EL CÓMICO MOSTRARÁ SU VERDADERA CARA EN EL NUEVO PROGRAMA DE TELEVISIÓN ESPAÑOLA, DÓNDE CANALIZARÁ LAS ENERGÍAS DE CINCUENTA Y DOS CONCURSANTES EN BUSCA DE UN AS DEL HUMOR
Eduard Soto se ha dado a conocer en todo el país como el Neng de Castefa, pero éste es sólo uno de los personajes a los que ha dado vida en Buenafuente noche tras noche, un gran fenómeno mediático que a pesar del éxito ha llegado a su fin. El humorista catalán busca nuevos horizontes, no quiere llegar a ser pesado y tras haberse metido en la piel del mítico Mortadelo inicia su andadura en solitario con El rey de la comedia , un nuevo programa de Televisión Española en el que Eduardo canalizará las energías de cincuenta y dos concursantes en busca de un as del humor.
-Vas a comenzar tu andadura en solitario...
-Bueno, uno nunca esta sólo en este tipo de cosas pero sí, con El rey de la comedia voy a ser un espectador de primera fila, se trata de la figura del presentador pero la idea es echar una mano a todos aquellos que llegan de nuevas a esto del humor.
-¿Vas a mostrarnos tu verdadera cara?
-Voy a mostrar una faceta menos histriónica, más personal pero con el mismo sentido del humor y las mismas locuras.
-¿Buscáis un freak o un verdadero humorista?
-No sé lo que buscará el resto de la gente pero yo quiero encontrar a gente talentosa para la comedia, para encontrar freaks no hace falta un casting, es suficiente con salir a la calle.
-¿Participará el público en la elección?
-Sí, hasta ahora la participación más directa ha sido abrir nuestras puertas a todo el mundo que quisiera apuntarse. Tenemos cincuenta y dos concursantes, el público será un espejo de lo que ocurra con ellos, a partir de ahora empieza lo más complicado, hay que hacer reír te apetezca o no, tienen delante las cámaras de televisión y deberán ser auténticos profesionales. Uno puede ser gracioso en muchas situaciones cotidianas de su vida pero ahora donde hay que demostrarlo es en el plató.
-¿Qué consejos les vas a dar?
-Voy a canalizar su energía, el mejor clima para la comedia es la relajación y la tranquilidad, uno no es más gracioso por ponerle empeño, hay que tener las orejas siempre abiertas. La gente peca de demostrar enseguida lo graciosa que es pero el don de la oportunidad es vital en esto del humor, hay que hacer el chiste cuando toca.
-¿El verdadero humorista nace o se hace?
-Nace pero nacer cómico es un arma de doble filo porque por sí sólo no te garantiza el éxito, el éxito sólo lo garantiza el trabajo diario.
-¿Qué tipo de niño eras?
-Muy normal, me he vuelto mucho más gamberro ahora, siempre digo que si mi madre me pillase ahora no sabría que hacer conmigo. Era demasiado bueno de pequeño, muy sociable y con gran empatía por la gente.
-¿Ya no vamos a volver a ver al Neng?
-Ha terminado un ciclo de mi vida, me atraen cosas nuevas y debo ir a por ellas. Con el Neng sentí que había llegado tan arriba que no se podía seguir adelante, no quiero ser pesado y por eso dejo de insistir. Un fenómeno como el Neng se alimente incluso de la inactividad, llegó un momento que estaba sentado en mi casa y no paraba de ver al Neng en la tele y aquello ya no era real.
-Después de un éxito tan grande, ¿no da miedo andar hacia atrás como los cangrejos?
-No, estoy completamente seguro de que lo bueno está por llegar, no sé si más éxito o más popularidad pero la popularidad tampoco aporta tanto. El Neng me ha aportado mucho como trabajo bien hecho, no como fenómeno de popularidad. Un personaje que te inventas de un día para otro haciendo una broma por los pasillos no puede ser algo tan importante para mi ha sido un personaje más, igual que los otros.
-¿Te costó mucho dejar a Buenafuente?
-No, no hizo falta hablarlo mucho, ya se veía que me apetecía hacer más cosas, era algo lógico.
-¿Qué tal le ves ahora que ha cambiado de cadena?
-Bien, yo lo veo con otros ojos, sé quién está poniendo el micrófono o maquillando y me emociono. Viendo el primer programa me daban unas ganas horrorosas de ir, le mandé un mensaje para decírselo y me dijo que fuera cuando quiera. Algún día iré a sacar la nariz por allí. Esa es la ventaja de ser amigos, que no se rompe nada y algún día sé que volveré a trabajar con ellos.
-Imaginamos como se divierte el Neng pero ¿cómo te diviertes tu?
-No soy muy fiestero, cumplo con la media normal. Cuando tengo que trabajar freno mucho eso de irme de copas.
-¿Te has sentido cómodo bajo la piel de Mortadelo?
-Mucho, ha sido un rodaje duro pero con compañeros muy dispuestos a hacerte las cosas fáciles.
-¿Leías los cómics de Ibáñez?
-Los veía, era demasiado pequeño para leerlos.
-¿De que te has disfrazado?
-De todo un poco, de bombero, de torero, de campesina, han sido quince disfraces aproximadamente.
-¿Qué proyectos tienes?
-Soy muy activo, me han llegado tres guiones de cine que probablemente rodaré. Luego uno siempre tiene ideas a mi me gusta más proponer que pedir y siempre estoy dando vueltas nuevas iniciativas.