Es cercano y agradable. Habla de su profesión con devoción y asegura que el éxito se trata de una carrera de fondo. Que la mentira o la codicia no tienen cabida. Javier Gutiérrez vuelve a saltar al campo. Ahora termina de rodar junto a Guillermo Toledo Salir pitando , una divertida comedia con fútbol de trasfondo, dirigida por Álvaro Fernández Armero donde interpreta a un linier cuarentón, despreocupado y vividor.
Este gallego dejó su tierra con 18 años para estudiar interpretación en Madrid. Experimentado actor de teatro, ha participado en más de una veintena de obras y una decena de películas pero ha sido su papel en Los Serrano el que ha hecho que su popularidad suba como la espuma. En el próximo año estrenará varias películas y tiene pensado compaginar la televisión con papeles de la gran pantalla.
¿El personaje que usted encarna se llama Rafa, se parece en algo al polémico linier Rafa Guerrero?
Qué va, sólo que es juez de línea. En esta película hay un componente futbolístico pero en realidad no es una comedia deportiva.
Usted ya ha participado en otras dos películas futboleras , Días de fútbol y El penalti más largo ...
Es casualidad. Tendré cara de 'Manolo el del bombo'... Tienen en común que son comedias y es lo que más me ofrecen. A la hora de escoger trabajos me baso en que sean buenos guiones y que los personajes parezcan atractivos para que los pueda defender y para que atraigan al espectador.
Ha trabajado en las últimas temporadas de Los Serrano , ¿Cómo ha sido esa experiencia?
Ha sido una experiencia muy buena. He hecho un paréntesis porque he estado rodando una película en Chile pero ahora volveré, yo feliz. Tengo muy buen rollo con los otros actores y el equipo. Para mí ha sido un entrenamiento muy importante porque en realidad de tele había hecho muy poquito. Es un mundo en el que no sabía si iba a encajar muy bien porque es un medio muy denostado.
¿El personaje al que encarna en Los Serrano despierta más odios que amores?
No lo sé. Hay mucha gente al que le caigo mal por hacer ese papel pero no tengo nada que ver con él. Por otro lado recibo apoyo en la calle porque en España hay muchos tipos como José Luis, un pícaro a lo Tony Leblanc pero más moderno.
Usted lleva muchos años haciendo teatro que es un género muy diferente ¿Lo prefiere a televisión?
En este país se tiende a encasillar a los actores. A mí me da igual el medio porque en nuestra profesión hay una tasa de paro increíble. Muy pocos actores se pueden permitir el lujo de decir que no a un papel. Cada género es diferente. La tele es agotadora, en teatro eres dueño del proceso pero es muy duro y en el cine dependes casi siempre de la labor de montaje.
¿Hay algún personaje que tenga ganas de interpretar y que no haya hecho todavía?
Soy un enamorado de las películas mafiosas, de Scorsesse o Coppola. También me gustan las comedias del neorrealismo italiano. Me gustaría que me ofreciesen un poco más de drama.
Ha estado rodando también la película Santos con Leonardo Sbaraglia y Elsa Pataki. ¿Cómo ha sido trabajar con ella?
Muy bien, yo no la conocía. Además de ser muy buena compañera me ha sorprendido lo gran profesional que es. Lo suyo no ha sido un boom porque curra mucho. Tiene las cosas muy claras a pesar de lo joven que es, tanto personal como profesionalmente.
¿Cómo fueron sus principios en esta profesión?
Fueron duros pero es que en esta profesión hay que prepararse si quieres llegar alto.
¿Qué hace en el poco tiempo libre que le queda?
Ahora mismo tengo muy descuidada a la gente que quiero, a mi chica, mi familia, mis amigos... Incluso a mí mismo. Llevo dos años sin parar pero ahora en navidades voy a descansar a Galicia y luego me iré una semana a un balneario.
¿Lo dejó todo para venirse a Madrid?
Si. Con 18 años me vine y no me arrepiento. Mis padres se echaron las manos a la cabeza cuando supieron que quería ser actor. Es un oficio en el que hay un componente de suerte unido al talento que a veces llega y a veces no.
¿Qué quería ser de pequeño?
Bibliotecario. Soy un tipo al que le gusta leer y estar rodeado de libros. También durante años estuve leyendo mucha literatura policíaca y eso me condicionó para querer ser criminólogo.
¿Cuál sería su mejor regalo para esta navidad?
Estar cerca de la gente que quiero. Es lo mejor que puedo tener.
¿A quien le traería carbón?
Bbfff... Habría que traer carbón a tanta gente... Estoy muy contrariado con lo que está pasando en esta ciudad, en este país, en el mundo. La mayoría de gobernantes se lo merecen.
¿Está en contra del sistema?
No soy un antisistema pero no entiendo muchas cosas. Por ejemplo la especulación inmobiliaria o el terrorismo.