"HE SIDO MUY REBELDE Y MUY VAGA"
Tan simpática y guapa como siempre pero ahora con una larga melena. Estela Giménez se pasa del baile a las manualidades ya que muy pronto presentará un programa de bricolage para la televisión terrestre en Antena 3. La ganadora de la cuarta edición de Mira quien baila recuerda con cariño su paso por el programa, donde además del premio se llevó muchas buenas amistades. Y es que esta madrileña de veintisiete años es una campeona nata, en 1996 consiguió la medalla de oro olímpica en gimnasia rítmica. A pesar de este logro, Estela Giménez reconoce que siempre ha llevado una vida muy normal - como la de cualquier otra chica -, y además del esfuerzo que hizo confiesa que no lo hubiese logrado sin el apoyo incondicional de su familia y la suerte que la ha acompañado a lo largo de su trayectoria. Lo cierto es que desde que se atrevió con pasodobles y tangos todo el público la quiere.
¿Cómo surgió tu participación en Mira quien baila ?
Más que surgir me lo sugirieron porque fue casualidad. Enviaron unas fotos, me cogieron y allí que me fui a bailar. No me creí que estaba hasta que empecé el primer ensayo en Madrid y vi. que iba en serio.
¿Cómo fue la experiencia?
Positiva, me lo pasé muy bien. Mucha gente me comentaba que al ser gimnasta me resultaría más fácil pero llevaba diez años sin moverme y en la vida había hecho bailes de salón. Si alguna vez salía con mis amigas no bailaba tangos (risas). A parte de que yo pudiera tener una base con la gimnasia era todo muy nuevo para mí.
Además de aprender a bailar, ¿qué experiencia te llevas?
Me he dado cuenta de que cuando estás a gusto haciendo algo, que te sientes arropada, la ilusión es distinta. Me levantaba a ensayar con ganas y estaba más motivada. Éramos un equipo muy grande pero he hecho amigos, así que me llevo cosas buenas.
¿Quiénes son esos amigos?
Tengo amigos entre los bailarines y en general ha habido muy buen ambiente con todos los compañeros pero con el que más, con Felisuco. Es una persona muy inteligente que me ha enseñado mucho dentro y fuera.
¿Nunca te habías planteado antes bailar?
Nunca me había disgustado bailar pero no se me había pasado antes por la cabeza, quizás porque no me lo habían ofrecido.
¿Qué baile te resultaba más fácil?
Creo que todos tenían su punto de dificultad, así que fácil lo podías llegar a hacer cuando ya te lo sabías y más o menos lo llevabas bien. He disfrutado mucho con la salsa y con el tango.
¿Cuál es el que más te costó?
Uno que tenía muchas ganas: el pasodoble, y al final me decepcionó y además no me salió muy bien.
Dicen que Poty es muy buen profesor y tiene mucha paciencia.
Sí, la verdad es que Poty es una persona que transmite mucho, si conectas bien con él, muchas veces sólo con mirar ya sabes lo que te está diciendo. Siempre está de buen humor y tiene una palabra buena para todos y eso es una inyección de ánimo y de apoyo
Empezaste casi por casualidad y ganaste.
Sí (risas) de casualidad y aparecí por ahí.
¿Te lo esperabas?
No, no me planteaba el ganar y estoy super agradecida a la gente que no me conocía y que me ha apoyado. Hasta que no oí mi nombre no esperaba ganar, pensé que el ganador era Gato porque además de arrastrar un club de fans importante, baila muy bien.
¿Te reconocen por la calle?
Sí, sobre todo la gente mayor me dice: ¡que bien lo has hecho! .
Así que has notado el cariño del público.
Sí, me he encontrado a gente que me ha dicho que nunca vota en los programas y a mí sí me ha votado. Esas cosas si me hacen ilusión.
SUS FANS: LA FAMILIA
¿Incluirás el baile entre tus aficiones?
No me vendría mal porque después de diez años parada, ahora que he cogido forma otra vez... No me importaría seguir aunque sea como hobby.
¿Cuáles son entonces tus otras aficiones?
No soy una persona que tenga hobbies muy concretos, sobre todo estar con amigos y ahora que estoy fuera bajaré fines de semana a Alicante para estar con ellos. Me gusta el cine y la música, un poco los planes que vayan surgiendo.
¿Qué tipo de música escuchas?
Me da igual, no soy una persona de un grupo preferido, me gusta la variedad.
¿Has dejado la gimnasia por completo?
Sí, he estado diez años sin hacer nada. Estuve dos años como entrenadora pero eso tiene que ser muy vocacional, enseñar me parece muy complicado y no lo llevo en la sangre (risas). Yo ya he cumplido mi parte deportiva.
¿Tan siquiera prácticas deporte, no como profesional?
No y la verdad es que un gimnasio o unas clases de baile debería por salud.
¿Quién ha sido tu mayor fan?
La familia y los amigos se han volcado mucho, ha sido exagerado, así que por ejemplo el programa lo he disfrutado más viendo como lo disfrutaban ellos. Salían a pegar carteles por el barrio para que me votaran. Se han involucrado mucho de forma muy sana.
¿Qué proyectos tienes ahora?
Voy a presentar un programa de bricolage para la cadena de TDT de Antena 3.
¿Te apetece presentar?
Mucho. Llevo ya seis años presentando. He estado en Televisión Española y en Canal 9 haciendo programas de deportes.
Pero ahora pasas a un tema muy diferente.
Porque haya hecho deporte no significa que sólo quiera hacer eso. No cierro puertas. A ver si ahora que me conocen un poco más hay suerte.
¿Cómo se te da el bricolage?
Tengo que ver cómo se me da esto del bricolage (risas), soy manitas para mis cosas, pero lo tengo que descubrir, no lo sé aún.
¿Nunca te has animado a hacer alguna chapucilla?
No, a lo mejor de un bolso que se me ha roto me he inventado un asa pero cosas más serias como poner una cajonera en una habitación, eso nunca lo he hecho.
Llegaste a ganar una medalla de oro en Atlanta, eso requiere mucho esfuerzo.
Requiere mucho sacrificio y está claro que cuando haces algo que te gusta, ese sacrificio sigue estando pero parece que es menor. Fue una etapa de mi vida muy positiva y muy buena, conseguí una medalla olímpica que es lo máximo que puede conseguir un deportista, pero es una etapa que ya fue. El mundo de la gimnasia rítmica tiene una edad, acabas muy joven. Mientras estás entrenando estás muy arropada, trabajas mucho pero también te cuidan. La gimnasia no está tan apoyada y se han hecho cosas que, desde mi punto de vista, no están bien. No nos han cuidado como lo deberían haber hecho.
¿Cuándo empezaste?
Yo empecé tarde, tenía diez años, porque hay niñas que empiezan con cuatro y tres años, super pequeñitas. Fue por casualidad, en el colegio, la profesora de educación física le dijo a mi madre que tenía condiciones. Y las casualidades me llevaron a hacer gimnasia en serio.
UNA CHICA CON SUERTE
¿Cómo es la Estela que no conocemos?
Creo que soy como me ha visto la gente en televisión. Además pienso que mentir a una cámara es un error porque transmite lo que eres, si finges te piílla. Soy una persona muy normal que río cuando hay que reír y lloro cuando hay que llorar y que intento estar bien con todo el mundo y sobre todo conmigo misma.
Debido a tu carrera olímpica, ¿eres una persona muy constante?
He sido muy rebelde y muy vaga. A mi me gustaba competir, eso de entrenar y repetir tantas veces... ¿para que había que repetir diez si ya salía una? Quería ir contra esas normas, cuando me retiré, esa disciplina la abandoné un poco. Yo hago las cosas si de verdad me apetecen, me animan y no me lo imponen. Cuando me lo imponen soy muy cabezota y hago lo contrario. No soy tan constante ni tan responsable en mi vida diaria pero cuando veo que hay un proyecto que me gusta y que es importante para mí intento aprovecharlo al máximo.
¿Qué recuerdo tienes del momento de ganar la medalla?
Al principio era como una nube todo, no eres muy consciente. Con el paso del tiempo, la gente te recuerda con cariño lo que has conseguido y ahí lo empiezas a asimilar más. Aún así no me hubiese planteado otra olimpiada más porque son otros cuatro años, mucho tiempo.
¿Has tenido suerte a parte de lo que has trabajado?
Creo que sí, justo el año en el que entré en el equipo nacional era la primera vez que se permitían conjuntos en una olimpiada y tuve la suerte de estar. A veces si hubiese trabajado más habría conseguido más cosas pero tenía un mínimo y hasta ahí llegaba. He tenido suerte y hay que aprovechar los trenes que vienen.
¿Y dificultades?
Cuando más dificultades encuentras es cuando te retiras porque piensas que van a seguir apoyándote y dándotelo todo hecho y ahí te das cuenta verdaderamente de que estás sola y de que tienes que valerte por ti misma.
¿Quién fue tu mayor apoyo?
Mi madre me apoyaba siempre, estuviese haciendo gimnasia o decidiendo retirarme.
¿Te has planteado alguna vez dedicarte a la interpretación?
De momento eso no me lo he planteado pero podría surgir, lo que pasa es que respeto mucho a los actores.
¿Y el mundo de la moda?
No. He hecho algún desfile pero creo que no tengo altura y me gusta más la publicidad, las fotografías. No me atrae tanto la pasarela.
¿A qué te hubieses dedicado si no hubiese salido lo de la gimnasia?
No lo sé la verdad porque todo ha ido surgiendo y a medida que me lo he ido encontrando he tomado la decisión de hacerlo o no. Nunca he tenido una idea fija de lo que quería hacer.
¿Eres una persona a la que le afectan las críticas?
Aún no me he visto en un medio para que me critiquen pero yo creo que no. Al contrario creo que es bueno tener críticas para darte cuenta de si lo has hecho bien o mal. No quiero una amistad para que me diga sólo lo bueno.