MADRID (EUROPA PRESS)
La modelo Esther Cañadas y el piloto de motos retirado Sete Gibernau se han casado por lo civil el pasado fin de semana en un hotel situado en la localidad de Pals, en el bajo Ampurdán y en la más estricta intimidad. Tanta ha sido la discreción nadie tenía noticias del enlace -al que sólo acudieron amigos y familiares- que los novios dieron a conocer este lunes mediante un comunicado. La pareja se ha vuelto inseparable desde hace más de dos años, cuando hicieron pública su relación y los rumores de boda ya sonaban en su círculo más cercano.
En el comunicado, los ya marido y mujer se muestran felices por su enlace: "Además, el tiempo nos ha acompañado en un día inolvidable para nosotros y agradecemos las muestras de cariño y apoyo que hemos recibido" explican en el texto. La novia lució en la boda, que tuvo lugar el pasado sábado, dos vestidos de Rosa Clará, uno para la ceremonia y el otro durante la celebración posterior, mientras que el novio optó por un traje de chaqueta negro del diseñador italiano Giorgio Armani.
El enlace se celebró por lo civil ya que la modelo alicantina, de 30 años, estuvo casada entre 1999 y 2000 con el también modelo Mark Vanderloo, un matrimonio corto y muy polémico ya que se habló de una unión por conveniencia publicitaria, pues ambos eran la imagen de las fragancias de la diseñadora Donna Karan. Para Sete, de 34 años, es su primera boda.
La relación entre Esther y Sete se reforzó de cara al público cuando la modelo acompañó a su ahora marido en la rueda de prensa en la que el piloto decidió anunciar su retirada tras muchos años en la alta competición. Ese acto hizo pensar a muchos que la relación iba viento en popa y ya el pasado mes varias publicaciones se hicieron eco de que la boda estaba próxima. Cañadas 'se queda' así con uno de los solteros más cotizados y buscados de nuestro país.
Antes de conocer a Sete, la vida sentimental de la joven era muy agitada. Después de su matrimonio, se relacionó a Esther con el actor José Coronado y pudo verse imágenes de ambos en Nueva York, donde vivieron un corto romance que se acabó en cuanto fueron cazados por las revistas. Pero su supuesto 'episodio amoroso' más sonado, fue su polémico encuentro con el futbolista del Real Madrid, David Beckham, en el famoso cumpleaños de Ronaldo, aunque ninguno de los dos llegó a confirmarlo.