propuesto ser miembro del jurado te habría hecho la misma ilusión?
No, hubiera dicho que no, de hecho, me lo han propuesto para otro tipo de cosas, como ser jurado de un concurso de monologuistas, pero me niego, me parece muy injusto y no tengo pasta para hacer de jurado, porque no me siento capaz de juzgar a nadie. No me gusta que nadie me juzgue a mí, con lo cual yo no quiero hacerlo con nadie. No quiero que la vida de nadie dependa de mi opinión, aunque mi criterio es exquisito (ríe), pero no se lo quiero imponer a nadie.
¿Sabes decir que no?
Sé decir que no pero me cuesta muchísimo, y no es que fueran a ganar todos, pero sí que vería cosas que los demás a lo mejor no, me fijaría mucho en la ilusión de la gente y en otros aspectos.
¿Has podido seguir Tienes talento en casa?
Sí, claro, lo he visto porque me gusta y para analizarme, muchas veces pienso ¡Dios mío, qué de paridas digo! (ríe)
¿Qué opinión tienes tú acerca de Tú sí que vales ?
Creo que son muy distintos, vale que es un concurso en el que participa gente con varias disciplinas, pero se ve claramente cómo se ha hecho uno y cómo se ha hecho otro. Es como decir que todos los periódicos son iguales, no, la noticia puede ser la misma pero cada uno la trata de una manera. Yo ese programa no lo veo, lo vi sólo una vez para ver cómo era y ya está, y eso es más que nada porque no me engancha como espectador, no me creo nada, es todo demasiado esperpéntico, muy grotesco.
¿Qué te gusta hacer cuando tienes un poco de tiempo para ti?
Tengo aficiones muy raras, casi inconfesables. Soy coleccionista de cosas extrañas, si vas a mi casa te asustas (sonríe). Tengo una colección de juguetes antiguos, de muñecos de esos autómatas, siniestros, de esos que te miran y mueven la cabeza cuando andas por la casa.
¿Pero eres de esos coleccionistas que mantiene los juguetes en sus cajas y no los saca nunca?
No, no, qué va, yo tengo que tenerles ahí, y todos los días darles cuerda y ver cómo funcionan, me fascina verlos (sonríe). Además tienen vida propia, seguro que si los tuviera en sus cajas saldrían solos de ellas. También colecciono cosas de magia, soy mago, una cosa que poca gente sabe, mi primer trabajo fue como mago, y soy fan de la magia, me encanta hacer magia, y cuando sale un artista al escenario a hacer magia es algo que respeto muchísimo porque sé de sobra lo que es, y la magia es mucho más que ocultar un truco.