"ME QUIERE ACOMPAÑAR MI HIJO. IREMOS LOS DOS PARA APOYAR A LOS BALONCESTISTAS"
Fernando Romay ha sido uno de los grandes baloncestistas de nuestro país. Como deportista, alcanzó el éxito en el Real Madrid y, por supuesto, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, en 1984, donde la selección de baloncesto se hizo con la medalla de plata. En 1993 se retiró de la cancha, pero no de las televisiones. A partir de ahí, comenzó su andadura en la pequeña pantalla. Ha colaborado en un gran número de programas. Entre ellos, Mira quién baila , en el que pudimos disfrutar de su buen humor. Ahora, que también se ha convertido en una estrella publicitaria, se enfrenta a uno de los mayores retos de toda su carrera: es uno de los comentaristas de los Juegos Olímpicos de Pekín del próximo agosto. Romay podrá disfrutar de los éxitos de nuestro equipo de baloncesto, en el que toda España tiene puesta la mirada.
-¿Estás nervioso ante este reto?
-Sí. Se trata de tomarlo bien. Cuanto más lo pienso, más nervioso me pongo. No dejan de ser unos juegos olímpicos, una cita importantísima para cualquiera. Además, el equipo de baloncesto. Me gustaría poder llegar a transmitir todo lo que representa ese equipo: los valores humanos que tiene, no sólo los deportivos. Son un grupo de personas excepcionales, con una educación exquisita. Ojalá podamos transmitir a la gente todo lo que es el equipo humano. A nivel deportivo, intentar buenos resultados, que seguramente serán buenos.
-¿Echas de menos estar en la pista?
-No, ya no. Cada vez que me pongo en la pista me doy cuenta de que me muevo menos que la mandíbula de arriba (risas). Se me pasó la edad. Echo de menos el poder vivirlo pero de corazón estoy con ellos.
-¿Te estás preparando de alguna manera especial?
-Pues sí. Estoy viendo la liga ACB y siguiendo a los jugadores. Estoy hablando mucho con Pepu (Hernández).
-¿Ensayas en casa?
-(Risas) Sí, no te digo yo que no, viendo partidos por televisión. Uno hace también sus pinitos.
-¿Viajas solo o con la familia?
-Me quiere acompañar mi hijo. Seguramente nos vayamos los dos para apoyar a los baloncestistas masculinos, porque las baloncestistas no sé si irán. Quien quiera, que se apunte, que va a merecer la pena.
-¿Piensas pasear por Pekín?
-Sí, ya que vas... Ir para nada, es tontería.
-¿Te van a dejar tiempo?
-Espero que sí. Me encantaría ver deporte, porque me encanta, y poder seguir todos los partidos.
-¿Crees que España va a ganar?
-Espero.
-Mucho se habla de baloncesto pero, ¿cómo ves el fútbol?
-Al fútbol, en los juegos olímpicos lo tienen un poco dejado de la mano de Dios. Hay una selección absoluta. Aquí se trata de hablar de los que están y no de los que no están.
-¿Nos vayamos a llevar alguna sorpresa en algún deporte que no vemos como favorito?
-La preparación de los españoles, cada vez más, está a un magnífico nivel. No sólo en los deportes tradicionales, en los que hemos destacado siempre, sino también en los deportes en los que quizá no hemos destacado. Ojalá nos llevemos sorpresas. En principio, que los que tenemos que llevarnos algo nos lo llevemos y las sorpresas ya vendrán luego.
-¿Cómo ves a los chinos?
-A los chinos los veo bajitos (risas). Llevan una programación en todos los deportes y se está notando en todos los campeonatos a los que asisten. Para ellos es importante porque es no sólo la organización sino el éxito. Cada vez más, el deporte, en muchos países, es una forma de realzar el nacionalismo, el patriotismo y las ventajas de su país. Es un escaparate tremendo y se están tomando estos juegos olímpicos como el escaparate que lo expongan en todo el mundo como una primera potencia.
-¿Para cuándo unos juegos aquí en Madrid?
-2016 Madrid. El 2012 por una pizquita no nos lo dieron, se lo dieron a Londres... A ver si, por fin, 2016 se lo lleva Madrid.
-¿Te atreves a dar un pronóstico del número de medallas?
-No. En la Primitiva no me llevo ni el reintegro. En las quinielas, no acierto ni una... No voy a dar un pronóstico de esto. Ojalá que sean las máximas posibles. Creo que el deporte español se lo merece, sobre todo estos deportistas que están dejando horas y horas de su vida en los entrenamientos. Ojalá que puedan hacer realidad ese sueño que tienen que es la chapita.