EL CONOCIDO ACTOR Y PRESENTADOR DE PROGRAMAS COMO "CAIGA QUIEN CAIGA" REPRESENTA EN MADRID LA SEGUNDA TEMPORADA DE "EL DÍA DEL PADRE", LA OBRA DE TEATRO QUE HA SIGNIFICADO SU DEBUT EN EL SÉPTIMO ARTE
Javier Martín, ese joven que entraba en nuestras casas en el '96 como uno de los guapos y elegantes reporteros de Caiga Quien Caiga, representa ahora en Madrid la segunda temporada de El día del padre , una divertida comedia en la que tres hombres luchan en una clínica de reproducción artificial por conseguir que sus espermatozoides conquisten un óvulo. Su personaje, El otro , es un chaval con un humor un tanto absurdo pero que, sin lugar a dudas, encandila al público con su carisma.
Muy cercano y, a la vez, algo tímido nos habla en una cafetería cercana al teatro lo que ha significado para él esta obra, esto es, su debut en el séptimo arte y la convicción de sentirse más actor que antes.
Además, a medida que trascurre la entrevista, este conocido actor y presentador, nos confiesa curiosidades propias, como que desde niño ya sentía la vena artística o que el optimismo es, a la vez, lo mejor y lo peor de sí mismo.
El día del padre ha sido tu debut en el teatro, ¿cómo te sentiste cuando te propusieron este proyecto?
Me daba mucho miedo porque nunca había hecho nada de teatro. Yo sabía que algún día de mi vida esto llegaría. Lo que pasa es que se juntaron una serie de cosas que me hicieron decidir que sí, que tenía que hacerlo, entre ellas Gabriel Olivares, que es el que hizo el texto junto con Ana Graciani, pero yo sobre todo conocía a Gabriel. Me enseñó el texto, el personaje me encantaba, y entonces no había manera de decir que no. Había que tirar todos los miedos por ahí y lanzarse a hacerlo.
En parte sentirías como que estabas preparado, después de haber hecho tele, cine...?
No, que va, sentirlo no sentía que estaba preparado, sabía que era el momento, y éste fue por Gabriel. Yo hablé con él, le dije que nunca había hecho teatro, que lo tenía que entender, al igual que tenía que entender mis miedos, y entonces, tuvimos la suerte de tener dos meses de ensayo, que fueron para mí una revelación y una oportunidad para poder entender cómo funcionaba todo esto, y entonces fue muchísimo más fácil. Sabía que tenía que hacerlo pero yo creo que no me he preparado lo suficiente. He ido a alguna escuela y tal, pero me he dedicado siempre más a la televisión, a presentar, y a alguna serie como actor, pero la preparación que se hace en el teatro no es la misma.
Entonces esto te estará ayudando, ¿no?
Muchísimo. A mí, antes, cuando me preguntaban que qué era me daba un poco de corte decir que era actor, no sé por qué, pero ahora ya me siento más seguro de decir soy actor , no es que no lo fuera antes, pero me lo creo más.
Háblanos un poco de tu personaje...
Se llama El otro , es un chaval deportista, muy ligón, y tiene una peculiaridad, y es que desde el comienzo de la función parece un tipo extraño, dice cosas inconexas a veces, y parece que está en babia, que no se entera de lo que ocurre en la clínica. Lo que pasa es que este tipo dice poquito, pero lo que dice resulta que viene con segundas, con una doble intención que en el principio parecía que no se enteraba de nada, pero realmente se entera de muchísimo. Entonces, a veces, en esa lucha de espermatozoides que hay en la clínica, parece que es el más tonto de todos, pero yo no diría eso, sino que más bien es el que s entera de todo y es el más astuto.
¿Te identificas en algo con El otro ?
Sí, tiene un puntito guasón, infantil, que a mí me gusta. Me gusta sentirme un niño grande y jugar un poco a eso. Tiene un humor muy absurdo, y a mí el humor absurdo me encanta, cuanto menos se entienda, mejor.
¿Cuánto tiempo vais a estar en Madrid?
En principio, parece que seis semanas, pero luego nos queda bastante gira todavía. Iremos a Valladolid, Bilbao...
Ahora, que se puede decir que has hecho de todo (cine, series, programas de televisión y ya también teatro), ¿te quedas con alguna en especial? ¿dónde te sientes más cómodo?
Me quedo con el no paro , con el no desempleo . En un plató de televisión me siento muy cómodo, porque llevo unos 12 años, y haciendo televisión desde los 18, entonces me gusta muchísimo el ritmo que hay, me lo paso muy bien, no he tenido nunca problemas grandes con nadie, y lo disfruto muchísimo. Y el teatro ahora es como un descubrimiento para mí, que no conocía y que me está enamorando. En cine he hecho muy poquitas cosas, pero no puedo elegir una y dejar otras. Cuando eres actor no puedes decir que te vas a dedicar a hacer, por ejemplo, películas de época, es hacer lo que venga, porque además, en esta profesión uno no elige nunca nada de nada, a no ser que llegues a unos niveles muy altos, entonces lo que va viniendo es lo que va decidiendo tu carrera.
Eres una persona muy querida por el público, ¿qué es lo más bonito que te han dicho por la calle?
Me han dicho de todo, pero siempre recordaré un piropo que me dijo una chica. Dijo: El otro día soñé contigo, si hicieran ese sueño película mis padres no me dejarían verla . No sé bien qué será, pero me pareció muy bonito.
¿Siempre has querido dedicarte a esto?
Sí, de enano era el típico niño al que le gustaba disfrazarse, actuar, de repente me ponía a cantar. Y, siendo muy tímido, por otro lado me salía la vena artística. En los scouts , porque yo era boy scouts , en los juegos de campamento siempre era el que quería hacer el papel protagonista de lo que fuera.
¿Te consideras tímido?
Soy muy tímido, además no miro a los ojos, es una manía que tengo, me pongo muy nervioso.
Es curioso, ya que se oye que muchos actores reconocen ser muy tímidos...
Sí, es verdad. Lo que pasa es que, precisamente, hay gente que se ve como muy segura, y eso es una máscara. Luego resulta que son inseguros a tope, y tienen que luchar con ello para que no se note. Un tímido se resuelve muy mal en la vida, no puedes ir por la vida con la cabeza baja, y entonces lo que tienes que hacer es todo lo contrario, ser extrovertido. A mí, por ejemplo, me da corte ir solo por la calle, que me reconozcan, me da vergüenza estar en un bar solo tomándome una caña, cosas absurdas, te juro que llegas a hacer cosas absurdas por timidez.
Si no hubieras sido actor, ¿qué te hubiera gustado hacer?
No tengo ni la menor idea. Hubo un momento en que no salía trabajo y lo pasé muy mal porque pensaba en otras cosas que hacer y no lograba saber qué otra cosa podría hacer, porque esto se te va metiendo cada vez más y te olvidas de que eres capaz de hacer otra cosa; evidentemente, si algún día hay que hacer otra cosa, pues se hace y ya está, pero no sabría qué decir, supongo que volver al principio de ser actor, camarero. El primer paso para ser actor es ser camarero.
¿Cómo fueron los principios? ¿Cómo empezaste en el mundo de la interpretación?
Primero fue un poco por publicidad. Me dijeron que tenía que hacer un composit , unas fotos, luego iba a todas las agencias de publicidad y me llamaban para algún anuncio o alguna cosa, un programita, y así poco a poco, iba a muchos casting de series de televisión, donde me decían, como a todo el mundo, veinte veces que no, una que sí, y poquito a poco son papeles muy pequeñitos pero que luegon tienen un resultado. Es un camino muy largo, muy difícil también, pero lo importante es resistir. Yo, a la gente que se dedica a esto, les digo que no trabaja más el que mejor es, sino el que más resiste. Lo que le pasa a mucha gente es que tira la toalla y lo deja todo porque, a lo mejor, tiene un momento de bajón y es que, ahí está el problema, porque momentos de esos vas a tener muchas veces en esta profesión, bueno, y en todas.
¿Qué te han aportado Caiga Quien Caiga , Sobreviviré o Médico de Familia ?
Caiga Quien Caiga es lo que más me ha aportado. Sobreviviré fueron cinco sesiones, Médico de Familia serían una o dos. Con las pequeñas cosas vas cogiendo seguridad, además ahí era muy jovencito y todo te impresiona mucho más. Con Caiga Quien Caiga , durante siete años, aprendí a hacer de todo, a ser reportero, montar los reportajes, a presentar. Yo, la primera vez que presenté un programa de televisión fue Caiga Quien Caiga y era presenatdor con El Gran Wyoming, Juanjo de la Iglesia, y yo tenía 23 ó 24 años, estaba un poco sobrepasado.
¿Cómo te preparas los papeles y tus personajes?
Leyendo, estudiando y repasando mucho, si es posible con la ayuda de los directores, que yo creo que es importantísimo, y en esta función es donde más lo he visto. Son fundamentales las conversaciones con los directores, para ver los diferentes puntos de vista de lo que quiere el director y lo que tú eres capaz de dar, lo que es capaz de sacarte él. Yo creo que son ellos los que deberían saber sacar del actor la mejor interpretación, y no te creas que hay tantos...
¿Tienes alguna cosa, como un ritual o algo por el estilo, que siempre hagas antes de subirte a un escenario? ¿Alguna manía?
Tenemos un ritual Aitor Mazo y yo que es que el día del estreno de El día del padre nos dimos un pico de puro nervio en el que estábamos y, entonces, desde entonces, antes de la función nos damos un pico. Antes de salir nos abrazamos todos los actores, nos damos como energía y tal, pero siempre nos buscamos Aitor y yo porque si no le doy un pico algo falta.
Bueno, pero parece que ha funcionado, ¿no?
Sí, pero es una tontería, la típica que haces antes del estreno y que ya tienes que hacerlo siempre. Pero yo no soy mucho de eso; ésta es la primera vez que me ha pasado.
¿Eres muy perfeccionista o sueles ser más conformista?
Me gusta hacer las cosas bien, me gusta dar lo que me piden. Cuando el director no sabe qué pedirme es cuando estoy más perdido, pero si el director sabe lo que quiere y va a por ello, yo le doy todo, mi alma si es necesario.
¿Qué es lo mejor y lo peor de ti?
Puede ser lo mismo: el optimismo. Para mí es lo mejor, pero a veces puede ser también lo peor. El exceso de optimismo te puede hacer que a veces no veas la realidad absoluta. Las cosas negativas y los malos rollos me ponen muy nervioso. Creo que hay que saber nivelar, ser optimista pero luego tener un poco de carácter. Tengo mi carácter, cuando me sale, pero es dificilísimo sacarme de mis casillas.
¿Hasta cuándo pensáis estar con El día del padre ?
Pues, en principio, seis semanas, pero supongo que se podrá prorrogar. Es como sucedió la otra vez, veníamos para un par de semanas y, al final, gracias al buen funcionamiento de la temporada anterior, hemos vuelto ahora para otras seis semanas.
¿Es fácil compaginar el teatro y el programa de La Sexta?
Eso está grabadísimo, es de hace un año y medio. Parece que estoy en activo en La Sexta, pero no es así. A La Sexta voy de vez en cuando a lo de Los irrepetibles .
Y con tanto trabajo, ¿has tenido tiempo para cogerte algunos días de vacaciones?
Sí, hemos tenido ahora nueve días. Hemos estado con una gira bastante dura, recorriéndonos toda España, y hemos tenido nueve días ahora de vacaciones y me han sentado fenomenal, encantado de la vida, relajado...
¿Tienes otros proyectos?
Pues no, la verdad es que no, había un concurso por ahí, pero estas cosas hasta que no salen..., no tengo ni idea. La verdad es que me apetecería volver a hacer algo en televisión, pero de momento, las cosas hasta que no se firman no se sabe.