Inma Shara: "Necesito dirigir conciertos solidarios para estar viva como persona"

Inma Shara: "Necesito dirigir conciertos solidarios para estar viva como persona"
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MADRID, (EUROPA PRESS)

Su nombre suena con fuerza. Inma Shara puede presumir de ser una de las directoras de orquesta más prestigiosas y valoradas de todo el mundo. Prueba de ello es que la Reina doña Sofía la considere como la mejor del panorama actual. Tímida y frágil, se transforma en el escenario y exterioriza una fuerza demostrada ante la Orquesta Filarmónica de Londres, Israel, Rusia, Letonia o Lituania, entre otros países.

Pero uno de los acontecimientos clave de su carrera profesional ocurrirá el próximo 10 de diciembre, día en el que se convertirá en la primera mujer que tome la batuta ante el Vaticano, con motivo de la celebración del 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos, con la presencia del Papa Benedicto XVI, entre otras grandes personalidades. En total, 7.000 personas serán partícipes de su hermoso trabajo en el escenario.

Aunque asegura sentir aún "un pánico escénico", Inma admite que la música se ha convertido en su forma de vida, más que un oficio. Su mayor ilusión es no parar de trabajar, aunque siempre que se pueda con causas benéficas. Su agenda es imparable. Hace unos días ofreció en Madrid, en colaboración con la Fundación Arrupe, un concierto sobre las más grandes bandas sonoras de cine, y el próximo 19 de diciembre dirigirá un evento navideño con la Orquesta Nacional Checa, cuyos fondos se destinarán a la ayuda para escolarizar niños en El Salvador. Además de estas propuestas solidarias, Inma también ha colaborado en otras ocasiones con la Fundación Víctimas del Terrorismo y en diversas ONG en África, "un país que amo", asegura la directora.

- Será la primera mujer que dirija una orquesta en el Vaticano el próximo 10 de diciembre... Imagino que le llenará de orgullo este gran paso en su carrera.

Estoy muy agradecida a la vida por esta oportunidad que jamás hubiera soñado y se hace una realidad. En este caso no se trata de un agradecimiento profesional, sino personal por lo que para mí supone el Vaticano y mi concepción religiosa. Me gusta el compromiso y los valores éticos, y por eso quiero actuar por el aniversario de los Derechos Humanos. Pero más que enorgullece saber que el evento lo presidirá el Papa Benedicto XVI.

- Dirigirá frente a 7.000 personas, ¿la cifra no le da respeto?

Me da reparo, miedo, respeto... todo lo que se pueda decir se queda corto. Pero esto mismo se contrarresta con la emoción que siento y las ganas de dar lo mejor de mí como persona. También agradezco que la música clásica sea una herramienta para fomentar la solidaridad.

- Le encanta África, ¿por qué esa pasión?

Sí, para mí supone una liberación personal y profesional. Me vuelve loca. A través de la música siento el olor de ese continente.

- ¿Qué le compromete con África?

He acudido a este país por motivos solidarios, con ONG, pero también me encanta viajar y disfrutar de sus paisajes y de sus puestas de sol. He estado en los sitios más recónditos de África y he visto tanta desgracia que me han dado una lección como ser humano. Tengo que seguir con mi vida, pero te prometo que me dan ganas de dejarlo todo por este país.

- Lleva desde los cuatro años amando la música clásica, ¿de dónde viene esa pasión tan temprana?

Mis padres siempre me han apoyado personal y profesionalmente, pero la música clásica ha ido adquiriendo cada vez más protagonismo con el tiempo. Para mí la música no es una profesión, es una forma de vivir la vida.

- Ha viajado por muchísimos países y dirigido grandes orquestas, ¿guarda algún recuerdo especial de su trayectoria?

Uno de mis mayores recuerdos fue dirigir la orquesta de Israel, donde además tengo raíces nostálgicas, porque allí confluyen todas las culturas.

- Desprende un gusto especial por Israel, ¿qué le influye en ese amor por el país?

Es una idea romántica y cultural, sólo en Jerusalén confluye la religión judía con la cristiana, la armenia...tienen una riqueza. La historia ahí se para de repente.

- Su ritmo es frenético, ¿no necesita evadirse de vez en cuando?

Sí, pienso en África y en la naturaleza, en el silencio... en el tiempo libre paseo para evadirme.

- Vive casi todo el tiempo en hoteles, no debe ser muy fácil compaginar el trabajo con su vida personal...

La agitación social que tenemos hoy en día provoca que sea muy difícil compaginar todo. Tengo personas a mi alrededor que me ayudan mucho, si no sería realmente complicado, porque vivir en la soledad del hotel no es fácil.

- ¿Es su profesión un obstáculo en su matrimonio?

No, mi marido me acompaña a todos los viajes, desde que era una niña, así que estoy feliz.

- ¿Cómo se ve dentro de unos años?

No quiero que me falte trabajo nunca, quiero mantener la fuerza que tengo ahora, que me levante cada mañana con la misma ilusión. A veces tengo que estudiar muchas horas, y no es fácil porque ante todo soy una persona. Pero a pesar de todo me concentro y tengo la ilusión de encontrarme con mi público.

- ¿Cómo se describiría?

Soy una persona muy normal, frágil, pero a la vez con una fuerza interior muy intensa para satisfacer a los demás, con mucha ilusión por la vida y tratar de ser buena persona.

- ¿Tiene algún proyecto especial?

Tengo muchos conciertos planeados para Suiza, Nueva York, Perú...además de conciertos con un marco solidario, los necesito.

- ¿Se le ocurre alguna idea para conseguir que los jóvenes comiencen a apreciar la música clásica?

Desde la propia educación se debería dejar de considerar como una asignatura secundaria, es prioritaria en la educación porque fomenta una serie de valores necesarios para la formación de la persona.