LA HIJA DE LOS ALCÁNTARA PROTAGONIZA UNA PELÍCULA JUNTO A MARÍA VALVERDE Y JUAN DIEGO BOTTO AMBIENTADA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
Nada es eterno, pensó Irene Visedo antes de decir adiós a Cuéntame , la popular serie que la convirtió en la rebelde y entrañable Inés Alcántara. Tras seis años viviendo en los setenta, decidió que era el mejor momento para seguir creciendo como actriz y aunque le costó tomar la decisión, ahora no se arrepiente. Su teléfono no ha dejado de sonar, un futuro muy prometedor le espera. En este momento está rodando junto Juan Diego Botto y María Valverde, Las mujeres del Anarquista una coproducción hispano-francesa inspirada en la Guerra Civil. Lo que más me costó fue despedirse de los amigos de la serie, con ellos he compartido mucho más que trabajo . En el plató de Cuéntame se sentía como en su propia casa, no había nervios ante la cámara, ni estrés, sólo un personaje que le encantaba y que interpretaba con mucha naturalidad. Ahora está más intranquila, quiere hacerlo muy bien y se exige cada día más
¿Cómo es tu papel en la película, Las mujeres del Anarquista ?
Yo interpreto el personaje de Paloma, interpretado por Ivana Vaquero, hija de los protagonistas de la película. Interpreto el momento en el que ella por fin comprende a su madre, perdona a su padre y acepta la situación que tanto le ha dolido en su infancia y adolescencia.
¿Por qué lo aceptaste?
Me gustó el proyecto y el guión. Además me lo pidieron expresamente porque Ivana y yo nos parecemos bastante. Lo acepté encantada.
La película tiene matices políticos, ¿qué te parece que se recuerde la memoria histórica a través del cine?
Está bien contar todo lo que ocurrió desde perspectivas diferentes. En este caso se cuenta desde el punto de vista de directores extranjeros, un alemán y una francesa. Si no me equivoco cuenta la historia de su abuela.
En este momento, ¿cómo te ves a ti misma profesionalmente?
Estoy en un momento importante, de mucho cambio, después de haber estado seis años haciendo de Inés Alcántara en la serie Cuéntame . Terminé en enero aunque ellos continúan grabando en junio. He vuelto a tener la vida que tenía antes de hacer la serie haciendo cine y teatro, que me interesa mucho.
Después de tanto tiempo dando vida a Inés, ¿porqué decidiste abandonar?
Necesitaba desconectar, seguir adelante con otro rumbo. Se está cumpliendo todo lo que esperaba que pasara tras mi marcha. Estoy contenta porque me están ofreciendo proyectos interesantes aunque no hay nada firmado.
¿Te costó mucho decir adiós a la familia Alcántara?
Me costó mucho tomar la decisión, era difícil personal y profesionalmente. Pero estoy contenta con la decisión, según va pasando el tiempo sigo igual de positiva. Mi relación con la gente que mi importa siguen estando igual. Profesionalmente hay un cambio, pero con las personas no lo hay...
¿Te sientes más cómoda haciendo cine?
Me gusta más el cine y la vida que llevas en un rodaje. Me ha gustado conocer la televisión, pero es una etapa que ya ha acabado. Lo que me agrada es hacer cosas diferentes, lo que más me motiva de la profesión. Hacer teatro, cine, televisión, cualquier cosa me hace feliz. Pero me cansa estar siempre haciendo lo mismo aunque sea diferente cada día.
¿Cuándo decidiste que la interpretación iba a ser tu forma de vida?
Tomé la decisión a los catorce años y empecé a estudiar teatro. Al principio lo compaginaba con la escuela pero un buen día llegó la hora de decidirme, después de selectividad. Escogí tomármelo más en serio. Coincidió también que acababa de empezar a trabajar y entonces elegí dedicarme a esto definitivamente.
¿Cómo llevas ser una cara conocida?
Tuve que aprender a vivir con la popularidad que cambia tu vida en las cosas cotidianas. Perdí intimidad y me sorprendió que pudiera estar pasando algo así. Es lo que tiene la televisión, que sirve para que la gente te conozca. En su día aprendí a aceptarlo. También lo estoy disfrutando. Además tengo una popularidad tranquila, poco agobiante porque yo no me manifestado públicamente y se me respeta bastante. La gente lo único que me dice son cosas bonitas. Hay momentos difíciles, depende de la persona, de la educación, de si se dan o no cuenta de que invaden tu espacio, etc. Pero si respetan tu espacio y se acercan a ti porque les gusta tu trabajo, es muy agradable. En ese sentido no tengo ninguna queja.
¿Eres de las que se llevan el trabajo a casa?
Depende del trabajo. En Cuéntame desconectaba sin problema porque ya llevaba mucho tiempo trabajando. Sin embargo, el año pasado cuando rodé El hombre de arena me costaba más olvidarme. En general, me cuesta desconectar porque me importa lo que estoy haciendo y porque me ilusiona. Intento hacerlo lo mejor posible. Si luego el resultado no es bueno estoy tranquila porque me he hecho todo lo que podido.
Varias actrices españolas como Penélope Cruz y Maribel Verdú están triunfando en el extranjero, ¿te gustaría trabajar fuera de España?
Me gustaría trabajar fuera de España porque me encanta el extranjero como a Inés Alcántara. Desde pequeña me agradó estar en contacto con gente de otros países. Me parece enriquecedor conocer otras culturas y otras realidades. Me gustaría participar en proyectos como éste que es una coproducción porque me gusta conocer otras maneras de trabajar, de hacer cine en Francia, Italia, Gran Bretaña, etc.
¿En el extranjero se hace mejor cine?
Se hace cine diferente, simplemente. Hablas con gente de Italia por ejemplo y no sienten que allí se haga mejor. Siempre lo de fuera se ve diferente y se valora más. Pero me encantaría trabajar en proyectos internacionales en cualquier lugar. Para mi sería un triunfo tener movilidad en ese sentido.
¿Tienes miedo a dejar de estar en el candelero?
No he tenido nunca ese medio porque mi carrera ha sido muy siempre constante desde los dieciséis años y he ido paso a paso. He tenido una carrera muy coherente, he currado mucho. Cuéntame fue mi catapulta al éxito pero todo ha sido muy paulatino. No me siento una actriz veloz, quiero ir poco a poco y respetándome. Sentir el vértigo del candelero debe ser horrible. Tener todo y luego no tener nada. De momento no me ha pasado.