Félix Álvarez, "Felisuco": "Este año me quedo sin vacaciones"

Félix Álvarez, "Felisuco": "Este año me quedo sin vacaciones"

EL POPULAR HUMORISTA SE SUBE POR PRIMERA VEZ A UN ESCENARIO PARA TRABAJAR COMO ACTOR

Félix Álvarez, más conocido como Felisuco, habla de su experiencia en Los Irrepetibles de Amstel, la nueva apuesta teatral de este conocido personaje televisivo. Desde que dejó "A tu lado", el polifacético showman volvió a Santander, donde vive con su familia. Pero su gancho con el público ha sido definitivo para que regrese a Madrid y participe en este espectáculo cargado de humor e improvisación, en el que derrocha simpatía a raudales.

¿Cómo llevas esta nueva experiencia en el teatro con Los Irrepetibles de Amstel?

¿Te impone mucho?

No, la verdad es que no me impone, aunque debería porque, no vamos a negarlo, improvisar es complicado, pero como tengo tan poca vergüenza y la cara muy dura, no tengo esa percepción del miedo que tiene otra persona normal. Soy un temerario, por eso acepto trabajar en "Los Irrepetibles de Amstel".

¿ Se puede aprender a improvisar con gracia o es una cualidad innata?

Yo creo que todos los que hacemos Los Irrepetibles ya somos bastante payasos por naturaleza y posiblemente tenemos esa facilidad, pero desarrollar esas cualidades es una cuestión también de trabajo y de ponerle mucho corazón y cabeza al asunto.

¿Tienes algún referente como humorista?

Si, pero los referentes que tengo como humoristas nunca los he copiado, ¿eh?

Faemino y Cansado, Gila, Martes y Trece, en una época de ellos. Y mis referentes modernos son Goyo Jimenez y Agustín Jimenez.

Es este proyecto compartes cartel con Miki Nadal, con quien ya coincidiste en tu etapa de "El Informal". ¿Qué tal el reencuentro? ¿Ha sido casual o habéis mantenido el contacto siempre?

Siempre. De hecho Miki Nadal es el padrino de mi hija pequeña. Yo siempre he dicho que en Madrid tengo una familia, que la componen Florentino, Miki, Enma y dos o tres amigos más. Nunca he perdido el contacto con Miki, somos amigos con mayúsculas, nada de tonterías.

¿Es difícil hacer amigos en televisión?

Si, en general lo es y, concretamente, en televisión quizá lo sea más porque

la gente que trabaja en este medio suele tener mucha vandidad. Los actores son vanidosos, muy ególatras, sino no podrían ser precisamente actores o cómicos, por eso puede que sea un poco más difícil, pero bueno, los amigos se encuentran.

Has trabajado como presentador, comentarista y actor. ¿En qué faceta te sientes más cómodo? ¿Y en la que menos?

Quizá me sienta más cómodo como actor. No soy un creador al uso, como

compañeros míos que inventan sus propios monólogos.

Yo me considero una buena herramienta para canalizar lo que se crea, por eso soy más actor que otra cosa. Y lo peor... como comentarista, porque posiblemente sería muchísimo más duro en mis comentarios de lo que realmente soy, diría lo que pienso y acabaría con un montón de demandas, seguro.

Tengo entendido que tenías un bar, lo vendiste y te fuiste de Santander a Madrid. ¿Cómo es que diste el gran salto?

Pues todo empezó una noche que estaba en Santander, de fiesta, y un amigo me

dijo que iba a enviar una carta para que fuera al programa "Genio y Figura", y yo, medio borracho ya a las cuatro de la mañana, le dije pues vale . Así que mandó la carta, me llamaron de Antena 3, fui al programa, gané y volví a Santander. Al año de volver con el diploma del programa, Tomás Summer, el director de "Genio y Figura" y mi gran mentor, me llamó para que volviera a Antena 3. De ahí fuí a Canal Nou y después a "El Informal". Ya a partir de ese programa mi vida es pública. En definitiva la televisión me encontró a mí, no yo a ella. Fue una cuestión muy azarosa en ese aspecto.

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A pesar de las ventajas de trabajar en televisión, llegó un momento que decidiste dejar A tu lado . ¿Te consideras una persona valiente a la hora de tomar decisiones difíciles o te cuesta mucho?

Me costó mucho, estuve un año madurando la decisión. Hay que tener en cuenta

que tenía un contrato de copresentador, ganaba mucho dinero, mucho más de lo que gano ahora. Pero no era sólo una cuestión laboral, también era personal, porque quería volver a Santander para estar con mi familia fue una cuestión muy difícil. Así que estuve un año soportando una pelea interna tremenda, pero bueno, al final tomé la decisión y me considero una persona valiente porque me fui de la televisión por mi propia voluntad.

Además, te fuiste cuando el programa esta bastante consolidado.

Pues si, me marché en un momento oportuno porque luego fue a peor. Pero esto

fue azar, en realidad no sabía lo que iba a ocurrir con el programa después. Posiblemente acerté de pleno.

¿ En qué etapa de tu carrera profesional has disfrutado más?

No tengo ninguna duda, en El Informal . Aunque fue una etapa muy dura, porque trabajaba siete veces más que en A tu lado , pero los resultados de nuestro trabajo diario, de audiencia y de crítica eran muy gratificantes. Creo que será difícil superar ese listón, ojalá lo consiga pero es difícil.

¿Has recibido alguna vez alguna crítica que te duela?

No. La verdad es que nunca he tenido malas críticas, hasta el punto que me

duelan. Tal vez por mi papel en El Informal , donde hacía de reportero bonachón y tenía cercanía con la gente. Cuando ha habido alguna y soy consciente de que se ha hecho a mala leche, no me ha preocupado.

¿Crees que el mundo del corazón hay que tomarlo con humor?

Creo que es absurdo no tomárselo de otra manera. Es cierto que muchas veces se

tratan problemas familiares y personales verdaderos, pero en una gran parte hay mucho cachondeo. Algunos personajes se prestan a ello, y después no les toma en serio, pero bueno, es una forma de entretenimiento como otra cualquiera. Pienso que el que se toma en serio el corazón, realmente pierde el tiempo. Hay que tomárselo con sentido del humor, y para el que trabaja en esto es muy beneficiosa esta postura. Igual que con la política, porque como te tomes en serio las cosas que pasan, es para cortarse las venas.

¿Separas totalmente tu vida profesional de tu vida personal o te cuesta desconectar?

La separo con una facilidad asombrosa. Por ejemplo, en A tu lado", después de un día en el que había conflictos en el plató, terminaba mi trabajo y dejaba allí todos los problemas. Llegaba a casa con una sonrisa de oreja a oreja, algo que me salía de forma totalmente natural. En ese sentido he tenido suerte, porque si no, es difícil aguantar la presión que allí a veces se soportaba.

Ahora tienes tu residencia en Santander pero trabajas en Madrid, ¿Cómo llevas estar lejos de la familia?

Pues es algo que forma parte de mi trabajo y no me lo planteo. De todas formas

voy y vengo con bastante asiduidad, y cuando estoy en Santander intento aprovechar al máximo mi tiempo para estar con mi familia, amigos, pasarme por El Sardinero y eso sí que no me lo paga ningún tipo de contrato.

¿Cuál es tu secreto para conectar tan bien con el público?

La verdad es que habría que preguntarle precisamente al público, porque yo nunca

lo he entendido. Es más, cuando pongo la televisión y salgo, siempre cambio de canal, porque no me gusto. Tal vez en alguna ocasión puntual, pero por regla general, no me gusto nada en televisión. Tampoco grabo lo que hago porque de momento me ha ido bien y no quiero corregirme.

¿Vas a disfrutar de vacaciones de vacaciones después de Los Irrepetibles ?

Pues no, mi mujer abrió un salón de belleza a principios de abril y yo dirijo un periódico gratuito en Santander, así que este año me quedo sin vacaciones, ahora no es el momento de descansar.