Jesulín de Ubrique se despidió de sus paisanos de Ubrique con un gran triunfo

Jesulín de Ubrique se despidió de sus paisanos de Ubrique con un gran triunfo

Jesulín de Ubrique se despidió por todo lo alto de sus paisanos en su último festejo en la plaza de su tierra, Ubrique, en el salió a hombros tras cortar once orejas y tres rabos. El torero estuvo arropado por toda su familia y la de su esposa. El gran ausente fue sin duda, su padre, Humberto Janeiro.

Arropando al diestro se encontraba su esposa, María José Campanario, quien no pudo evitar emocionarse y derramar algunas lágrimas cuando su esposo le brindó uno de sus toros. A su llegada a la plaza, de blanco inmaculado, la castellonense reconoció que su marido estaba un poquito nervioso y que le había deseado mucha suerte . María José, aunque admitió que echará de menos algunos momentos en la plaza, afirmó que es mejor que esté en casa .

Tampoco faltaron dos de sus tres hermanos, Humberto y Carmen Janeiro, esta última acompañada por su novio César.

La tarde fue muy especial para la matriarca, Carmen Bazán que vivió con tensión, plenamente entregada, la actuación de su hijo.

A su llegada, afirmó que era una día muy especial para todos y que esta plaza les traía muchos y buenos recuerdos. Los padres de María José Campanario también arroparon a su yerno. José llegó acompañado de su nieta Julia, que disfrutó desde los tentidos de los éxitos de su padre.

Jesulín tuvo su mejor tarde y salió a hombros de la plaza, aclamado por sus paisanos. El torero gaditano confirmó que su retirada es definitiva aunque toreará en festivales benéficos.