SE HA INCORPORADO A "LA FAMILIA MATA", EN DONDE SE REENCUENTRA CON ELENA BALLESTEROS, CASI DIEZ AÑOS DESPUÉS DE COINCIDIR EN "PERIODISTAS"
Afirma que todo lo que le ha pasado en los últimos años, y más el conseguir alzarse con la corona de Miss España en 1990, ha sido accidental. Esther Arroyo nunca imaginó que llegaría hasta donde ha llegado. El público la admira y la quiere, porque su positivismo y su alegría contagia a quien la tiene cerca e incluso a quienes la ven a través de la pantalla.
Con cuarenta años recién cumplidos, Esther afirma estar en un momento maravilloso. Vive entre Madrid y Tarifa, donde ha creado su hogar junto a Antonio Navajas, su marido desde 2003 y con el que tiene una niña. En las espectaculares playas de Cádiz pasa la mayor parte de su tiempo, junto con toda su familia, y sólo el trabajo le hace separarse de ellos.
Ahora la modelo y actriz comienza una nueva etapa profesional en La Familia Mata , donde encarnará a Montse. Un nuevo proyecto que la gaditana coge muchas ganas, y con especial ilusión al reencontrarse con Elena Ballesteros, una vieja amiga y compañera de su etapa en la exitosa serie Periodistas .
- Esther, ¿cómo te han recibido tus nuevos compañeros?
- Muy bien. Yo tengo una suerte con los recibimientos... (sonríe)
- Te has encontrado con una vieja compañera de Periodistas , Elena Ballesteros...
- Sí, ha sido súper emocionante. No nos habíamos visto en todo este tiempo, aunque sí habíamos hablado. Sigue siendo la misma niña preciosa y encantadora.
- Ella era muy jovencita cuando os conocisteis. ¿Habrá cambiado mucho...?
- No, yo la veo igual. Es más mayor pero su esencia la sigue teniendo.
- Cuéntanos. ¿Cómo es Montse, tu personaje?
- Es una chica de, más o menos, mi misma edad..., ¡cuarenta! (ríe) Montse es una chica muy divertida, bastante sana de mente. Será la confidente de Susana,-Elena Ballesteros-.
- Serás confidente en la ficción de Elena Ballesteros y además amiga personal en la vida real. Eso se notará en pantalla...
- Sí, de hecho la lectura de guión que hice fue porque querían ver si había esa conexión que debía haber como amigas que habían sido durante años y que llevaban años sin verse. Fue maravilloso. Leímos la secuencia y los directores notaron la química entre nosotras.
- ¿Tienes algún punto en común con Montse?
- Sí, coincidimos en muchas cosas. Las dos somos madres, tenemos mucho carácter y somos muy divertidas (ríe).
- Vives con tu familia en Tarifa. ¿Cómo vas a compaginar el trabajo con tu vida familiar?
- Vengo dos o tres días seguidos a la semana, y el resto estoy en casa. Si no fuese así, no podría trabajar.
- ¿Eso es lo que te ha hecho lanzarte a decir que sí a este proyecto?
- Lo he aceptado porque me gustaba mucho, pero si no hubiese sido posible compaginarlo con mi vida personal no creo que hubiese aceptado. Por encima de todo está mi familia.
- ¿Alguno de tus hijos apunta maneras de llegar a ser actor?
- (Ríe) Payasos son los dos un rato... Espero que no se dediquen a nada de esto.
- ¿Por qué?
- Es tontería mía porque quiero que hagan lo que ellos quieran, la verdad. Nunca les voy a decir que no a nada. Estaré ahí para apoyarlos.
- ¿Te planteas tener un tercer hijo?
- No (ríe). Hemos cubierto el cupo. Nosotros salimos mucho, viajamos a menudo, y con dos niños puedes ir donde quieras pero con tres... Además, ya tengo cuarenta...
- ¿Cómo es un día normal para Esther Arroyo en Tarifa?
- Normal. Me levanto y llevo al colegio a mis niños. Preparo la comida... Lo normal en una madre de familia.
- ¿Aquello te sirve para desconectar de los días que pasas en la capital?
- Sí, mucho. Vivo donde quiero. Tengo una manera de vivir que nunca la podría llevar aquí. Madrid me encanta, viví aquí once años, pero para un ratito.
- Cuando te fuiste definitivamente a Tarifa, ¿no tuviste miedo de perder oportunidades?
- No pensaba que me iba a ir tan bien como me va. Mis condiciones de trabajo son rotundas, estar máximo tres días a la semana fuera de mi hogar. Yo era consciente de que podría perder oportunidades pero me daba igual. Por encima de todo quería vivir con mi familia allí, y pensé que si tenía que poner un puesto pipas porque las cosas no fuesen bien, lo haría gustosamente.
- ¿Podríamos decir que estás en tu mejor época?
- Estoy en una época maravillosa. Me da miedo hasta hablar porque me va todo de rosas. No tengo nada más que pedir. Bueno, qué me toque la lotería (risas). Pero también es cierto que uno es lo que es por lo que ha vivido...
- Comentas muy tranquila los cuarenta años que tienes... ¿No eres de esas mujeres que llevan mal el paso de los años?
- No, qué va. A mi no me cuesta nada el cumplir años. Me encanta celebrar mi cumpleaños e ir diciendo que ya tengo cuarenta.
- Hay muchísimas mujeres que les preguntas la edad y se sienten ofendidas...
- Sí, y no sé por qué. Cuando estaba a punto de cumplir treinta me avisaban de que tendría una depresión, y yo creo que con esa edad no se puede tener una depresión. Mi madre tiene setenta y dos años, y muchas quisieran tener la energía y las ganas de vivir que tiene ella. Tengo totalmente asumido que me voy a arrugar. En la vida hay que madurar y envejecer por narices... No entiendo por qué la gente reacciona así ante el paso del tiempo.
- ¿Te cuidas mucho para estar así de estupenda?
- No (resopla). Tengo una fama de comer... No hago nada de deporte, pero mi cuerpo es así por suerte. Lo único que me cuido más es la cara pero porque me gusta hacerme limpiezas. Sobre todo me cuido mucho de mente porque creo que es lo que hace que estés bien en lo demás.
- Pero hace poco sí te vimos poniéndote en forma en Mira quién baila . ¿Qué tal la experiencia?
- Genial. Me lo pasé muy bien, me encanta bailar. Yo creo que aquello fue de lo más divertido que he hecho en toda mi vida.
- Siempre tenemos una imagen de Esther Arroyo como una mujer muy simpática y positiva. ¿Eres así realmente?
- (Ríe) Tengo un genio de tres pares de narices... Pero procuro reírme todos los días, cuantas más veces mejor. Eso y llorar de vez en cuando es la mejor terapia. Yo soy muy llorona, lo admito.
- ¿Cuál es tu mayor virtud y tu mayor defecto?
- Mi mayor virtud es que siempre sé lo que quiero. Y mi defecto, que soy muy cabezota.
- Comentas que tu mayor virtud es saber siempre lo que quieres... ¿No te has arrepentido de nada en tu vida?
- No, de nada. Cuando hago algo que creo que he hecho mal, rectifico.
- Llegada a este punto... ¿Cuando ganaste Miss España pensaste que conseguirías todo esto?
- Yo no sabía ni que me iba a presentar a Miss España, y menos que lo ganaría (ríe). No tenía planteamiento de hacer nada de esto, ni de pequeña pensé en ser actriz. Lo mío fue muy accidental (sonríe).
- ¿Vas a compaginar La Familia Mata con algún otro proyecto?
- Sí, con el de mi casa (risas). No tengo tiempo para nada... Seguiré haciendo algo pequeñito de publicidad pero quiero estar el máximo tiempo posible en casa.