Inés Ballester pasará todo el verano trabajando los fines de semana en televisión

Inés Ballester.
Inés Ballester. - EP

LA POPULAR PRESENTADORA ESTÁ MUY ILUSIONADA CON SU NUEVO PROGRAMA "EL DÍA POR DELANTE"

La veterana periodista Inés Ballester ha vuelto a las mañanas de Televisión Española, esta vez se ocupará de los fines de semana y como no podía ser de otra manera, El día por delante , que así se llama el nuevo programa de la periodista, fue el encargado de acercarnos a las fiestas de los Sanfermines con un gran despliegue de reporteros contando todo lo que estaba pasando en directo desde Pamplona.

Inés, que apenas ha parado desde que dejó su programa Por la mañana y empezó El día por delante , vive emocionada la retransmisión de las fiestas pamplonicas y con gran ilusión su nuevo programa, a pesar de no tener muchas vacaciones este verano.

¿Cómo ha resultado la experiencia de seguir los Sanfermines a través de la tele?

No sé porque razón a mi este año me ha tocado estar de maestra de ceremonias. Yo desde plató pues voy dando juego a todos los puntos calientes donde están las unidades móviles, más de veinte cámaras y casi todos los reporteros del programa que están en Pamplona. Yo con un poco más de distancia e intentando poner orden desde el plató en un programa que es un macro programa. Desde las diez de la mañana hasta las dos y media de la tarde, y bueno, es complicado.

¿Todo el programa es en directo?

Si, todo en directo y con mucha gente de programas, de informativos...la verdad es que es un trabajo muy importante y a lo grande este año.

¿Tu has vivido la fiesta de los Sanfermines en primera persona?

Yo he vivido casi todas las fiestas de este país (ríe). A los Sanfermines fui hace muchos años pero no trabajando, lo de trabajar en fiestas es complicado, yo estuve con amigos y los viví desde el primer hasta el último acto. Me metí en la plaza y perdí los zapatos, ¡los dos!, además recuerdo que viví un auténtico terror, piensa que allí hay cristales, hay muchísimas personas que te pisan, que te mueven...y lo recuerdo como una pesadilla. Pero bueno para eso están los amigos que, te llevan en volandas.

Terminaste Por la mañana y enseguida empezaste con El día por delante . ¿No hay descanso?

No, ni un día de descanso. Bueno descansamos en el sentido de que ya no teníamos la obligación de estar ahí a las ocho de la mañana pero, un día por la mañana me comunicaron que terminábamos con Por la mañana y por la tarde ya estábamos sentados preparando el nuevo programa.

Me dio tiempo de hacer algún viaje, fui a Nueva York. Me escape un poco porque yo soy mucho de escaparme pero, ya con la mente puesta en este nuevo proyecto y la verdad es que estamos muy contentos.

Yo creo que hemos acertado, tenemos una oferta distinta y yo que soy muy de la calle, vamos, creo que soy la voz de la calle en el programa, pues creo que tengo esa sensibilidad para llegar a gente que, quieren poner la tele y que les cuenten cosas, quieren aprender cosas y que después de estar dos hora viéndote tengan la sensación de que han aprendido algo nuevo, y esa soy yo, la que está en la redacción siempre procurando que, ya que la gente está dos horas ahí, pues sientan que hemos trabajado para ellos y que se lo hemos contado bien.

Yo creo mucho en la televisión útil que estamos haciendo ahora.

Haces programas prácticos, incluso los temas de corazón los tratáis de una manera especial. ¿Crees que la televisión debe tratar de dar un servicio?

Yo creo que una televisión pública tiene que dar un servicio, tampoco a mi nadie me dijo como tenía que hacerlo, yo creo que no me veo haciendo corazón agresivo, porque no me gusta y me aburro. Por ejemplo, la última etapa de la operación Malaya, estaba muy saturada, muy cansada y muy aburrida porque me aburre hablar siempre de los mismos personajes.

Es verdad que intentamos llevarlo más por el lado del humor pero, en este nuevo programa ni siquiera eso, es un programa magazine sin nada de corazón.

¿Cómo se trabaja para preparar un programa de tantas horas?

Trabajas todos los días, y trabajamos mucho. En este caso como cada reportero se ha especializado en una cosa, pues o bien proponemos temas, ellos también proponen sus temas. También yo propongo temas que controlo mejor o me gustan más e intervengo menos en otras cosas como el tema de las rutas de fin de semana pero, participo más en el tema de vísteme, asesoramiento de imagen, temas de animales. Al final los gustos privados influyen en los que haces y lo que escribes.

Llevas muchos años en la televisión, ¿Eres periodista de vocación?

Ahora mismo tengo un hijo de 17 años que va a matricularse hoy y aún no lo tiene demasiado claro, creo que al final va a estudiar comunicación audiovisual y periodismo. Con 17 años nadie tiene claro lo que quiere, mi hijo tiene más referencias pero yo no tenía a nadie periodista, es muy difícil saber que quieres ser, en que quieres trabajara de mayor, y ¿cómo te imaginas el periodismo?, es difícil si no tienes a nadie cerca. Yo no lo sabía muy bien, primero hice la apuesta por irme de casa, salir de Valencia e irme a Barcelona que, eso ya dice mucho de la manera de ser de una persona. Quieres ver mundo.

Después estudié ciencias de la información pero, tampoco elegí la rama de la televisión, además yo vivía en un piso de estudiantes y teníamos una televisión en blanco y negro, no la veíamos nada. No me interesaba nada la televisión pero, esa curiosidad me llegó cuando ya estaba trabajando en la radio. Me comentaron que iban a hacer unas pruebas para la tele y pensé en probar.

Y con esa tranquilidad que te da el tener trabajo y el que no me importaba demasiado pues aprobé una oposición así sin comerlo ni beberlo.

Después cuando se me paso el tiempo de la excedencia, pues renuncié a la plantilla porque estaba haciendo otras cosas que me apetecían más.

¿Cuál es el medio que más te gusta?

Yo he trabajado en radio y prensa también, lo que pasa es la televisión ha cambiado mucho desde hace unos años, yo creo que ahora mismo puede ser igualmente cálida, puede ser igualmente próxima. Lo que pasa es que cuesta mucho porque, tu puedes tener un estado de ánimo o puedes tener el programa en la cabeza pero, después no salen las conexiones o un reportaje no entra, entonces todo eso hace ruido en el mensaje y ya no llega como tu te habías imaginado. En la televisión dependes de más gente que en otros medios, desde la iluminación, el maquillaje la peluquería...tú puedes estar contando una historia fantástica pero, como tengas el pelo mal todo el mundo está pendiente del pelo, entonces el mensaje se distorsiona.

¿El directo es peor?

No, porque en los programas que hecho grabados a penas se me nota el mal genio. A mí no me gusta nada repetir, yo no soy actriz entonces repetir la misma cosa no me gusta, a mi me gusta el directo. A mí me pone las pilas el directo, me encanta. Yo veo el piloto rojo y me vengo arriba.

¿Tienes alguna anécdota destacada en un programa en directo?

Muchas, pero la más sonora fue en Telemadrid, en un programa que duraba cuatro horas, en directo un viernes por la noche, y nos dan la noticia de que había un hombre que se había encerrado en su casa con un bebé, se había peleado con la mujer y amenazaba con explotar una botella de butáno y saltar por los aires. Entonces nos lo cuentan y mandamos una unidad móvil para allá y mientras me dicen que este hombre estuvo en el programa porque no tenía los papeles y que le estuve entrevistando yo. El hombre estaba encerrado en su casa y no quería hablar con nadie, yo estaba en el plató y empecé a hablar a cámara, le dije que en situaciones de estas lo normal era que no viera la tele pero, que si por casualidad estaba viéndome pues que quería hablar con él, que se acordase cuando estuvo en el programa. Estuve media hora, al final el hombre pidió un teléfono móvil y por el teléfono seguimos hablando hasta que yo le dije que saliera y pusiera a salvo al niño que a el no le iba a pasar nada. Bueno, cuando por fin escuche la puerta que se cerró casi me desmayo, porque la tensión había sido enorme pero, hasta ese momento había mantenido la clama porque sentía una enorme responsabilidad. En ese momento yo era casi responsable de la vida de ese bebé y de la vida de esa persona y fue muy emocionante.

¿Qué hace Inés Ballester cuándo no trabaja?

Yo soy muchas cosas, soy madre, y además tengo otras muchas cosas que me llenan. Yo siempre digo que hay vida después de la tele, y a mi me gusta viajar, leo muchísimo, me gusta mucho el cine, me gustan los toros, la ópera, me gusta el fútbol. La verdad es que yo desconecto bastante, no estoy todo el día pendiente del programa, lógicamente si estoy pendiente de la actualidad pero, no soy de esas personas que están angustiadas por el trabajo, yo delego a cada uno sus responsabilidades y desconecto.

¿Te vas de vacaciones este año?

Pues como son la Olimpiadas en China, serán por las mañanas y creo que nos van a dar unos días. Ya estoy pensando a ver dónde voy, seguro que me voy lejos.

¿Tienes algún otro proyecto además del programa?

No, siempre he dicho que quiero trabajar en una cosa, que me paguen bien y que me permita tener tiempo para disfrutar de otras cosas. Porque además yo creo que todo eso se acaba notando y que las personas obsesivas con su trabajo al final no tienen nada que contar, y yo creo que a mi se me nota que me gusta la cocina, que estoy en la calle, que tengo experiencias con las personas que me escuchan y yo creo que todo eso al final lo comparto con los telespectadores. Todo son experiencias que aprovecho para mi trabajo, yo lo cuento todo, si me ha pasado algo gracioso o interesante pues, ¿ por qué no lo voy a contar?.

¿Crees que el éxito del programa es la cercanía con la gente?

Esa es la idea, entrar en las casas de los espectadores, que tienen los mismos problemas que les estamos contando. Por ejemplo, todos hemos tenido alguna vez una boda y no hemos sabido muy bien como arreglarnos....lo cotidiano y que haya una persona entendida y que te fíes de ella. Yo creo que va a ser un buen programa.

Ya que en tu programa vas a dar muchos consejos, danos un consejo para los Sanfermines...

Yo estoy muy obsesionada con los jóvenes porque yo tuve la experiencia cuando era jovencita y mis amigos se emborrachaban, y eso es horrible porque se pierden lo mejor de las fiestas. Yo creo que vale la pena ser un poco razonable y no beber más de la cuenta, no hace falta para pasarlo bien en los Sanfermines . Que se diviertan con cabeza.