"HE TENIDO VARIAS RELACIONES EN PAREJA Y NO HE NECESITADO CASARME PERO EN ESTE CASO QUERÍA HACERLO"
A sus cincuenta años recién cumplidos Javier Sardá publica su primer novela, Eros, Thanatos y su puta madre , una sarcástica reflexión sobre la muerte que le lleva a recordar la prematura perdida de su padre a los nueve años, su madre a los diecinueve, su hermano diez años después y algunos de sus más grandes amigos con el paso de los años. Para este gran comunicador la muerte es un tema capital. Tras dejar Crónicas Marcianas y tomarse un año sabático alejado de las multitudes, el periodista catalán ha dado la vuelta al mundo dos veces de la mano de Dutifri y regresará el año que viene a televisión con un nuevo programa junto a dos de sus más fieles colaboradores: Carlos Latre y Boris Izaguirre.
-¿Es este libro una manera de protestar contra la muerte?
-De alguna manera sí, contra la muerte y contra toda una serie de conceptos transcendentales que estaban de moda cuando yo estudiaba y que pretendían ser muy culturales. Me gusta el contraste entro lo cultural y lo popular, de ahí el título Eros, Thanatos y su puta madre . Parece que todo es o muy serio o muy intrascendente, grandes verdades o grandes mentiras y a mi me gusta compaginarlo todo. Juego con la muerte pero discrepo con ella, protesto porque aun no me ha entrado en la cabeza que esto sea temporal.
-¿Temes a la crítica?
-No, a estas alturas de la vida ni las críticas me quitan el sueño ni los elogios me ponen demasiado contento.
-¿Qué esperas conseguir con este libro?
-Me conformo con que entretenga un poco.
-¿Qué es para ti la muerte?
-La conozco bien, es un tema capital en mi vida. Puede ayudarte a vivir o destrozarte por completo. Una vez que te enfrentas a la muerte tienes que hacer un gran esfuerzo para poder apreciar las pequeñas cosas de la vida.
-¿Crees en el más allá?
-Creo en lo transcendente y lo sagrado de algunas cosas pero no en la superviviencia de las almas.
-¿Te asusta que te sobreviva la fama?
-No, será algo muy efímero, mi presencia es algo fugaz. La televisión es un fenómeno generacional y la fama televisiva es muy efímera, cuando pasen los años nadie se acordará de quien fui.
-Este año has cumplido los cincuenta, ¿cómo sientan las canas?
-Mal, con cincuenta ya eres un señor, antes eso depende de cómo te vistas pero después ya no tienen remedio. No es algo que me perturbe pero me gustaría volver a tener veinticinco.
-¿No hay ninguna ventaja en los cincuenta?
-Sólo la experiencia, pensar que ya te has quitado de encima muchos años de trabajo.
-¿Notaste lo mal que le sentó al publico tu retirada?
-Sí, se que no les gustó, todavía me preguntan que cuando vuelvo, parecía que me había muerto. Recibí mucho cariño entonces.
-¿Hay un antes y un después en tu vida tras el matrimonio?
-Claro que sí, he tenido varias relaciones en pareja y no he necesitado casarme pero en este caso quería hacerlo. no lo he hecho sólo con el corazón, también con la cabeza, lo tenía muy claro.
-¿Cómo es el hombre casado en el que te has convertido?
-Estoy muy bien, tengo equilibrio y pasión a la vez y eso me permite centrarme.
-¿Necesitas huir del gentío a menudo?
-Mucho, admiro profundamente a aquel que se ha hecho millonario siendo un total desconocido, no me gusta ser famoso.
-¿Con qué etapa profesional de tu carrera te quedarías?
-Con mis inicios en la radio, cuando empezaba a hacer algo de ruido haciendo radio, era muy joven, tenía sólo veinticinco años y me sorprendía que gustase algo que yo hiciera. Sólo teníamos una hora de radio en Barcelona y se hablaba de nosotros, esa sensación es apasionante, te sorprende realmente que tu trabajo guste.
-¿Qué sientes al recordarlo?
-Me veo como un pobre hombre que no sabe que va a triunfar. Triunfar significa trabajar mucho, el triunfo es uno de los peores tiranos.
-¿Te has llegado a sentir esclavo de tu trabajo?
-De mi trabajo y del éxito muchas veces, el éxito manda mucho y tienes que ser tu el que diga basta.
-¿Qué ha sido para ti Dutifri ?
-Un chollo, un verdadero privilegio, no podía decir que no ante una oferta como esta y la cadena fue muy sensible a ella, yo estaba cansado de los paltos y lo aceptaron desde el primer momento.
-¿Vas a volver a Televisión?
-Es una posibilidad de la que estamos hablando en este momento los tres, Boris, Carlos Latre y yo, sería algo semanal, sin muchas pretensiones, con la intención de que se lo pase bien la gente. Sería algo para el año que viene pero todavía no hay nada cerrado.
-¿A quién te gustaría fichar para ese nuevo programa?
-A Mercedes Milá, me encantaría que estuviese en mi programa y de hecho lo voy a intentar pero es muy difícil que lo consiga.
-He leído que llevas guardaespaldas...
-Para no tener problemas, lo necesité mucho mientras hacía Crónicas Marcianas , por las temibles amenazas.
-¿Lo llevas bien?
-Bien, muy bien, ya es uno más del equipo, trabaja para la familia y se ha convertido en un amigo más.
-¿Has llegado a temer por los tuyos?
-Siempre, la fama tiene dos caras y siempre te da más miedo que le pase algo a la gente a la que quieres que a ti.
-¿Son los hijos lo mejor?
-Sin duda, ser padre es algo apasionante. Yo tengo una hija y mi mujer tiene dos, me encanta oírlas, me encanta el jaleo que arman en casa y disfruto viendo el trajín que llevan.
-¿Te has llegado a acostumbrar a a la muerte a base de perder a tus seres queridos?
-No, no es nada aconsejable perder a un padre a los nueve años, a una madre a los diecinueve, aun hermano diez años después y después varios amigos. Las muertes prematura te espabilan mucho pero también te bloquean emocionalmente, me ha costado mucho aprender que no todo son bofetadas.
-¿Qué muerte duele más?
-Es como la vida de un boxeador, cada nueva muerte a la que te enfrentas va doliendo menos pero machaca más tu cerebro.
-¿Dónde estaba escondido el novelista que llevas dentro?
-Estudié periodismo porque quería escribir pero haciendo radio y televisión no escribes nada así que en cuando me dejaron una año libre surgió este libro. Hay un antecente en mi historia, cuando gane un mes de permiso en la mili tras quedar primero en un concurso literario. Mi capitán general de la tercera región militar donde yo hice la mili era Milans del Bosch, acabé la mili medio año antes del 23F pero por suerte no prosperó.
-¿Qué te queda ahora por explorar?
-Las rutinas del día a día, cuando uno para de trabajar necesita disciplina y yo soy un hombre muy disciplinado. Llevo cinco años tocando el saxo y aun no suena como debería.
-¿Qué tipo de padre eres?
-Como todos, un plasta y un pesado. La insisto constantemente en que no se haga piercings pero en cambio no puedo decirle que sea mejor estudiante de lo que ya es, ni mejor persona porque mi hija es fabulosa.