Tras quince días de reposo a consecuencia de un esguince que le obligó a suspender su espectáculo en Madrid, Isabel Pantoja reanudó de nuevo su actividad profesional y se subió a los escenarios. Primero ofreció un multitudinario concierto, durante dos días en el Auditori i Palau de Congressos de Castellón.
La artista volvió a agotar todas las entradas, como ya hiciera en su espectáculo en el Teatro La Latina de Madrid y como ha vuelto a pasar en la actuación que ofreció el pasado fin de semana en la ciudad portuguesa de Elvas.
El lugar elegido fue el Coliseu José Rondão de Almeida donde numerosos portugueses y extremeños que se habían desplazado, debido a la proximidad de la zona, para ver a Isabel.
La cantante volvió a cautivar a un público totalmente entregado, que ha sabido respetar la vida personal de Isabel y considerarla, ante todo, como lo que es, una gran artista.
Isabel a pesar de las molestias por el esguince que sufrió en Madrid, se puso de pie en el escenario y bailó para sus admiradores.
Con un traje rosa bordado en flores y uno rojo Isabel cautivó y demostró una vez más que el escenario es su válvula de escape.