Jesulín de Ubrique y María José Campanario, más enamorados que nunca

La feliz familia, en los alrededores de la plaza de toros.
La feliz familia, en los alrededores de la plaza de toros. - EP

EL EX MATADOR Y SU ESPOSA DISFRUTARON DE LA TARDE ACOMPAÑADOS POR SU HIJA JULIA

Jesulín de Ubrique acudió el pasado fin de semana como aficionado y ex matador al festejo celebrado en la plaza de toros de Ubrique, en la que lidiaron Cayetano Rivera, Manuel Jesús El Cid y Enrique Ponce.

El diestro de Ubrique, que tras su retirada se ha volcado de lleno en su familia, acudió a la corrida celebrada en su localidad natal, inseparable de su esposa María José Campanario y de su hija, Julia, de cuatro años, a la que están inculcando la pasión por los toros.

Jesulín abandonó los ruedos españoles el 12 de octubre de 2007 en la Plaza de Toros de "la Misericordia", en Zaragoza, una decisión muy meditada y definitiva que tomó fundamentalmente por su familia.

De hecho, desde el punto de vista personal está exultante junto a su mujer, María José Campanario y sus hijos: la pequeña Julia, de cuatro años, Andrea, de ocho, y el pequeño Jesús Alejandro que el pasado 6 de marzo cumplió un año.

Jesulín y María José están en uno de sus mejores momentos. La pareja, que está más enamorada que nunca, disfruta cada día de su tiempo el uno junto al otro.

Durante el festejo se dieron toda suerte de muestras de cariños, besos y abrazos. Junto a ellos, la pequeña Julia, que también disfrutó de la tarde.

La familia Janeiro casi al completo siguió con interés el festejo aunque en diferentes ubicaciones dentro de la plaza. Carmen Bazán no quiso faltar y durante algunos momentos de la tarde estuvo junto a su nieta Julia, a la que colmó de cariños.

En otra fila, siguieron el festejo, los hermanos Janeiro, Humberto y Víctor, junto a sus respectivas parejas; y Carmen Janeiro que acudió en esta ocasión sin su novio, César y acompañada por una amiga.

Manuel Jesús El Cid fue el gran triunfador de la tarde tras cortar un total de tres orejas. El torero brindó uno de sus toros a su ex compañero de ruedos Jesúlín de Ubrique. Por su parte, el valenciano Enrique Ponce cortó una oreja mientras que el diestro Cayetano, que completaba la terna saludó dos ovaciones tras dar muerte a sus respectivos oponentes.

Al término del festejo, María José Campanario afirmó orgullosa que sus hijos son aficionados al toro porque lo llevan en la sangre .

Respecto al benjamín, Jesús Alejandro, que cumplió el pasado 6 de marzo un añito afirmó que es todavía muy chiquitín y por eso no ha venido .