ESPECIAL VIAJES: DESSAU, LA CIUDAD DE LA "BAUHAUS"

ESPECIAL VIAJES: DESSAU, LA CIUDAD DE LA "BAUHAUS"

La ciudad de Dessau, levantada en medio de un extenso paisaje bañado por el río Mulde, afluente del Elba, se encuentra situada en la región de Anhalt-Wittenberg, cuna de la Reforma y hogar de muchos pensadores y creadores. Debido a la riqueza de sus paisajes y la majestuosidad de su arquitectura, esta región alemana se ha convertido en un referente turístico indiscutible. La oferta es amplísima: desde fiestas llenas de colorido hasta villas levantadas bajo un volcán artificial, escenarios de cuento que conviven con construcciones sobrias y funcionales.

UNIÓN DE ARTE Y TECNOLOGÍA

El término Bauhaus, que significa Casa de la construcción , fue utilizado para designar a la escuela de diseño, arte y arquitectura fundada en 1919 por Walter Gropius en Weimar (Alemania), y que nació bajo la premisa de unir arte y arquitectura para crear un ambiente más práctico y estético al alcance de todos. Debido a esta finalidad social de democratización, los integrantes de la escuela Bauhaus buscaban sencillez en las formas, funcionalidad y el abaratamiento tanto de materiales como de costes de producción. De este modo, comenzaba así una corriente artística impersonal, privada de cualquier tipo de ornamentación y caracterizada por la sobriedad y racionalidad de sus creaciones. Nacían los llamados maestros de la forma y se sentaban las bases de lo que hoy conocemos como diseño industrial y gráfico. Sin embargo, los creadores de estos nuevos proyectos no sólo se limitaban exclusivamente al diseño de edificios, también se preocupaban por abarcar todos los ámbitos de la vida: desde la silla en la que usted se sienta hasta la página que está leyendo , así detallaba esta nueva obsesión por la funcionalidad Von Eckardt, uno de los maestros más emblemáticos.

El término Bauhaus, que significa Casa de la construcción , fue utilizado para designar a la escuela de diseño, arte y arquitectura fundada en 1919 por Walter Gropius en Weimar (Alemania), y que nació bajo la premisa de unir arte y arquitectura para crear un ambiente más práctico y estético al alcance de todos. Debido a esta finalidad social de democratización, los integrantes de la escuela Bauhaus buscaban sencillez en las formas, funcionalidad y el abaratamiento tanto de materiales como de costes de producción. De este modo, comenzaba así una corriente artística impersonal, privada de cualquier tipo de ornamentación y caracterizada por la sobriedad y racionalidad de sus creaciones. Nacían los llamados maestros de la forma y se sentaban las bases de lo que hoy conocemos como diseño industrial y gráfico. Sin embargo, los creadores de estos nuevos proyectos no sólo se limitaban exclusivamente al diseño de edificios, también se preocupaban por abarcar todos los ámbitos de la vida: desde la silla en la que usted se sienta hasta la página que está leyendo , así detallaba esta nueva obsesión por la funcionalidad Von Eckardt, uno de los maestros más emblemáticos.

La escuela Bauhaus ha sido desde su creación una inspiración para muchas corrientes de vanguardia europea. Es curioso ver como el mobiliario diseñado durante esa época está de plena actualidad ahora. Y las mismas sillas y

TRASLADO A DESSAU

A pesar de que la escuela Bauhaus nació y comenzó a experimentar en la ciudad de Weimar, fue a partir de 1925, tras su traslado a Dessau, cuando esta corriente alcanzó su máximo esplendor. Esta escuela es la obra más relevante del fundador Walter Gropius, que eligió el acero, el hormigón y el cristal para integrar de forma natural cada objeto en el todo. El extenso paisaje de la ciudad, colmado de frondosos árboles y extensas explanadas de vegetación llama la atención sobre la sobriedad y funcionalidad de las construcciones. Los edificios han llegado a convertirse en parte de la cultura de una ciudad que, en la primera mitad del siglo XX, lavó su imagen clásica y proyectó la de vanguardia y progreso. De este modo, llama la atención la perfecta armonía entre la naturaleza y la funcionalidad, cómo la sobriedad y racionalidad de estos edificios se integra con un rico paisaje clasicista.

Tras el paso de la Bauhaus por la ciudad de Anhalt-Wittenberg, en 1932 la escuela fue trasladada por las tropas nazis a Berlín y en cuanto llegó Hitler al poder, fue clausurada. Sin embargo, la grandiosidad de estos maestros de la arquitectura no pudo ser vencida por el gobierno fascista y el antiguo edificio de Dessau fue declarado patrimonio cultural por la UNESCO, siendo además considerado la obra maestra del racionalismo europeo.

Actualmente la Fundación Bauhaus de Dessau es la encargada de preservar la herencia cultural de esta joya arquitectónica que, junto con otro conjunto de casas construido también por Gropius, ya forma parte de la historia y la cultura de Alemania.

AIRE FESTIVO

Además de la creatividad de sus miembros, la Bauhaus fue además un punto de reunión e intercambio de ideas impulsado por un grupo de jóvenes que, en el periodo de entreguerras, persiguieron una utopía social de nuevas formas de convivencia. Eran famosas las fiestas que celebraban, siempre buscando una temática diferente. Si bien unas veces se trataba de la fiesta del metal, otras veces el protagonista era un color o elementos venidos de la galaxia como los cometas. Casi siempre los invitados llevaban disfraces que habían diseñado y confeccionado minuciosamente durante semanas. Estas reuniones tenían una doble intención, por un lado fomentar el contacto entre la escuela y la población y, por otro, propiciar el trabajo en equipo y de cooperación. Además de estas fiestas organizadas, cualquier acontecimiento era sinónimo de celebración, como por ejemplo la finalización de una obra. Actualmente este espíritu sigue vivo con una fiesta anual que rememora esas reuniones de grandes artistas llevadas a cabo a principios del siglo XX.

UN PASEO POR LOS ALREDORES

Merece la pena que además de admirar el vanguardismo del estilo Bauhaus, el visitante se enriquezca de los hermosos paisajes de la región caracterizados por un estilo que nada tiene que ver con el anterior: el neogótico. En primer lugar, resulta obligatorio pasear por el jardín de Dessau Wörlitz, uno de los más importantes paisajes de Europa, hasta tal punto que fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Este parque, que se extiende alrededor de la cuidad combinando la belleza con la utilidad, fue para el poeta Goethe el mejor rincón del planeta y ha sido el más apreciado paisaje para fotógrafos de todo el mundo, que encuentran en este armonioso lugar un sin fin de perspectivas.

Este denominado reino de los jardines se completa con las instalaciones de Wörlitz, un conjunto que abarca siete castillos y varios parques de una superficie total de 145 kilómetros cuadrados. Una obra artística de gran calidad que ofrece arte, arquitectura y naturaleza en la que encontrar experiencias inolvidables.

El castillo de Wörlitz, también de estilo clasicista, sirvió al príncipe Leopoldo III como residencia de verano, aunque estuvo abierto al público desde su creación debido al interés que despiertan las valiosísimas obras de arte que se encuentran en su interior.

Un poco más lejos, en la periferia de la ciudad, el Castillo Luisium cuenta con un majestuoso jardín de estilo inglés que el príncipe Francisco dedicó a su esposa Luisa a finales del siglo XVIII.

También durante esos años, el príncipe Leopoldo III mandó construir la isla de las rocas Stein, un lugar de fantasía que evoca tierras italianas. El visitante puede recorrer las grutas y pasillos de la isla y admirar el único volcán artificial de Europa - una copia exacta del Vesuvio - e incluso ser testigo de alguna de sus también artificiales erupciones. Bajo el volcán se levanta la villa Hamilton, compuesta por construcciones de estilo clasicista.

La única estructura natural de la región, también de una gran belleza, hay que buscarla en la zona fluvial del Elba Central, donde se encuentra el bosque más grande de Europa y una gran variedad de flora y fauna.

FIESTA DE LOS SENTIDOS

No solo el bello paisaje llama la atención, en la región el visitante podrá deleitar otros sentidos como el oído y el gusto. Las bellas construcciones arquitectónicas se funden con la música clásica gracias a los alegres conciertos de Wörlitz. Evocar así las tardes de las que disfrutaba el príncipe Leopoldo III no es difícil gracias a las múltiples actividades a disposición del turista. Así, por ejemplo una góndola que navega por un canal artificial nos permite disfrutar de alguno de estos conciertos mientras disfrutamos de un delicioso manjar de una gran variedad de productos exquisitos en la que destacan sus deliciosos dulces y sus sabrosas frutas.

Un alto en el camino. El restaurante Zum Alten Dessauer se ha convertido en el más famoso de la zona debido a su lema mientras más rica es la comida mejor se siente el hombre y sus riquísimos platos de cocina regional rodeados por una atmósfera de cervecería histórica. Tras el banquete, el visitante puede salir con un diploma bajo el brazo porque se imparten además seminarios de otro arte, el de hacer cerveza.

No es de extrañar que debido a este disfrute de grandes placeres se celebre en la región, todos los años desde mayo hasta septiembre, la fiesta de los sentidos , una forma excepcional de armonizar las diversas artes y épocas del hombre a su paso por Dessau-Wörlitz.

UNA AMPLIA OFERTA

La oferta turística es infinita. La región posé también una gran tradición teatral. El Teatro Dessau de Anhalt, construido sobre una gran estructura, tiene una capacidad de más de 1.000 personas y una superficie de escenarios de casi 1.500 metros cuadrados. Esta enorme sala de representaciones ofrece una gran variedad de espectáculos, desde obras teatrales hasta musicales y marionetas para los más pequeños.

La región también da cabida a grandes exposiciones como las que alberga el Museo de Ciencias Naturales y Prehistoria de Dessau, que nos presenta el desarrollo del paisaje durante millones de años; y el Museo de Historia Policial de Anhalt, que muestra la historia de la policía desde los inicios hasta hoy, haciendo especial hincapié en épocas tan emblemáticas como la de la República de Weimar.

Tanto Dessau-Wörlitz como la región de Anhalt-Wittenberg emanan alegría durante todo el año. Son muchísimas las fiestas que se celebran en esta zona, siendo de especial interés la carrera urbana Dessauer Citylauf, de carácter internacional y con más de 1.500 participantes; el día del reino de los jardines, gran variedad de espectáculos en cada uno de los castillos y parques del lugar que invitan a recorrer la zona y participar de cada uno de ellos; y la más emblemática celebración: la fiesta del color Bauhaus Dessau, denominada Farbfest y celebrada todos los meses de agosto. Este evento tiene su origen en las costosas fiestas celebradas durante los años veinte con el fin de poner en contacto a maestros, estudiantes e incluso habitantes de Dessau. Durante ese día, el edificio Bauhaus muestra proyectos especiales, música, bailes, gastronomía... y cada año bajo un lema diferente relacionado con algún color.