LONDRES/MADRID, (OTR/PRESS)
A lo largo de la historia millones de personas han huido de su tierra por motivos políticos, ideológicos o conflictos armados, pero pocos son los casos de personas exiliadas por el acoso de la prensa rosa. El cantante británico George Michael podría ser uno de los primeros en huir de su país natal por este motivo, según ha confesado recientemente a una cadena de televisión inglesa, dado el acoso que sufre por parte de los medios de Reino Unido en torno a su problemática vida privada.
"He empezado a pensar por primera vez en mi vida que actualmente a lo mejor no debería vivir aquí", confesó el artista a Michael Parkinson, presentador de un 'talk show' de la ITV británica, en relación a los últimos escándalos informativos que ha protagonizado. "Tengo que pensarme seriamente si mi amor por mi país me está manteniendo en un lugar que no es bueno para mí", añadió. Y lo cierto es que George Michael puede permitirse un cómodo exilio, pues, según informaciones de 'Music News' recogidas por OTR/Press, su agente asegura que posee propiedades en Londres, Dallas y Texas.
En el mismo programa, el cantante volvió a reconocer su adicción a ciertos fármacos, como el prozac, así como a la marihuana y el cannabis. Según explicó, su comportamiento y carácter han cambiado mucho desde que su madre, Lesley, murió en 1997. "Sé que he tenido un comportamiento muy autodestructivo desde que mi madre murió, tengo que ser honesto", señaló, aunque volvió a defender la "felicidad" que le aportan ciertas drogas blandas. El año pasado ya desató las iras de las instituciones sanitarias cuando, en medio de una entrevista televisada, se encendió un porro y sentenció: "Esta mierda me mantiene sano y feliz".
En el programa de Parkinson defendió de nuevo que "si sentamos aquí a algunos policías y médicos, todos ellos podrían decirte que si todo el que fuera alcohólico cambiase y se enganchara a la hierba, el mundo sería un lugar mucho más sencillo en el que vivir". "Nadie ha llegado nunca colocado a su casa y ha maltratado a su mujer", remachó George Michael para defender el uso de esas sustancias psicotrópicas blandas.