Especial viajes: Niza y la Riviera francesa, sinónimo de placer

Especial viajes: Niza y la Riviera francesa, sinónimo de placer

Resguardado por los Alpes Marítimos y bañado por aguas mediterráneas, la Costa Azul se encuentra situada al sureste de Francia y se extiende hasta la frontera con Italia. Zona turística por antonomasia, el visitante podrá descubrir sus ciudades escondidas entre las montañas o descansar en una de sus 150 playas y disfrutar así de los más de 300 días de sol al año de la zona.

Un buen tiempo que permite practicar todo tipo de deportes, especialmente los naúticos. Si siempre ha querido hacer submarinismo, este es el lugar, célebre por la excepcional variedad, diversidad y belleza de sus fondos marinos. No obstante, los deportes de invierno también tiene cabida en este viaje ya que a tan sólo 90 km de Niza se encuentran las estaciones de esquí de Auron e Isola 2000. Y es que el cuidado de la naturaleza tiene en Francia una gran relevancia. Entre sus joyas naturales más preciadas destaca el Parque Nacional de Mercantour que alberga marmotas, zorros y más de 30.000 cuevas con pinturas rupestres.

Además de sol, la Riviera Francesa es sinónimo de buen comer ya que cuenta con más de 3.000 restaurantes, algunos de ellos de fama mundial. Las especialidades locales son muy variadas aunque en la cocina nunca falta el ajo, el aceite de oliva y las hierbas aromáticas como la albahaca, el tomillo y el romero. Pan-bagnat , socca o la sopa de pistou son algunas de las recetas más conocidas.Y, por supuesto, no se puede olvidar la confitería, las mermeladas y el vino.

Una sugerencia a la hora de establecer un plan de viaje sería comenzar en Niza para después ir bajando hacia el sur. Eso si, se puede hacer una interesante parada al norte: el Principado de Mónaco.

NIZA

Niza es la capital de la Riviera Francesa. Su enclave preferente le otorga ese privilegio ya que es punto de encuentro de los Alpes, la Provenza, Córcega e Italia.

Quinta ciudad más importante de Francia, se desmarca de ésta en cuanto al clima. Los otoños son siempre cálidos y los veranos son liberados del sopor lógico de las fechas gracias a la brisa marina.

Los 4 millones de visitantes al año que recibe merecen un aeropuerto como el que alberga, el segundo más importante del país galo.

Además del avión, el tren de alta velocidad y la red de carreteras internacionales conectan con las principales ciudades europeas.Ya dentro de la ciudad podrá optar por multitud de medios para visitar la ciudad: desde el clásico autobús turístico hasta los paseos en calesa.

Pero si lo que realmente quiere es empaparse del espíritu del Casco Antiguo la mejor opción es la visita a pie. Este paseo permite descubrir el ambiente popular del barrio más pintoresco de Niza y callejear por sus mercados de flores y de frutas. Durante el trayecto podrá observar curiosas fachadas policromadas. Antes de llegar al puerto, en el Paseo de los Ingleses se impone sobre el paisaje la majestuosa fachada Art Decó del Palacio del Mediterráneo. Este hotel de cuatro estrellas, inaugurado en 2004, tiene la consideración de monumento histórico.

Otro de los recorridos que no debe perderse es la arquitectura de la Belle Epoque . El paseo comieza en el barrio de Mont-Boron donde se encuentra el Castillo del Inglés , un asombroso edificio de inspiración oriental con una torre almenada y una llamativa fachada de color rosa. En la misma zona puede visitar residencias de lujocomo el Regina Palace o el Grand Hotel Victorial, lugares donde a la colonia inglesa en el siglo XVIII le gustaba reunirse.

Al volver al centro de la ciudad, se encontrarán con la catedral ortodoxa rusa de San Nicolás, momumento que constituye una representación perfecta del arte religioso ruso. Por último, el castillo de Ollières, más al oeste, es otro ejemplo de la arquitectura de la época.

También en la zona, podrá visitar el Museo Matisse, que guarda una gran cantidad de obras del genial pintor. Cabe recordar que la ciudad alberga el mayor número de museos de Francia por detrás de París, así que esta es una pequeña sugerencia.

Si prefiere los espacios abiertos, Niza es su lugar. 300 hectáreas de parques y numerosos jardines privados forman parte integrante del paisaje urbano. El jardín Albert-ler, el espacio Massena y los jardines pensiles del Paillon constituyen una avenida verde de más de 2 km en el corazón de la ciudad.

PRINCIPADO DE MÓNACO

El Casino, el Museo Oceanográfico, el Palacio Principesco o el Jardín Japonés son cada uno, y por sí sólos, un aliciente para desviarse del camino y, antes de descender por tierras galas, desplazarse 40 km al norte.

ANTIBES

Antibes es una parada obligatoria para cualquier seguidor de la pintura de Pablo Picasso. El malagueño ideó en este pueblo de pescadores durante el otoño de 1946 una serie de obras que pasarían a formar parte del Museo Picasso de la ciudad. Un paseo por las callejuelas y las plazas floridas de esta antigua ciudad provenzal le ayudarán a entender todo el imaginario Picasso de esta época.

GRASSE

Es una ciudad que en poco tiempo estará de actualidad con el estreno de la película El Perfume . Basada en el libro homónimo de Patrick Suskind, la trama de la historia sucede en Grasse, conocida como la capital mundial del perfume.

Y como la materia prima de esta exquisita esencia son las flores, la ciudad es todo un campo de rosas, jazmines, nardos, violetas y flores de azahar.Además de afinar el olfato, el visitante podrá poner a prueba su puntería en alguno de sus numerosos campos de golf.

CANNES

Su fama es internacional gracias al Festival de Cine que tiene lugar allí. Las tiendas de lujo situadas a lo largo del boulevard de la Croisette y el elegante centro de la ciudad son la mayor atracción para los turistas.

Las Playas Electrónicas y la discoteca Palais ,en la terraza del Palacio de los Festivales, abren la noche a la clientela que desea ir de fiesta.

SAINT-TROPEZ

Sus plazas provenzales son su principal reclamo además de sus bellas playas de arena y las magníficas pinedas que las bordean. Existen sendas costeras ya establecidas para conocer a pie la zona.

Información práctica

CÓMO LLEGAR

Por carretera

La Costa Azul está unida a toda Europa por la red de autopistas. Si viaja desde Madrid, por ejemplo, el viaje dura unas 12 horas.

En avión

El aeropuerto Internacional Niza Costa Azul tiene una situación céntrica. Se encuentra a 7 km del centro de la ciudad, a 27 km de Cannes y a 33 km de Mónaco.

Hay vuelos directos desde Madrid, Barcelona, Málaga y Mallorca.

En tren

Los trenes rápidos unen la Costa Azul con todas las regiones francesas y las grandes ciudades europeas.

ALOJAMIENTO

Todo tipo de alojamientos tienen cabida en la Costa Azul: desde los palacios de lujo a los complejos hoteleros, pasando por los campings y albergues, aunque últimamente están muy de moda los hoteles Spa, especializados en tratamientos de belleza.

Existe un listado de alojamientos en internet, en la página www.guideriviera.com