Eva Isanta deja de ser la lesbiana de "¡Aquí no hay quien viva!"

Eva Isanta deja de ser la lesbiana de "¡Aquí no hay quien viva!"

"CUANDO VOY POR LA CALLE CON MI NOVIO LA GENTE SE QUEDA ASOMBRADA"

Era la pareja inseparable de Mauri, el homosexual de la comunidad de vecinos más loca de la tele. Tenía un hijo y era lesbiana. Así era Bea, el papel interpretado por Eva Isanta, una ceutí de treinta y cinco años que comenzó su carrera televisiva por la puerta grande, con la mítica Farmacia de guardia . Sin embargo, el cambio de cadena de la serie ha supuesto, a su vez, una transformación del guión y los personajes. Seguirán los mismos actores, pero sus papeles y sus líos de vecindad serán otros

¿Cómo es tu personaje en La que se avecina ?

Va a ser una vecina de la comunidad, y no puedo contarte mucho más. Sólo que soy una chica de mi edad y feliz de la vida.

¿Seguirás formando esa pareja tan especial junto a Luis Merlo?

En principio todo va a ser distinto, lo que no quiere decir que después los caminos se entrecrucen, eso queda muy abierto. Cuando inicias otro proyecto pero con la misma gente y el mismo esquema de situación, siempre las relaciones pueden ser infinitas. Digamos que esto es el inicio de una aventura y puede pasar cualquier cosa. Todo puede dar muchas vueltas.

¿Te da miedo que la gente compare el personaje de Bea con el que harás en la nueva serie?

Claro. El público adopta al personaje, y el actor se convierte en el personaje. Yo soy lesbiana para el público. Cuando voy por la calle con mi pareja la gente se queda asombrada de que esté con él.

¿Qué te animó a decir que sí a este proyecto?

Sencillamente, que yo a Aquí no hay quien viva le debo mucho, sobre todo a Alberto y a Laura Caballero, que fueron los que me llamaron para hacer el personaje de Bea. Yo llevaba tiempo sin hacer televisión y me centraba más en el teatro. Desde Farmacia de Guardia , no había tenido un éxito televisivo. Y aquí se me cuidó, se me quiso y se me acogió muy bien. Con todo, lo que tengo es una gratitud y una confianza extrema en esa gente.

¿Cómo afrontaste la fama tan apabullante que te dio Aquí no hay quien viva ?

Yo soy un poco perra vieja , llevo desde los dieciocho años en esto, y a los diecinueve me tocó vivirlo con Farmacia de guardia . No fue tan rotundo, pero en ese momento era la serie que había. Y también viví el después. Eso me hizo madurar y tener una conciencia de la fama como elemento absolutamente pasajero. Digamos que por eso no me ha deslumbrado. Lo que sí es cierto es que me llegado en un momento de madurez personal y profesional.

¿Qué te impulsó a ser actriz?

Yo hacía teatro en un grupo de Getafe desde los quince años y descubrí que ni la Biología ni la Ciencia eran lo mío. Tuve la suerte de encontrarme con gente mayor que me abrieron camino y noté que aquello me tiraba mucho, que era el motor de mi vida. Para mí no era solamente una forma de ganarme la vida, sino una vocación. Sigo trabajando con la misma ilusión y doy gracias por lo que tengo.

¿Aceptaron tu padres que quisieras ser actriz?

Tuve varias reuniones con ellos, pero no les gustó mucho. Me pusieron la condición de que estudiara una carrera al mismo tiempo. Empecé Ciencias de la Información, pero no terminé porque tuve la suerte de trabajar muy pronto.

Cuando vieron que podías trabajar como actriz, ¿lo aceptaron?

Si, pero todavía están reticentes. Por ejemplo, si ahora estoy un tiempo parada mi padre me dice: Hija, ¿por qué no terminas la carrera? . Se les cae la baba cuando me ven trabajando, pero cuando no, me machacan con el titulito.

Si tu hijo Alejandro te dice algún día que quiere dedicarse a esta profesión, ¿lo vas a entender mejor?

Sí, por supuesto. Pero yo le diré que haga algo para ganarse la vida, pero sobre todo que sea feliz. Que cuando se levante por las mañanas para ir a trabajar lo haga con alegría.

¿Cómo es Eva Isanta cuando no está sobre un escenario?

Yo creo que todo lo que hago sobre el escenario lo saco de mí, el ser humano es muy rico. Un actor siempre recurre a lo que conoce. Yo soy un poco todos mis personajes y ninguno. Yo creo en el trabajo del artista que pone algo suyo y se deja la piel en los personajes, o que compromete alguna parte de sí mismo. Pero no quiere decir que si un día interpreto a una asesina en serie haya tenido que matar a alguien.