Guillermo Ortega forma con Fátima Baeza, embarazada en "Hospital central", pareja en la vida real

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EL JOVEN ACTOR ES VENDEDOR DE PISOS EN "LA QUE SE AVECINA"

Guillermo Ortega es un joven sobradamente preparado. Después de encarnar al histriónico encargado de videoclub en Aquí no hay quien viva , se mete en la piel de uno de los personajes de La que se avecina , un proyecto que le aporta muy buenas vibraciones. Cambia sus disfraces de película por traje y corbata, que le hacen mucho más interesante, para interpretar a un vendedor de pisos que se siente frustrado por no haber conseguido sus objetivos. Sin embargo, el actor se muestra sereno y muy ilusionado con este nuevo personaje que le permite mostrar una nueva cara de sí mismo.

La paradoja es que mientras en la serie se dedica a vender pisos, en la actualidad no sólo está vendiendo uno, sino que además busca otro para comprar. Guillermo Ortega se muestra muy crítico con el tema de la vivienda y especialmente con las jornadas de trabajo que son poco flexibles para compatibilizar con la familia. El joven que da vida a Joaquín en la serie, se conforma con los pequeños placeres de la vida como pasear con su perro y pasar tiempo con su mujer. Quizá por eso se muestra a favor de reducir las jornadas laborales, con la perspectiva de convertirse en padre, aunque Guillermo prefiere no pensar en el futuro para no asustarse y dedicarse sólo a disfrutar el día a día.

¿Cómo es el papel que interpretas en La que se avecina ? ¿Se parece al encargado del videoclub de Aquí no hay quien viva ?

No, no tienen nada que ver. Es lo que estábamos buscando todos. Mi personaje ahora se llaman Joaquín y es bastante diferente porque es una persona bastante egoísta, frustrado por la vida, estresado, que no tiene dinero ni medios. Se ha preparado no sé cuántas carreras, idiomas y másteres y no le sirve de nada, porque está vendiendo pisos. Además, convive con su hermano que no ha hecho nada en su vida y es un actor de éxito. Joaquín está enfadado con la vida pero para vender pisos tiene que mostrar su cara más amable.

¿Vas a echar algo de menos de la otra serie?

Voy a echar de menos a los amigos que se han ido como Diego Martín, Fernando Tejero, Daniel Guzmán, María Adánez... todos. Pero siempre viene gente nueva.

"NO TENGO HIJOS, PERO SE PIENSA EN ELLO"

¿Qué sensación tienes de lo que habéis grabado ya?

La sensación es buena al leer el guión y es buena trabajando con los compañeros. Ahora hay que ver lo que opina la audiencia. Además con los guionistas es un lujo trabajar porque son buenos. Cuando hay un buen guión es más fácil trabajar aunque haya secuencias largas.

¿Qué es lo que te ha parecido más diferente de La que se avecina ?

Se insiste mucho en que la novedad es la trama de la venta de pisos. Es verdad que muchos tenemos problemas con el acceso a una vivienda y cuando has accedido luego no es todo como te lo planteaban. La energía es diferente. No es lo mismo el casco viejo de una pequeña o gran ciudad, que la gente que se va a vivir fuera de ella. Es una gente que tiene otros objetivos en la vida, que busca más la tranquilidad y la paz. Lo otro era oscuridad y esto es luz. En esta serie todo es luz. Noto energéticamente que es diferente.

Siendo en la serie vendedor de pisos, ¿cómo llevas el tema de la vivienda en la vida real?

Estoy vendiendo un piso (ríe). Gracias a la serie me he enterado de cuestiones técnicas como que son metros útiles y construidos. Lo vivo como todo el mundo. Tratando de vender una vivienda y de encontrar alguna que pueda pagar exactamente igual que todos. El tema inmobiliario está disparatado. Voy a ver pisos y no me puedo creer las cantidades de dinero que me piden por algunas casas.

Además de la vivienda, ¿hay algún otro tema que cambiarías?

Pondría jornada de cuarenta horas porque es vergonzoso que mucha gente no pueda ver a sus hijos ni a sus mujeres o maridos. Es vergonzoso que haya gente que no pueda tener hijos porque trabajan doce horas. Eso no es sociedad de bienestar. Eso tiene que partir de los responsables políticos, sean del partido que sean, para que se haga algo de verdad. Creo que ese es el mayor problema que nos encontramos la gente que ya hemos accedido a un trabajo. No es mi caso, pero es el caso de mi familia. Yo afortunadamente tengo días que libro y jornadas en las que trabajo dos horas, pero sí que lo veo a mi alrededor. Hay gente que sale a las siete de la mañana y llega a las nueve de la noche y ¿cuándo ve a los niños?

Pareces bastante reivindicativo. Además de eso, ¿cómo es Guillermo Ortega?

Soy una persona que trata de buscar el equilibrio. Trato de ser yo mismo, un poco miedoso y a la vez un poco despreocupado por el futuro. Creo que si pienso en el futuro, me va a dar miedo, así que mejor no pensar en él.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Me gusta pasear con mi perra, estar con mi mujer, con mis amigos...

No tienes hijos aún...

No, todavía no.

Pero sí se piensa en ello ¿no?

Se piensa, se piensa (sonríe).