El Gran Wyoming confiesa su proyecto de futuro: tocar la guitarra por los baresEl cómico y presentador

El Gran Wyoming confiesa su proyecto de futuro: tocar la guitarra por los baresEl cómico y presentador
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MADRID,(EUROPA PRESS)

José Miguel Monzón se convirtió en el 'Gran Wyoming' gracias a un concurso musical al que se presentó en su más tierna juventud. El jurado le puso el mote "porque sólo cantaba en la prueba canciones en inglés".

Desde entonces, el cómico y "showman" ha tenido éxito en televisión y una carrera envidiable, aunque a él no le guste pronunciar demasiado esa palabra y darle las gracias a la suerte. Licenciado en Medicina, se dio cuenta de que ser doctor no era lo suyo cuando "me empezaron a contratar más para trabajar en televisión que en hospitales". La decisión no le salió mal, su programa en La Sexta, 'El Intermedio', tiene muy buena aceptación, y desde entonces Wyoming se siente "feliz y pletórico", por llegar donde está.

La combinación entre humor y seriedad es su mejor baza, pero ante todo él nunca se verá como una gran estrella mediática. De hecho, ya prevé su futuro, bastante más modesto que su presente: dedicarse a la música y tocar por los bares. De momento ya está en ello. Cuando tiene tiempo recibe clases de guitarra, algo que no pudo hacer antes por "falta de disciplina".

- ¿Es peor 'Caiga Quien Caiga' desde que ya no estás en el programa?

Estuve casi siete años, así que los que han venido después lo tienen más complicado, porque ya hay una imagen que tienen que suplir.

- ¿Tenemos 'El Intermedio' para rato?

Esperemos que sí, pero aquí el que paga es el que manda, pero yo estoy muy contento, feliz, pletórico y plenamente realizado profesionalmente.

- ¿Cuál es el secreto del éxito de ese humor sarcástico que te caracteriza?

Yo nunca hablaré de éxito porque nunca he hecho programas de gran audiencia, así que es un tanto dudoso...

- Pero no negarás ese carisma que tanto hace reír al público...

Sí que he tenido mucha suerte, porque siempre he hecho programas que me encantaría ver como espectador. Es más fácil hacer un programa que te gusta, rara vez he hecho uno que no me gustara.

- ¿Eres tan extrovertido y gracioso fuera del escenario?

No, normalmente soy una persona seria y callada, pero a ratos me toca ponerme a hablar y a ver qué sale. El truco es, como decía Groucho Marx, que si eres capaz de hablar durante mucho rato, al final saldrá algo gracioso. No puedo estar callado, la verdad, es un defecto convertido en virtud, para ganarme la vida.

- ¿Estás cansado del éxito?

No, aunque no me parece que sea tan conocido, conozco gente que no puede salir a la calle. Yo hago una vida absolutamente normal, voy a bares, a lo mejor la gente es un poco pesada, pero siempre son críticas positivas y felicitaciones. Pero yo nunca he dejado de hacer lo que he hecho toda mi vida cuando no me dedicaba a la vida artística.

- ¿Entonces crees que no has cambiado?

No, para nada. El éxito sólo tiene cosas buenas, lo demás es mentira. Lo que pasa es que hay gente que en su egoísmo no quiere pagar el IVA que paga todo el mundo, la gente quiere ser rica y famosa sin ser reconocida, y ahí hay una contradicción absurda. Pero este es el riesgo de este trabajo, que te reconozcan por todas partes, y esa repercusión se puede volver contra ti.

- Estudiaste Medicina...¿cuándo te diste cuenta que lo tuyo no era ser médico?

Fui médico, pero yo no la dejé, me dejó a mí por otro, yo no le enamoraba ni le di lo que ella quería. También lo dejé por respeto a la humanidad, tuve arranques un poco complicados. Al mismo tiempo de ejercer como doctor ya hacía cosas en televisión y la Medicina cada vez quedaba más lejos. Me contrataban aquí pero no como médico, entonces no fue una decisión traumática, sino que al final acabé siendo lo que hacía. Así que ya no soy médico.

- Buenafuente y tú competís en La Sexta, ¿qué tal os lleváis fuera de las pantallas?

Muy bien, somos muy amigos y además me cae muy bien. Profesionalmente, intenta imitarme y hace el ridículo(risas).

- ¿Tienes algún otro proyecto ahora mismo?

No, ninguno, porque el programa diario me impide hacer otra cosa. Hay otras personas que sí que pueden compatibilizar y acabar locos, pero a mí no me merece la pena.

- ¿Qué les parece a tus hijos que salgas en televisión todos los días?

Como nacieron con ello lo ven como una cosa normal, ya no les sorprende. Cuando eran pequeños sí, alucinaban. Un día mi hija pequeña me hizo mucha gracia, porque fue a casa de una amiga suya y cuando volvió me comentó sorprendida y muy asustada que me había visto en la tele del padre de su compañera, como si me hubieran secuestrado.

- ¿Crees que han heredado la vocación del padre?

De momento no me han dicho que quieran trabajar de mayores en el mundo del espectáculo, pero claro, ven que su padre vive muy bien. Como forma de vida es la mejor de las posibles.

- Se te ve muy a gusto con lo que haces...

Yo creo que soy el que mejor vive de todo el mundo que conozco, incluso mejor que muchos artistas que están más forrados que yo. Hay gente que es incapaz de vivir bien incluso cuando se le ofrecen todas las posibilidades.

- ¿Cómo te ves en unos años?

Quiero ser un gran guitarrista, es lo que siempre me ha gustado, desde niño he sido un melómano, pero nunca había estudiado música porque me faltaba auto-disciplina. Además, toco la guitarra con otra gente en bares. De momento me estoy cualificando para ello. En un futuro, cuando me jubile, es lo que quiero hacer.

- ¿Por qué 'El Gran Wyoming'?

Me lo pusieron cuando tocaba en un grupo, me hicieron una prueba y sólo me sabía canciones de los Beatles y Bob Dylan. De ahí salías con un nombre, y yo como sólo cantaba en inglés me pusieron Wyoming. Cuando empecé a tocar Rock yo mismo me puse "El Gran Wyoming", pero la gente parece ser que no lo acepta, siempre me llaman Wyoming.