GALA COMENZÓ SU ANDADURA PROFESIONAL COMO MIEMBRO DEL GRUPO FEMENINO "PAPA LEVANTE"
Acaba de cumplir veinticinco años y sus expresivos ojos almendrados conservan la misma energía de cuando era adolescente, Gala Évora goza de una voz prodigiosa, el arte corre por las venas de esta encantadora gaditana que comienza ahora su andadura en solitario. Hija de Manolo Sanlúcar, la actriz pertenece a la última generación de músicos que ha dado al mundo la prestigiosa saga de cantaores, guitarristas y compositores Sanlúcar Évora. Desde niña ha estado rodeado de los más grandes del cante, ha jugado sobre las rodillas de grandes artistas como Camarón de la Isla, Rocío Jurado o la mismísima Lola Flores. Gala inició su andadura profesional con el grupo Papá Levante , conocidas por el gran éxito del tema Me pongo colorada estas chicas llegaron a editar tres discos y aún hoy mantienen el contacto. Tras encarnar a Lola Flores en la gran pantalla la gaditana edita su primer disco bajo el título Luz y agua , una mezcla de sonido sureños en la que apuesta de lleno por la emoción.
-Este disco es un sueño hecho realidad...
-Sueño con él desde que era una niña, dicen que con sólo unos años hacía un micrófono de papel de plata y me ponía delante del espejo a cantar. A esas edades todavía no eres consciente de lo que eso significa pero mi casa siempre ha estado llena de artistas, sino era uno era otro pero allí siempre había alguien con arte. Ahora que me veo subida a un escenario, con mi propio disco, tal y como yo lo quería y con quien lo quería es una sensación que no se puede explicar con palabras, no hay oro en el mundo para pagar este sueño.
-Además es un disco muy familiar...
-Totalmente familiar, lo produce mi hermano Borja Évora y seis de los temas están compuestos por mi primo Carlos Sanlúcar. Son grandes artistas, me conocen mejor que nadie y saben embellecer lo que hago y adornarlo de la manera que a mi me gusta. He acertado más que nunca haciendo este disco en casa, nos reuníamos en mi estudio de grabación sin horarios fijos y sólo componíamos cuando todos estábamos a gusto. Esa es la magia de este trabajo, nuestras ganas y el cariño con el que está compuesto.
-¿Por qué Agua y Luz ?
-El título tienen muchos por qué, el agua y la luz son fuente de vida y para mi la música es vida pero también se refiere a la tierra de donde vengo, soy tan de mi gente y necesito tanto a Cádiz que tenía que homenajear su luz y su agua. Quería transmitir con este disco esa esperanza de vida que tengo y la posibilidad de un mundo mejor.
-¿Qué tiene de ti este disco?
-Lo he puesto todo, cada letra de este disco sale de mi, los dolores que expreso con estas canciones son los que siento. Plasma muy bien mi personalidad en cuanto a gustos musicales porque no sólo se queda en el flamenco que es lo que más me tira sino que se adentra en otras culturas musicales, me encanta el mestizaje y la fusión. Me doy mucho a la gente, todos somos distintos pero en el fondo estamos hechos de la misma pasta.
-Pero siempre tirando hacia el sur...
-Es que esa luz que tenemos en el sur es algo irrepetible, todo el mundo se queda embrujado con la luz que tenemos en el sur, no sabemos cual es el secreto de aquella tierra pero todo el que la conoce si no se queda para siempre regresa alguna vez.
-¿Echas de menos Cádiz?
-Un montón, paso el invierno en Madrid porque es donde mejor puedo prepararme profesionalmente pero necesito esa inyección que me da el sur. Cada verano regreso a Cádiz para recuperar fuerzas allí con mi gente.
-¿Te sientes más cantante que actriz?
-Me siento igual de cómoda en las dos facetas, soy una actriz muy de verdad, huyo de todo lo que suene a plástico y a la hora de interpretar hago lo mismo que cuando canto, busco los sentimientos dentro de mi. Trabajo con el corazón, con lo que soy y con lo que siento.
-¿Qué conservas de la época de Papá Levante?
-Todo, en casa es donde están mis mejores maestros pero profesionalmente fue Papá levante lo primero que hice, aquel grupo fue un gran rodaje para todas nosotras. Guardo muy buenos recuerdos de aquella época y sonrío mucho cada vez que me acuerdo de aquellos años.
-¿Mantenéis aún el contacto?
-Siempre, tuvimos la fortuna de formar un grupo muy verdadero y todavía nos seguimos llamando para felicitarnos por nuestros éxitos.
-¿Qué ha cambiado en ti con el paso de los años?
-La madurez, la experiencia y las tablas que voy cogiendo con el tiempo. Con los años adquieres las fuerzas necesarias para coger las riendas de tu vida y saber hacia donde quieres ir. Los años hacen que sepas esperar, ahora pienso en mi carrera mucho más a largo plazo, vivo por y para la música y la necesito, ya no quiero éxitos repentinos de esos que son pan para hoy y hambre para mañana.
-¿Cuáles son ahora tus miedos?
-Me preocupa mucho más hacia donde va el mundo que mi propio disco, en mi carrera puedo encauzar las cosas pero no tengo mano a la hora de encarar las injusticias de este mundo.
-¿No piensas en formar familia?
-Ahora mismo no, todavía soy muy joven, para todo hay un momento y ahora la vida me está dando a entender que es momento de trabajar. Ahora puedo ponerlo todo de mi parte para hartarme a trabajar y mostrar lo que valgo.
-¿Te has sentido sola alguna vez?
-Necesito siempre tener a alguien a mi lado, alguien cercano en el que confíe y esté pendiente de mis necesidades. Dicen que cuando mejor te van las cosas más sólo te sientes pero yo afortunadamente no he saboreado eso, cada vez tengo más gente a mi alrededor y cada vez me quieren y me cuidan más. Sólo conozco una soledad, la que uno quiere y decide, esa en la que puede aparecer un tema o encenderse una bombilla.
-¿Qué fue lo más bonito de encarnar a Lola Flores en la gran pantalla?
-Lo más bonito y lo que más me ayudó a meterme en el papel fue ir conociéndola poco a poco, mediante toda la documentación que recopilé: biografías, pistas, documentales, fotografías... Todo esto lo fui introduciendo en mí, lo asimilé y con eso es con lo que construimos el personaje.
-Provienes de una recocida saga de artistas, los Sanlúcar Évora. ¿Qué te ha transmitido tu familia?
-Todo lo que llevo en la sangre me viene de ellos. Empezando por mi abuelo, que era guitarrista, mi tío Manolo Sanlúcar, guitarrista, mi tío Isidro, también guitarrista y compositor, y mi padre, por supuesto, que es al que he estado más apegada y quien me ha inculcado su disciplina. A los cinco o seis años le pedí que me llevara a alguna escuela a bailar y empecé en una peña en Jerez de la Frontera, después me metí un poco más en el canto porque como compositor siempre estaba escribiendo temas y me pedía que se los cantara para escuchar como iban.
-Rocío Jurado también fue amiga de tu familia. ¿Qué recuerdos tienes de ella?
-La recuerdo como si viese una foto en la que mi padre está tocando el piano y ella pone la voz con las partituras mientras me mira y me dice: Qué cara de pilla . Y recuerdo perfectamente que mi hermano le decía que ella era su novia, y a ella le encantaba. Rocío Jurado siempre tenía un juego muy lindo con mi hermano. Compartíamos muchas comidas, cenas...
-¿Y de Camarón?
-Recuerdo perfectamente una noche en la que mi padre volvía de trabajar. Esa noche, Tomatito cogió la guitarra y nos pusimos a cantar y a bailar, y recuerdo que Camarón me sentó en sus rodillas y me dijo: Venga niña, vamos a cantar . Y empezamos los dos a entonar Tengo una muñeca vestida de azul . Eso lo tengo grabado en una cinta, y de vez en cuando escucho esa cinta para recordarlo.