MADRID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
Isabel Pantoja tuvo un intenso día el pasado miércoles cuando por fin tomó la difícil decisión de acudir a la cárcel de Jaén para hacer algo que muchos consideran, debería haber hecho hace mucho tiempo: ir a la cárcel de Jaén para visitar a su pareja Julián Muñoz.
La cantante llegó a su casa de Marbella y la prensa pudo comprobar cómo el chófer salió antes y se situó por delante de la cantante para evitar que las cámaras la grabaran.
Isabel, que cubría su rostro con unas oscuras y grandes gafas de sol, manifestaba una gran tristeza que podía verse en su cara.