Gina Lollobrígida acudió, el mismo día en el que tenía programada su boda, a una muestra del diseñador Fausto Sarli

Gina Lollobrígida acudió, el mismo día en el que tenía programada su boda, a una muestra del diseñador Fausto Sarli

La reina italiana Gina Lollobrigida quiere olvidar todo el revuelo que su relación con el español Javier Rigau provocó y justo el mismo día en el que la pareja había programado su boda, asistió a ver el desfile de su gran amigo, el diseñador, Fausto Sarli.

El acontecimiento sería normal, una desconsolada Gina buscando refugio en sus amigos íntimos, sin embargo, y lo que llama la atención, es que el confidente que buscó el veintisiete de enero, era el diseñador encargado de hacer su traje de novia.

Gina llegó espectacular y muy elegante con un traje blanco con rallas negras y unas originales gafas de sol rojas.

En el Palazzo Incontro, en pleno centro de Roma, el diseñador, unos de los mejores italianos en el arte de la confección, presentó una muestra de sus diseños más relevantes, entre los que estaban el traje que Gina hubiese llevado este mismo día, si finalmente ella y Javier hubieran pasado por el altar. En la muestra LAlta Moda italiana di Fausto Sarli estaba uno de los vestidos más mirados y fotografiados de la ocasión. Puesto en un maniquí, Fausto había elegido el color rosa chicle para el gran día de su amiga. Un vestido muy original rematado con pedrería y seda.

Gina, muy prudente y sin querer llamar la atención, no quiso posar al lado del vestido, que por ahora, igual que su boda, quedará a expensas de la confirmación del amor eterno entre los amantes.

En el mismo desfile pudimos también ver un adelanto de la próxima colección de primavera 2007 del famoso diseñador.

Recordamos que Gina Lollobrigida, de 79 años, y el empresario español Javier Rigau, 34 años más joven que la actriz, se iban a casar el veintisiete de enero de este año en Nueva York.

Desde que anunciaran su próxima boda, han corrido ríos de tinta sobre Gina Lollobrigida y su joven novio, Javier Rigau. El empresario catalán, ha tenido que escuchar de todo desde el anuncio de su compromiso: que si le gusta acompañar a mujeres mayores, que si es homosexual, que si agredió a una sirvienta con la plancha Y todo desde que su relación, a pesar de perdurara durante más de veinte años, se hizo pública.

Los amantes intentaron aguantar la presión mediática, pero tanta polémica surgió el amor entre ambos, que finalmente Javier tuvo que lanzar un comunicado para anular la boda y dejar la relación con Gina hasta que los rumores se apaciguasen. Últimamente hemos vuelto a ver a la pareja junta, pero ninguno de los dos ha querido confirmar nada, ni han soltado palabra sobre el estado de su relación. Lo que está claro es que Gina y Javier siguen siendo amigos y su boda permanece siendo y será uno de los secretos más guardados por ambos.