Francisco Rivera elude hablar de la petición de nulidad matrimonial por parte de Eugenia Martínez de Irujo

MADRID (EUROPA PRESS)

Francisco Rivera y Laura Sánchez ejercieron ayer como maestros de ceremonias en un acto de la marca Martini, que este año patrocina la escudería Ferrari Marlboro de Fórmula Uno. En el evento, el diestro y la modelo concedieron una breve entrevista a los periodistas.

Fran afirmó que "el sitio adecuado para tomar un Martini sería cualquiera siempre que estés con la persona que quieres". Además, el hijo de la fallecida Carmina Ordóñez declaró que le gusta mucho conducir: "A lo largo del año paso muchas horas al volante debido a mi trabajo. La velocidad me gusta mucho, pero ahora con el tema de los puntos hay que ir con cuidado".

Respecto a la gran corrida de su hermano Cayetano en la Maestranza de Sevilla, Rivera afirmó que está muy contento y señaló que su hermano tiene un estilo propio que le funciona muy bien. Al preguntarle qué pensaría su padre al ver a sus dos hijos toreando, el joven no quiso hacer declaraciones. Asimismo, prefirió no hablar de su ex mujer, Eugenia Martínez de Irujo, quien ha pedido la nulidad matrimonial.

Por su parte, Laura Sánchez reconoció que lo peor que lleva del embarazo es verse tan gorda. Además, dijo que "todo ha ido demasiado deprisa", aunque aclaró que está muy feliz y apuntó que dentro de poco todo volverá a su cauce. La guapa sevillana comentó también que ella y su novio, Aitor Ocio, todavía no han pensado nombre para la niña y ni tienen planeado casarse cuando nazca el bebé. Finalmente, Sánchez se refirió a la victoria de Aitor con el Sevilla F.C. en la Copa de la UEFA; "No pude acompañarle, lo tuve que ver desde casa. Grité mucho todos los goles y la niña daba patadas".