Francine Gálvez ha elegido 2007 para aumentar la familia

Francine Gálvez ha elegido 2007 para aumentar la familia

", QUIERO TENER NIÑOS Y CREO QUE ESTE AÑO QUE VIENE SERÁ EL INDICADO PARA HACERLO", ASEGURA LA PRESENTADORA

Lo suyo es pura vocación, Francine Gálvez disfruta hablando con la gente, es esa típica amiga a la que todos llaman cuando están deprimidos, una mujer que siempre piensa en positivo, capaz de subirle la moral al más obstinado pesimista. La Navidad no cambia ese espíritu juvenil que la caracteriza, goza cual niña pequeña en estas fiestas. Ha nacido en Camerún, de allí es su madre, toda una profesional de la enfermería que acabó enamorada de un economista jiennense que pasaba por allí, juntos decidieron formar un hogar en Madrid y Francine fue trasladada a la capital con tan sólo dos años. Recuerda poco de su país natal pero su casa se ha convertido en una mezcla de tradiciones donde Camerún asoma cuando puede y Andalucía triunfa con estrépito.

-¿Disfrutas especialmente la Navidad o te invade la melancolía en estas fechas?

-Disfruto como una niña pero echo mucho de menos a la gente que ya no está con nosotros. Mi abuela Pepa fue quien más nos inculcó el amor por la Navidad, nos llevaba a la misa del gallo después de la cena y siempre era ella quien cogía primero la pandereta para alzarse a cantar villancicos. Ahora son mis sobrinos los que llenan la casa de alegría en Navidad. Es una época muy bonita, ahora parece que se ha puesto de moda renegar de ella pero a mi me encanta.

-¿Cuánto tiempo estuviste en Camerún?

-Muy poco, nacer en Camerún fue casi un accidente. Mi madre es de Camerún, trabajaba allí como enfermera cuando conoció a mi padre, un economista de Jaén. Nosotros nacimos en Camerún pero mis padres decidieron que Madrid sería mejor sitio para sus hijos, así que con tan sólo dos años me vine a España.

-¿Queda algo de Camerún en vuestras Navidades?

-Ha podido más la tradición andaluza. Celebramos la Navidad todos juntos, cantando y con panderetas pero lo cierto es que no se aleja mucho de lo que haríamos si estuviéramos en Camerún. Aquel es un país con mucha diversidad religiosa y mi familia al pertenecer a la tradición Católica exalta la Navidad tanto como aquí.

-¿Qué soléis cenar en Nochebuena?

-En gastronomía ha ganado definitivamente Andalucía, siempre hemos cenado el típico besugo al horno hasta que un día me negué a repetir. En Camerún se conforman con un buen pollo asado para celebrara la llegada del Niño Jesús y terminan la cena con las frutas tropicales propias del lugar, nosotros en cambio hacemos el completo: langostinos, salmón, jamón del bueno y una copa de cava para brindar.

-¿Quién te traía los juguetes, Papá Noel o los Reyes Magos?

-Los dos, en Camerún es Papá Noel y en España los Reyes así que tuve la misma suerte que los niños de hoy en día, recibía regalos de los dos.

-¿Cómo recuerdas la llegada de los Reyes Magos?

-Como uno de los grandes acontecimientos de mi vida. Solía dejarles una copa de coñac, algo de lo que habíamos cenado y unos polvorones. Dejaba los zapatos impolutos para que no pudieran echarme nada en cara y no tuvieran más remedio que traerme lo que había pedido. Estaba en vilo toda la noche pero acababa durmiéndome de puro cansancio y nunca conseguí verles. A la mañana siguiente estaban todos los regalos junto al árbol, era algo increíble. Esas cosas me siguen haciendo mucha ilusión, les tengo mucha envidia a los pequeños.

-¿Eres especialmente golosa?

-Sí, me encanta el dulce, especialmente el turrón de Jijona, ese que llamamos turrón del duro.

-¿Sueles decorar tu casa para estas fiestas?

-Me encanta, mi casa parece un verdadero tiovivo en Navidad. La lleno de adornos, voy dejando detalles por todas las habitaciones. Me encanta el espumillón, cuanto más suave mejor. Las bolas y las luces nunca faltan. Cumplo con la tradición yendo todos los años a la Plaza Mayor a comprar los adornos. A mi abuela le gustaba mucho el Belén, es lo más típico en Camerún aquí en Madrid yo sólo coloco un Niño Jesús.

-¿Qué balance haces de 2006?

-Mi año ha sido como la política de este país. Empezó muy bien, con muchas ilusiones de cambio, pensé que daríamos un paso mayor, tanto yo como el país pero el año ya ha acabado y no ha sido así. Espero que 2007 mejore con creces al 2006.

-¿Pedirás algún deseo para este próximo 2007?

-Sí, espero que me traiga muchas cosas nuevas. Cuando quieres ser una buena profesional resulta complicado compaginarlo con la maternidad pero me encantaría que el 2007 me agrandara la familia, quiero tener niños y creo que este año que viene será el indicado para hacerlo.

-¿Niño o niña?

-Quiero un niño.

-¿Qué tipo de madre serás?

-Simpática, divertida y nada plasta pero madre al fin y al cabo. No quiero dedicarle mucho tiempo sino tiempo de calidad, me gustaría inculcarle cosas tan básicas como que no haga a los demás lo que no quiera que le hagan a él.

-¿Y José María?

-Estoy convencida de que será el mejor padre del mundo, de hecho quiero tener un hijo porque él va a ser el padre. Es muy paciente y le podrá enseñar matemáticas, algo que a mi se me da fatal.

-¿Qué proyectos tienes a nivel profesional?

-He dejado la revista, este año voy a centrarme en la televisión. Seguiré con Palabra por palabra en Televisión Española pero quiero hacer más. Hay muchos proyectos a la vista pero de momento todos en el aire. Además hemos montado una empresa dedicada al Management de artistas, buscamos trabajo a los profesionales de la televisión y hasta el momento nos está yendo muy bien.

-El público te reclama...

-Sí, si la gente no me dijera tanto que me echa de menos quizá no me hubiera planteado en serio volver, no sé si será por eso pero lo cierto es que cada vez echo más de menos la televisión. Hace dos años me retiré para centrarme en la revista y ahora que se cumple el cincuenta aniversario de Televisión Española me doy cuenta de que necesito a ese electrodoméstico tan maravilloso. La televisión es mi medio natural, aquel en el que empecé. Le fui infiel y ahora le echo de menos. Todo el mundo habla cada vez peor de la televisión y sin embargo yo cada vez la quiero más, me parece un medio fascinante y quiero seguir formando parte de él.

-Tienes mucha capacidad de trabajo...

-Porque me encanta, para mi esta profesión no es trabajo, disfruto con todo lo que la compone. Si me comparo con algunos de mis amigos que se dedican a esto me veo incluso vaga. Rechazo muchas cosas pensando que no voy a tener tiempo para compaginarlas y luego me arrepiento porque me sobra tiempo. Al final es sólo cuestión de organizarse.