Félix Gómez triunfa como hijo de Concha Velasco en "Herederos"

Félix Gómez triunfa como hijo de Concha Velasco en "Herederos"

"ME GUSTARÍA LLEGAR A LO MÁS ALTO EN MI TRABAJO PERO TAMBIÉN A NIVEL PERSONAL SOY AMBICIOSO, QUIERO SER FELIZ", AFIRMA EL ACTOR

Félix Gómez está llamado a ser el actor de moda, tras su paso por Amar en tiempos revueltos el sevillano vuelve a triunfar en la pequeña pantalla, esta vez bajo la piel del joven e impulsivo Jacobo Orozco, el impetuoso hijo de Concha Velasco en la saga Herederos . Salido directamente de la cantera de jóvenes promesas de Al salir de clase , el popular joven ha sabido abrirse un hueco sobre los escenarios y también en el mundo del cine, ahora podemos verle en Las Trece Rosas , el último largometraje de Emilio Martínez Lázaro. Posee su propia productora, ya está escribiendo una obra de teatro que espera estrenar el año que vienen y por si esto fuera poco pronto se pasará a la dirección. Iba para abogado pero el arte no dejó que se escapara tanto talento.

-No paras de trabajar, este año has tocado todos los géneros

-Si, espero no estar cansando al público la verdad

-¿Eres ambicioso?

-Mucho, la ambición si es sana es lo mejor que hay. Quiero dar lo mejor de mi mismo, tanto profesional como personalmente. Me gustaría llegar a lo más alto en mi trabajo pero también a nivel personal soy ambicioso, quiero ser feliz. Después de recibir varios palos de los que da la vida descubres que lo que realmente te queda es tu desarrollo como persona, quiero disfrutar de mi familia y de mis amigos, conservarles.

-Vas a cumplir treinta años, ¿has llegado a donde querías?

-Nunca me he impuesto metas fijas, me intento dejar llevar. Me apasiona viajar y me hubiera gustado dar la vuelta al mundo antes de los treinta. Siempre faltan sueños por cumplir pero estoy muy satisfecho de lo que tengo. Me lo he pasado muy bien durante mi veintena y espero seguir pasándomelo igual de bien durante mi treintena.

-¿Qué es lo que nunca falta en tus viajes?

-Una libreta, me gusta mucho escribir y eso nunca se me olvida.

-¿Qué escribes?

-Inquietudes, experiencias, casas que no quiero olvidar... Nunca he dejado leer a nadie mis escritos, siempre me había dado vergüenza pero hace poco empecé a escribir ficción y un día no sé por qué los puse en común y gustó. Ahora estoy escribiendo una obra de teatro con Antonio Hernández que esperamos estrenar el año que vienen.

-Tengo entendido que no puedes vivir sin amuletos...

-Sí, mi casa está llena de amuletos y conmigo siempre llevo una alianza, un escudo de Sargadelos, ámbar, un amuleto indio, semillas de la abundancia... Soy muy supersticioso, me da hasta vergüenza pero creo en una mundo mágico muy potente, lleno de energías. Para mi los amuletos son un pequeño recordatorio de mi propia fuerza.

-¿Te sientes cómodo bajo el título de galán?

-Nunca me he visto como un chico guapo, entre mis hermanos yo soy el feo. Nunca creí que llegaría a hacer este tipo de papeles pero no se me deben dar mal porque me los siguen ofreciendo.

-¿Qué has aprendido en estos años de profesión?

-A aceptarme a mi mismo. En este trabajo expones mucho tus emociones, es como si te pusieran continuamente un espejo delante y gracias a eso he aprendido mucho de mi mismo. Como soy quien soy qué me gusta y que no me gusta pero debo aceptar

-¿Cual ha sido el mejor consejo que te han dado?

-Una de mis mejores amigas me dijo Sé tu mismo y seguramente soy quien soy y sigo en Paso corto, vista larga y mala leche, se cauto, no dejes de avanzar mirando al futuro y lucha por lo que deseas sin pisar a nadie. Yo soy muy inocente, siempre creo en la bondad de las personas y probablemente si mi padre no me hubiera alertado me hubieran dado muchos más palos de los que me han dado.

-El público os ha respaldado...

-Si, esta respondiendo bastante bien, tenemos un público muy fiel, lo noto en la calle, ya soy Jacobo el Orozco cuando me para la gente. Me conocen como Feliz Gómez pero el gran público siempre te llama por el personaje que haces en ese momento y acaba siendo una forma muy bonita de darte cuenta de que siguen tu carrera. Yo he sido siempre de público adolescente, es ahora cuando estoy haciendo otras cosas más serias y dándome a conocer a otro tipo de público.

-Háblame de tu último estreno, Trece rosas ...

-Es una película muy dura, una hermosa historia que tocará muchas fibras y permitirá sacar a debate muchos temas fuera del congreso. Tengo un secundario de lujo que cuenta una historia de luz y de amor dentro de aquel drama, nuestra historia hace ver como cuando un chico y una chica se cruzan y se enamoran siempre hay esperanza. El personaje de Verónica muere pero el miedo tiene que vivir habiéndola perdido.

-¿Cómo ha sido el rodaje entre tanta mujer?

-Maravilloso (ríe). Esta es la segunda vez que Verónica y yo hacemos de novios, nos une una amistad de diecinueve años y siempre es un placer trabajar con ella. Muchos habíamos coincidido ya y es maravilloso ver como dejamos de ser jóvenes promesas y nos convertimos en la generación actual de actores.

-¿Qué será lo próximo?

-Posiblemente vuelva al teatro, tengo dos propuestas muy interesantes en cine pero lo tengo complicado para cuadrar las fechas porque Herederos me ocupa mucho tiempo.