Isabel Ordaz, "La hierbas", vuelve a arrasar con la nueva serie "La que se avecina"

Isabel Ordaz, "La hierbas", vuelve a arrasar con la nueva serie "La que se avecina"

AHORA ES UNA PELUQUERA QUE SE SIENTE "TORTURADA" POR SU MADRE (EMMA PENELLA)

Isabel Ordaz deja de ser La Hierbas para adentrarse en un personaje con mucha más fuerza y más terrenal, como es Araceli Madariaga, peluquera de profesión. Es uno de los personajes que en la mudanza desde la calle Desengaño a la urbanización Mirador Montepinar ha sufrido un cambio más radical en su estructura interna. Isabel Ordaz, actriz camaleónica como pocas, es una de las pocas que se atreve a realizar paralelismos entre lo que fue Aquí no hay quien viva y la nueva serie La que se avecina , donde muchos de los rostros son conocidos a pesar de que tengan distintos roles. La actriz, que ganó el premio de la Unión de Actores en 2005 gracias a su atolondrada Hierbas , se lanza a este proyecto con mucha ilusión por el nuevo estilo que tiene la serie: Ahora somos menos casposos . Por otra parte, seguirá siendo la mujer de José Luis Gil, que dio vida al entrañable señor Cuesta en la etapa anterior.

Isabel Ordaz cuenta con una amplia trayectoria en cine, teatro y televisión. A pesar de que su personaje en Aquí no hay quien viva le dio la notoriedad con la que hoy cuenta, entre sus papeles destaca el cinematográfico Teresa de Ávila en Teresa, Teresa , su participación sobre las tablas en La dama boba y un sinfín de personajes en series de televisión como Todos los hombres sois iguales o Pepa y Pepe de los años 90. Reivindicativa con la vivienda y muy ilusionada, Isabel Ordaz nos deja ver un poco más de su propia personalidad.

¿Nerviosa ante el estreno de La que se avecina ?

Un poco sí. Lo poco que he visto me encanta. Está muy divertido y con mucho ritmo. Me ha sorprendido la imagen que es mucho más sofisticada. El edificio sale muy guapo y todos somos menos casposos (Risas). Hemos subido de nivel. Estoy contenta porque era un reto hacer ese trasvase de La Hierbas que era un personaje tan peculiar, pero ha sido un parto suave. Estamos todavía en ello pero no hay nada que ocultar, los cambios se han producido en la medida en que las circunstancias de los nuevos personajes son distintas y sí que mi personaje es más aguerrido, no es tan escapista.

¿Tiene algo en común con La Hierbas ?

Sí tiene que ver porque también está siempre llena de problemas, reacciona con angustia y está siempre como saturada. Se enfrenta con mucha más fuerza que La Hierbas a las situaciones. Además, la pareja con el personaje de José Luis Gil ya es de hecho, tenemos los papeles. Estamos casados de verdad. Ahora tengo un hijo, no dos. Además tengo un salón de belleza. Araceli Madariaga tiene una madre que la tortura y la realidad de su vida la presiona. Es más heroica. Trata de sacar a su familia adelante. Antes era una especie de personaje ahí pegado, ahora ya no fuma en pipa y esas cosas. Madariaga es más terrenal, aunque tampoco es convencional.

Tu personaje y el de José Luis Gil sí que tienen algo de continuidad en La que se avecina ...

Sí, nuestra célula sí que está más o menos igual. Ha cambiado la estructura porque está mi madre en casa, que es Emma Penella y que su personaje es muy peculiar también. La relación entre la abuela y el nieto [Eduardo García, José Miguel en Aquí no... ] está estupenda porque son como dos niños pequeños. Es lo mismo que lo de antes pero sin serlo.

"SOY UNA MUJER QUE GUARDO UNA PEQUEÑA ESPERANZA EN LA HUMANIDAD"

¿Qué cambios has visto en la serie?

Creo que se ha estilizado el producto pero no ha perdido esa cosa esperpéntica. Está un poco más adornado, han subido de estatus social pero siguen siendo igual de impresentables todos. Las tramas se centran mucho en los conflictos vecinales, como antes.

¿Tiene La que se avecina un tono más reivindicativo que Aquí no hay quien viva ?

Siempre ha sido reivindicativa. Yo recuerdo frases de la serie anterior que son antológicas, por ejemplo, definiendo la clase media. Los guiones de esta serie y de la anterior, siempre han sido muy satíricos y muy críticos con la actualidad, tanto en política, como económica como de la condición humana de los seres humanos. Es el mismo tono. Ahora sigue siendo tan corrosiva como antes lo era.

¿Isabel Ordaz es reivindicativa?

En el tema de la vivienda sí. La especulación urbanística es una cosa muy fea. Es una ambición desmedida y, aunque son temas muy complejos, algo va a pasar con el boom del ladrillo. Eso genera trabajo pero hay que poner unos límites. El medio ambiente está siendo expoliado de alguna manera. Puedo ser reivindicativa en la medida en que todos tenemos ojos, miramos a nuestro alrededor y hacemos juicios sobre lo que nos toca vivir. En el tema de las viviendas para jóvenes pienso que por supuesto tienen derecho, pero yo no he tenido vivienda hasta los cincuenta años. Pero bueno...

¿Cómo es Isabel Ordaz?

Esa es la pregunta del millón (Ríe). Nunca nos conocemos lo suficiente. No sé como soy porque no me llego a conocer nunca del todo. Siempre tengo esa mínima capacidad de sorprenderme que espero que me acompañe siempre. Estoy enamorada de mi profesión. Soy una mujer que guardo una pequeña esperanza en la humanidad. Creo que el hombre no es tan malo y, aunque es muy malo a veces, no lo es definitivamente. Soy una mujer que intenta practicar la tolerancia y me gusta el otro en la medida en que la tolerancia me lo permite. Creo que, o nos salvamos todos, o no nos salvamos ninguno. El hombre es un lobo para el hombre a veces, pero también hay muchos signos de solidaridad y hay muchas personas que son capaces de sorprender porque en el fondo no somos radicalmente malos.

¿Qué te gusta hacer cuando estás tranquila en casa?

Me gusta mucho leer, escribo y, dado que este oficio es muy mundano, me gusta practicar la intimidad. Defiendo mucho mi intimidad, mis espacios privados. Soy amiga de mis amigos. Me gusta tener pocos y tengo la suerte de tener algunos muy buenos. Vivo buscando una cierta armonía, una cierta tranquilidad de conciencia. Sobre todo busco que no me falte nunca este trabajo, porque soy una enamorada de mi oficio.

¿Vas a publicar algo de lo que estás escribiendo?

Sí, estoy ya escribiendo y creo que sí saldrá. Creo que se avecina un pequeño segundo libro de poemas.