LA CONOCIDA PRESENTADORA SE SIENTE FELIZ DE VOLVER A LA PEQUEÑA PANTALLA.
Isabel Gemio vuelve a la tele con más ganas que nunca. En enero presentará dos especiales de Sorpresa Sorpresa que se emitirán en horario de prime time y asegura que con esto se cumple uno de sus sueños. Siempre tuvo ganas de volver y se encuentra feliz de poder hacer frente a este renovado proyecto con el que tanto éxito alcanzó.
La presentadora no dejará Onda Cero porque es un programa en el que se encuentra muy agusto. Te doy mi palabra cubre su parcela de creatividad y le divierte a la vez que aprende. Considera que volver a conducir Sorpresa Sorpresa es una oportunidad única ya que se siente respaldada por el público: Yo no quiero estar en pantalla si no tengo audiencia. A esta edad no estoy para eso .
- ¿Tiene mono de volver a la televisión?
- No. He decidido que hay que disfrutar al máximo el presente. No echo de menos nunca nada. Soy muy feliz en la radio porque me permite hacer lo que quiero y cómo quiero. Me lo paso muy bien. Además no he encontrado el proyecto adecuado.
- ¿Por qué usted no presentaría Gran Hermano?
- Porque no me apetece, no me veo, no me interesa, no me aporta nada nuevo. Lo respeto muchísimo y adoro a Mercedes pero a estas alturas de mi vida sé lo que no quiero.
- En Sorpresa Sorpresa es difícil controlar los sentimientos. ¿El presentador debería hacer lo imposible por no emocionarse?
- Yo hago un gran esfuerzo para que no se me note porque el protagonista es el invitado, no yo. A veces me emociono pero es que soy un ser humano muy sensible.
- Una de las cosas que hizo más famoso a Sorpresa Sorpresa fueron los reencuentros familiares. Ahora esto lo hacen programas como El diario de Patricia . ¿ De qué forma lo va a hacer Sorpresa Sorpresa para que parezca diferente?
- Ya lo vereis. La peculiaridad del programa es cómo se ofrecen las historias, con qué limpieza. Sin forzar la máquina y sin abusar de la gente. Yo tengo mucho respeto por la gente de la calle.
- ¿Tiene todavía algún sueño por cumplir?
- Si, siempre quedan sueños por cumplir. Desde conocer a Marlon Brando que ya es imposible o que sorprendiesen con Al Pacino, George Clooney, o el Dalai Lama. También algún amigo al que le he perdido la pista.