Especial Viajes: Vitoria y la magia de su Catedral Vieja

"El Caminante".
"El Caminante". - EP
"El Caminante".

Escribir un libro es como construir una catedral . La frase pertenece a Ken Follet y la pronunció el pasado 9 de enero en Vitoria cuando presentaba su último libro, la segunda parte de Los pilares de la tierra , titulado Un mundo sin fin . El afamado coleccionista de best-sellers mostraba así su admiración por la Catedral Vieja de la capital vasca, Santa María, que ha inspirado su reciente novela, rindiendo homenaje a una catedral convertida ya en una atracción turística de primer orden en plena etapa de restauración. Estas obras de conservación en la capital vasca se iniciaron en 1997 y hoy constituyen todo un referente mundial.

Para el escritor británico la Catedral de Santa María no es un templo gótico más de los que abundan en Europa. Follet, que ya cuenta en Vitoria con una escultura que le representa de cuerpo entero, ha asegurado que este lugar es el único en el mundo donde ha podido apreciar los cimientos de una catedral por dentro , lo que le ha servido de clara inspiración en su última obra literaria. Esa misma fascinación la han sentido más de 600.000 personas que han visitado el templo desde 2000 (sólo en 2007 recibió 200.000) con un denominador común: la misma magia y misterio que desprenden las novelas del autor galés. No importa que haya que utilizar un casco de obra para recorrer su interior por las pasarelas elevadas instaladas al efecto a unos cuatro metros de altura.

La visión de esta visita excepcional, que dura alrededor de una hora, cautiva y sorprende al turista curioso que además tiene la oportunidad de presenciar los trabajos de restauración en directo. Estos trabajos han desenterrado las viejas entrañas de la iglesia e incluso hasta una antigua puerta de acceso a la ciudad. Y es que sólo con bajar la vista desde las pasarelas el visitante puede emocionarse con la historia de la vieja Vitoria, ya que las excavaciones han dejado al descubierto un subsuelo plagado de enterramientos y de heridas supurantes que el paso del tiempo ha producido en los muros y en los pilares del edificio, los mismos que impresionaron al propio Follet el 10 de octubre de 2002 cuando inauguró el ciclo Encuentros con la catedral en Santa María. Fue su primera visita a la capital vasca.

En realidad lo primero que sorprende al visitante cuando se acerca a esta catedral, construida en el siglo XIII, es que no tiene una fachada clásica al uso. El templo fue levantado en la parte más alta del promontorio donde se asentó la primitiva Gasteiz y formó parte de la propia muralla medieval. Ese aspecto defensivo fue perdiéndose debido a la construcción de edificios de viviendas y servicios de la propia catedral, pero la prueba de su carácter de fortaleza se puede comprobar todavía con la apariencia maciza de sus muros.

El deterioro paulatino del histórico edificio llegó a su punto culminante a principios de los años noventa (S.XX) cuando las fisuras y las grietas comenzaron a abrirse por la presión que soportaban y se produjeron varios desprendimientos desde la torre. A partir de ese momento se formó un grupo de trabajo internacional que ha sido reconocido con varios premios, entre ellos el Europa Nostra 2002 , la máxima distinción que la Unión Europea concede a trabajos de restauración y conservación del patrimonio.

Ahora el proyecto de conservación del monumento ha entrado en su fase decisiva. 2008 es un año clave en el desarrollo de las obras de la catedral. Está prevista la restauración definitiva del pórtico, una de las mejores portadas góticas de Europa por la conservación de la piedra, y con ella se podrán apreciar las diferentes policromías cubiertas desde el siglo XIV. Por otro lado, la restauración del chapitel de la torre y de su cuerpo octogonal, donde están ubicadas las campanas, quedará culminada. Esta reforma de la torre se completará con la instalación de un ascensor que conducirá a la parte más alta del edificio, de manera que desde ese lugar de privilegio se podrá disfrutar de una vista excepcional y única de Vitoria.

La almendra medieval

Tras la visita a la catedral hay que recorrer las calles que la rodean formando anillos que se comunican por cantones estrechos y en cuesta, en lo que se configura como una encantadora almendra medieval, repleta de antiguos edificios de piedra y ladrillo. Sus nombres nos recuerdan los oficios de la época (Herrería, Zapatería, Cuchillería, Pintorería ). Todo el conjunto está delimitado al norte por la Catedral de Santa María y al sur por la Iglesia de San Vicente, que protegían las dos puertas principales de la ciudad, pero también el casco viejo ofrece sorpresas más recientes en el tiempo como el Museo de Naipes, situado en el antiguo Palacio de Bendaña, que alberga la colección de cartas, para algunos, más importante del mundo (más de 20.000 ejemplares), aunque su joya más preciada es un pliego impreso en el Alto Rhin hacia 1460 con tres caballeros que llevan un jabalí, un león y un perro, tres palos de la baraja.

La otra Vitoria

Para pasar a la otra Vitoria, más moderna pero no menos interesante, se puede atravesar Los Arquillos, dos edificios construidos a finales del siglo XVIII, que se adaptan al desnivel del terreno. Desde sus barandillas se ve, por un lado, la plaza del Machete, el lugar donde se desarrollaba el juramento de los procuradores generales de la ciudad de Vitoria, y por otro, el nuevo espacio urbano con el Ensanche romántico. Antes es obligada una parada en la plaza de la Virgen Blanca, el corazón de la ciudad, donde se escucha el pálpito de los vitorianos y el de los peregrinos que inician su recorrido turístico en Gasteiz. En el centro de esta bella e irregular plaza en su forma se erige el monumento que conmemora la Batalla de Vitoria (21 de junio de 1813), inaugurado en 1917, y que recuerda el triunfo decisivo del ejército aliado dirigido por el duque de Wellington frente a las tropas napoleónicas en la Guerra de la Independencia que, como es sabido, cumple este año su bicentenario.

Desde la plaza se divisa la imagen gótica de la patrona de la Ciudad, la Virgen Blanca, bajo un templete barroco en el pórtico de San Miguel y a unos metros la estatua de Celedón, el aldeano que simboliza el inicio de las fiestas vitorianas. Al otro lado, el camino conduce al palacio de Ajuria Enea, sede del Parlamento Vasco, y al Parque de La Florida, con su centenar de especies diferentes de árboles y arbustos, que confirman que estamos ante una capital tranquila y siempre a la cabeza en el ranking de las ciudades con más calidad de vida en España.

Guía práctica

Cómo llegar

- Por avión.- El aeropuerto de Vitoria-Gasteiz (Foronda) está situado a 9 km. de la ciudad. Está conectado con las principales ciudades españolas.

- Por tren.- Información de RENFE: Tel: 902240202. Dirección de la estación: Calle Eduardo Dato, 46.

- La visita de la Catedral Vieja.-

Se puede reservar directamente en la página web www.catedralvitoria.com, por teléfono en el número 945255135 o enviando un e-mail a visitas@catedralvitoria.com. El número máximo por grupo es de 15 personas. El precio de la visita es de 3 euros. Algunos colectivos (jubilados, estudiantes,...) disfrutan de una reducción de la tarifa a 1,5 euros. Los menores de 12 años entran gratis. Idiomas: castellano, euskera, francés, inglés, alemán e italiano.

- El Museo "Fournier" de Naipes.-

Palacio de los Arrieta-Maeztu. c/ Cuchillería, 54. Tel: 945181920. Horario: Martes a viernes: 10.00-14.00 h. y 16.00-18.30 h. Sábados: 10.00-14.00 h. Domingos y festivos: 11.00-14.00 h. Lunes cerrado. Entrada: gratuita. En la actualidad el museo está cerrado por obras y está prevista su reapertura para finales de 2008.

Información turística: Oficina Municipal de Turismo de Vitoria. Plaza General Loma, 1. Tel. 945161598. www.vitoria-gasteiz.org/turismo

Clásicos de la capital vasca

Chocolates: Chocolatería-Confitería Hueto e hijos. Alfonso XIII hacía siempre una parada en esta pastelería para degustar sus dulces de chocolate a los que se denominó alfonsinos . El origen de la casa se remonta a 1826. Junto a la Plaza de la Virgen Blanca. Calle Postas, 4. Tel: 945231470. www.hueto.com

Bombones y dulces: Confituras Goya. Introdujo en el País Vasco los primeros bombones que todavía hoy se siguen comercializando: los populares nesquitas y vasquitos . Las trufas son otra de sus especialidades. c/ Barrachi, 35. Tel: 945128059. www.confiturasgoya.com

Pintxos: Usokari. Variada carta de tapas, frías en el aperitivo de mañana y calientes para la merienda y la noche. En el número 25 de la calle Eduardo Dato. Bartzertxo. Pintxos exquisitos y excelentes tablas de ibéricos. En una esquina de la Plaza de España.

Para comer: Restaurante El Portalón. Junto a la Catedral de Santa María. Cocina de mercado en una atmósfera medieval. Calle Correría, 151. Tel: 945142755. www.restauranteelportalon.com

Para dormir: Hotel Ciudad de Vitoria (cuatro estrellas). Un clásico contemporáneo de 149 habitaciones con una deslumbrante fachada. Portal de Castilla, 8. Tel: 945141000