Singular enclave mediterráneo, en Croacia se puede disfrutar, en un perímetro de unos cien kilómetros, de todo lo que el visitante puede desear: mar, montaña, montes de bosques y fértiles llanuras. Además del reclamo turístico que suponen sus playas asomadas al mar Adriático, la Croacia continental ofrece lugares de gran belleza, como los lagos de Plitvice, la región de Lika o los bosques de Gorski Kotar.
Croacia es uno de los pocos países de Europa que goza del privilegio de haber heredado las influencias de cuatro ámbitos culturales: la cultura occidental, oriental, centroeuropea y meridional-mediterránea se han dado cita a lo largo de los siglos en este pequeño país del Adriático.
De esta gran variedad han surgido los más diversos estilos artísticos y los más valiosos legados culturales. La mayor parte de las ciudades croatas hincan sus raíces en la Antigüedad o en el Medievo. La época romana dejó su huella en Pula y en Split, mientras que la impronta prerrománica se puede admirar en la localidad de Zadar. Las ciudades de Zagreb y Pazin son perfectas para los amantes del gótico, y Dubrovnik y Vukovar merecen la pena para conocer hermosos ejemplos del Renacimiento y del barroco respectivamente.
Además de los monumentos heredados del pasado, el arte contemporáneo croata está representado por numerosos escultores, pintores y músicos y, en particular, por los maestros de la Escuela de Cine de Animación de Zagreb y por los pintores de arte näif.
De hecho, durante los meses de verano, en el casco viejo de las ciudades, las plazas y los palacios se convierten en escenario de festivales internacionales consagrados: el Festival de cine de Pula, el Festival de verano de Dubrovnik, el verano de Split, las Noches de Zagreb y las Noches musicales de Zadar, entre otros acontecimientos.
Las ciudades croatas
Son muchas las ciudades que merece la pena visitar en Croacia. La capital del país, Zagreb, se encuentra en el camino mismo hacia los Balcanes. Fundada en la cara sur del monte Medvednica, el río Sava protegía a la ciudad antiguamente de sus muchos enemigos.
El monumento al rey croata Tomislav obra del escultor Mihanovic, es uno de los monumentos más característicos de la capital, y nos sirve como punto de referencia para encaminarnos hacia las torres neogóticas de la catedral, la cúpula del Pabellón Artístico y el Parque Maksimir.
Osijek es la ciudad más grande de Eslavonia, que vivió su florecimiento a principios del siglo XX; merece la pena recorrer sus calles, donde la mayor parte de las viviendas están realizadas en el estilo de secesión. La fortaleza de Osijek fue levantada para defenderse de los turcos. En la plaza principal se encuentra la columna de Santa Trinidad.
En Vukovar destaca el castillo de la familia real de Eltz; situado en un hermoso parque, esta fortaleza asoma su fachada principal al Danubio.
También merece la pena acercarse hasta Ilok, en la región de Srijem, ciudad habitada desde el tiempo de los romanos. A lo largo de la Edad Media, fue una de las más poderosas fortificaciones del Danubio.
Desde Istria a Zagreb
Croacia ocupa más de 1.278 kilómetros de la costa adriática, y a ella pertenecen 1.185 islas, islotes y peñas; no en vano, es conocido como el país de las mil islas.
La región turística más conocida de Croacia es Istria. Esta península, la más grande del Adriático, es uno de los más bellos espacios naturales de la zona; el monte boscoso de Ucka, con sus pintorescas ciudades medievales y sus colinas, conforman un paisaje muy parecido al de la Toscana italiana.
A nuestro paso por esta zona de Croacia, encontramos ciudades como Umag, Porec Rabac, Pula y Rovinj, que bien merecen una visita.
Siguiendo nuestro camino hacia el sur, encontramos Kvarner, donde se encuentra la estación de invierno de Opatija, enclave preferido por los Habsburgo y por la nobleza europea, así como la región de Dalmacia , para aquellos que quieran disfrutar de la naturaleza en un ambiente mediterráneo.
Ya en el interior del país, uno de los lugares más visitados por los turistas es la región montañosa de Gorski kotar, enclave preferido por los aficionados al senderismo, el alpinismo, la caza y los deportes de invierno.
La región de Lika también ofrece un paisaje impresionante: separada del Adriático por la cordillera de Velebit, en ella se encuentran los Lagos de Plitvice, rodeados de hermosos valles y ríos subterráneos.
Cerca de Zagreb, en la región de Hrvatsko Zagorje, conocida por sus manantiales termales, son numerosos los castillos y casas señoriales que encontramos a nuestro paso. Otros enclaves destacados de Croacia son Moslavina y Podravina, cuna del arte näif, y Eslavonia y Baranja, con sus bosques de roble y ríos navegables.
Tesoro ecológico
Los siete Parques Nacionales de Croacia nos hablan de la riqueza y el valor ecológico de su paisaje y de sus tierras. El Parque de Brijuni está formado por dos islas y once islotes situados muy cerca de Pula. En este lugar abundan las especies exóticas de flora y fauna, así como importantes legados de la época romana y bizantina.
El Parque Nacional del Krka, debe su nombre a este río rocoso, que discurre la mayor parte del tiempo entre desfiladeros y formando, hasta su desembocadura en el mar, hermosos lagos, cascadas y rabiones.
El Parque de Plitvice, con sus dieciséis lagos, el Parque de Kornati, que engloba la mayor parte de las islas, el Parque de Mljet, en la isla del mismo nombre, el Parque de Paklenica, en la montaña del Velebit y el Parque de Rinsjak, en una cordillera de Gorski kotar, completan la inmensa riqueza natural de Croacia.
La cocina dálmata
La cocina tradicional croata se puede dividir de acuerdo con las influencias de cada región. Desarrollada a partir de una antigua tradición, la cocina dálmata guarda aún reminiscencias italianas.
En la zona de Sibenik son típicas las recetas picantes a base de chivo y leche agria de oveja. Por lo general, los pescados y los frutos de mar son productos recurrentes en la cocina croata. Condimentados con aceite de oliva, estos platos recuerdan el sabor típicamente mediterráneo.
En Eslavonia se consume preferentemente carne, ya sea de cerdo o ternera (jamón ahumado, kulen, salchichones), además de ser un enclave conocido por sus confituras y por las paprikas de pescado.
En Lika es famosa la receta de cordero bajo la tapa , mientras que en Zagorje el producto estrella es la pasta.