Jorge Cadaval, de Los Morancos: "No me llama la atención ser padre"

Jorge Cadaval.
Jorge Cadaval. - EP

EL HUMORISTA HABLA DE SU VIDA Y SUS PROYECTOS AL CUMPLIR CIEN DÍAS DE CASADO

Los Morancos han vuelto. Después de su ausencia en la televisión nacional, el dúo cómico ha vuelto como jurado de Tú sí que vales , el programa-cásting de Telecinco. Están contentos con su nuevo proyecto, pero no paran. Preparan una gala para celebrar sus 30 años sobre los escenarios. Y es que, mucho ha pasado ya desde aquél Viva 85 , programa en el que interrumpieron en la televisión estatal ataviados como dos guiris de la costa gaditana. Risas y más risas han llenado su carrera. También su vida. Los sevillanos (y sevillistas) no paran de sonreír mientras nos hace cómplices de su vida profesional... y personal, con chiste incluido, por supuesto.

Habéis sustituido a Javier Sardá en Tú sí que vales . ¿Sentís algún tipo de presión?

JORGE: ¿De presión? No, para nada. Llevo trabajando muchísimo.

¿Os recuerdan los concursantes a vosotros?

JORGE: La verdad es que nosotros hemos hecho muchas pruebas, muchos cástings... No solamente de una televisión... Llevamos 29 años trabajando, así que... He vivído cosas de presentarme delante de un jurado y hacer el cásting y que tres personas te estén viendo... No como concurso pero si no les gusta en ese momento, pues te vas a otro lado.

CÉSAR: Hombre, claro. La verdad es que nos da muchísima pena porque lo pasan muy mal. Yo he tenido que pasar un cásting, que te traicionan los nervios y que llevas muy poco tiempo en las tablas. La verdad es que también está muy divertido porque hay personajes muy curiosos.

¿Cómo lo pasábais?

JORGE: Pues me imagino que como todos ellos. Con un montón de nervios y cosas que te corren por la cabeza.

CÉSAR: Sí, fue duro. Hice un montón de pruebas y estuve en un montón de sitios. Era duro cuando no te llamaban después. Lo típico.

¿Tienes algún favorito?

JORGE: La verdad es que no tengo ningún favorito. Suelo quitarme de la cabeza la gente que veo para no llegar a eso porque entonces, llegará a tiro hecho . Yo, personalmente, no quiero volverlos a ver ni quiero saber... Porque me parece mucho más interesante ponerme delante de ellos y ver lo que van a hacer ese día.

CÉSAR: La verdad es que no. Porque como hay tanta variedad y cada uno ha hecho lo que sale de su alma... No tengo ningún favorito. Es la final el viernes... A ver qué pasa.

¿Os hubiéseis presentado a un concurso de este tipo?

CÉSAR: ¿Por qué no? Si no hubiese habido otra salida...

¿Sois muy duros con ellos?

JORGE: No he sido en ningún momento duro con nadie. Yo suelo portarme bien.

CÉSAR: Intentamos estar correctos con ellos. Sobre todo, da mucha pena cuando una niña no puede pasar a la final. Pero bueno, intentamos ser profesionales.

¿Qué consejo les darías a los jóvenes que están empezando?

JORGE: Que, aunque les digan que no, que vuelvan a intentarlo. Una vez te dicen que no, la segunda te dicen que sí... Eso nunca se sabe.

CÉSAR: Que no se desesperen. El tren pasa para todos. Más tarde o más temprano llegará el momento en el que les llegue la oportunidad. Mira Chiquito de la Calzada, que es el mejor ejemplo. Le vino el éxito después de toda la vida trabajando y cantando flamenco.

-¿Cuál ha sido vuestro tren?

CÉSAR: Fue aquel Viva 85 . Después, hemos continuado la carrera. Imagínate si nos ha dado tiempo a hacer cosas. En 2009 hacemos 30 años de carrera, viajando por todas partes. Nosotros tuvimos suerte porque, en ese momento, en España sólo había un canal y el fin de año lo veía todo el mundo.

¿Cómo pensáis celebrar esos 30 años?

CÉSAR: Queremos hacer una gala especial con cosas que hemos hecho toda la vida, invitando a algunos compañeros... Queremos hacer una cosa bonita.

En Tú sí que vales hay mucho friki. ¿Sois un friki en algo?

JORGE: ¿Yo? Pues, no lo sé. Seguramente, seré un friki. Cualquiera tenemos algo de friki en un momento dado pero no me considero una persona muy friki, de verdad que no.

CÉSAR: Yo no me considero friki, pero un poco de todo sí me considero (risas). No lo he pensado nunca, pero no me considero friki, la verdad. Creo que depende del tipo de friki que seas. Porque hay frikis que tienen mucho arte. Sabes cómo está la televisión, que cualquiera hace cualquier cosa. Hay muchos personajes por España que están ganando dinero.

En Tú sí que vales hay bailarines, cantantes... ¿Para qué no valdrías?

JORGE: No lo sé. Mi profesión frustada es ser veterinario. Proponiéndote las cosas, sueles hacerlo, mejor o peor.

¿Sientes que has nacido para ser cómico?

JORGE: Se nace para vivir. Después ya, viviendo, ves en lo que te va mejor y con lo que te sientes más a gusto.

CÉSAR: Yo, para el baile. Jorge baila muy bien, pero yo... Creo que Fred Astaire no es familia mía, ni Joaquín Cortés, tampoco.

¿Por qué te decidiste a ser cómico?

JORGE: Porque me encantaba pasármelo bien y que se lo pasaran bien conmigo. Como yo siento tanta felicidad, pues supongo que la gente se lo pasa igual conmigo...

Y si no hubiéseis sido cómicos, ¿a qué os hubiérais dedicado?

CÉSAR: Me hubiera gustado ser ganadero de reses bravas. Me gusta mucho el campo, sí, sí.

¿Os arrepentís de algo de lo que hayáis hecho?

JORGE: Para nada. Nunca me he arrepentido de hacer nada. Creo que he tenido la oportunidad de vivir una vida buena, en positiva, con todas sus contras, pero volvería a nacer y a hacerlo todo igual, con la misma intensidad.

¿En qué os basáis para hacer un personaje?

JORGE: La gente suele hablar, suele decir... Además, la vida hay que tomársela con sentido del humor. Hay que saber reírte de ti mismo, lo primero.

CÉSAR: Que nos guste a los dos. Nos comunicamos, pensamos, estudiamos y ensayamos.

¿Por qué personaje siente preferencia?

JORGE: Por todos. Nosotros transmitimos según lo sentimos. Siento debilidad por todos los personajes.

CÉSAR: La familia Omaíta por lo que ha supuesto para nosotros. Hemos imitado a muchísima gente: Felipe González, a Juan Pablo II... Se puede imitar a todo el mundo.

¿Hay muchas Omaítas en la vida real?

CÉSAR: Todos tenemos un 15% de Omaíta.

Siempre estáis disfrazados pero, ¿qué disfraz elegís en Carnaval?

JORGE: En Carnavales me disfrazo de muchísimas cosas, de Vilma Picapiedra... Este año no me he disfrazado de nada. He ido a los Carnavales pero estaba trabajando. No he podido disfrutar. Para una persona pública es más cómodo... Si te pones un buen pelucón, unas gafas... no te conoce la mitad de la gente. De vez en cuando viene bien.

¿Cómo llévais la fama?

CÉSAR: A excepción de uno que te dice una cosa que te puede sentar mal, la gente es encantadora. Esto es lo mejor. La gente es buena y encantadora. Ya, por eso, te tienes que entregar.

JORGE: Lo llevo bien. Yo como por el público. Hay de todo: los hay buenos y alguno malo. Con más respeto y con menos... Hay diversidad. Está bien que haya de todo. Si fuera todo igual, sería aburridísimo.

¿Cómo te sienta que tu vida privada sea un asunto público?

JORGE: Yo no he hecho de mi vida privada un asunto público. Lógicamente, me caso y sale que me he casado pero nunca he hablado ni he hecho partícipe a la gente de mi vida privada. Soy una persona pública. Me he casado y no tengo ningún tipo de problema. Mi vida privada es muy mía. No creo que le interese a nadie. No me interesa la de los demás y no creo que les pueda interesar la mía.

Habéis estado en Las Vegas con Sardá. ¿Son tan serios los norteamericanos como parecen?

JORGE: No, mi pareja es norteamericana y no tiene nada de seria. Es la persona más divertida que conozco.

¿Creéis que la política en España da risa?

JORGE: La política en el mundo da risa.

CÉSAR: En España hay cosas que me dan muchísima risa, vamos. Los políticos, cuando no hablan del pavo, hablan del conejo... Ayer me decían que está Bush con Sarkozy y pasa Zapatero y le dicen: Estamos planeando la Tercera Guerra Mundial. Vamos a cargarnos 25 millones de árabes y un dentista . Zapatero pregunta: ¿Y el dentista, para qué? . Le contestan. ¿Qué pasa, que no te preocupas por los árabes? (risas).

¿Os animaríais a imitar a Sarkozy?

JORGE: ¿Por qué no? Es una persona tradicional, de derechas y lo hace estupendamente bien. Tiene su señora, está separado y está ahora con una pedazo de modelo... Yo no llevaría mi vida privada al terreno público.

¿Se separarán alguna vez Los Morancos?

JORGE: Es mi hermano y no lo quiero separar de mi vida. Como trabajo, no te puedo decir. Yo creo que no. Laboralmente, a lo mejor dejamos de estar unos añitos y nos retiramos, porque todo tiene su momento. Creo que me retiraré con mi hermano, como Morancos, por supuesto.

CÉSAR: No lo sé pero creo que no. Somos hermanos y amigos. Nos conoces tan bien, sabemos lo que nos gusta a cada uno y, en mi casa, hay tanta unión familiar por mi padre y mi madre... Los hermanos somos muy pesados, nos vemos, comemos juntos... No somos de estos hermanos que están separados. Vivimos mucho la familia. Por esto creo que no me voy a separar de Jorge. Nos vemos muchísimo. No sé si algún día, alguno de los dos tomará otro camino. De momento no lo tengo pensado ni Jorge, tampoco.

¿Discutís entre vosotros?

JORGE: Pues claro. ¿Qué crees, que somos marcianos? Lo resolvemos como todo el mundo. Cuando uno se equivoca, pues le dices oye, perdona, que he metido la pata . Ya sabes por dónde tienes que tirar, qué decir y por dónde meter el dedo... Ya son muchos años de amigos, compañeros... Hay mucha complicidad.

¿Tenéis más complicidad entre los dos que con el resto de los hermanos?

JORGE: No, en casa somos una piña. Somos una familia muy cerrada. Somos muy familiares. Tenemos un sentido de la familia muy grande.

Lo del humor, ¿también viene de familia?

JORGE: Ufff, mi madre tiene un sentido del humor estupendo. Mi padre lo tenía también. Mi padre era mucho más cachondo que nosotros dos.

¿Cómo recordáis vuestra infancia, con tantos hermanos?

CÉSAR: Muy bien. Las casas de muchos hermanos son muy divertidas. Vivíamos en un piso pequeño y, con tanta gente, era divertido. Si no te espabilabas, te quedabas sin huevo frito (risas). Todo el mundo tenía pero había que estar atento porque se lo podía comer otro, era el cachondeo, correr para llegar el primero... Lo típico de las familias.

¿Cómo os ayudó vuestro padre en esto?

JORGE: Nuestro padres nos apoyó. Nunca nos ha dicho que no a nada. Se ha puesto a nuestro lado y nos ha apoyado. No nos ha contrariado cuando ha visto que algo era positivo para nosotros, cuando tenía chicha . Ha tenido mucha confianza en sus hijos y la verdad es que lo ha disfrutado mucho. Yo también he disfrutado mucho de mi padre.

César, ¿dejarías la comedia por componer a tiempo completo?

CÉSAR: No sé. Me gusta mucho, me gusta mucho componer. Me costaría mucho trabajo dejar la comedia porque es algo que llevo en la sangre. Me siento muy a gusto en un escenario. Lo bonito de esta profesión es que hace feliz a la gente, que disfruta contigo. Los otros disfrutan y tú trabajas. Lo vivo mucho.

¿Dejáis alguna vez de sonreír?

JORGE: Suelo sonreír mucho. Reírme, me río menos. Me río cuando algo me hace gracia de mi hermano, de mis amigos, de mi pareja... Pero suelo sonreír más.

¿Véis a algún sobrino como digno sucesor?

JORGE: No, nada. Qué va, qué va... Cada uno es libre de hacer lo que quiera. Le apoyaría como me han apoyado a mí, estaría a su lado...

CÉSAR: Si lo hacen, pido que sean buenos profesionales. Este mundo es bonito cuando te va bien. Cuando te va regular, no es tan bonito. Yo quiero que mis hijos sean todos notarios y arquitectos. Si sale alguno, lo apoyaré seguro. Es una vida muy bonita, que da muchas satisfacciones.

Jorge, ¿te gustaría ser padre?

JORGE: Ser padre es una cosa muy complicada. Como está hoy en día la vida, sí. Soy muy egoísta y creo que a eso hay que dedicarse con los cinco sentidos. No es porque tengas que esperar nada de nadie, sino que es porque estoy en otro punto. No es una cosa que me llame mucho la atención.

¿Cómo os encontráis ahora, personal y profesionalmente?

JORGE: Estoy en un momento profesional y personal muy tranquilo y bueno. Vivo de lo que me gusta, estoy en una profesión que me gusta y estoy tranquilo. No te digo ni mejor ni peor.

CÉSAR: Estoy muy bien. Hemos llegado a una posición muy buena de trabajo. Estamos muy a gusto trabajando, estamos felices. En lo personal, con la familia, tengo cuatro hijos (una de 19, otro de 17, otro de 13 y otro de 10) y disfruto a cada uno con su edad. Son etapas de la vida que vas disfrutando de cosas distintas. A partir de los cuarenta y tantos años, el tiempo es el mayor patrimonio que tiene el ser humano. Nadie te puede dar más minutos de vida. Intento disfrutarlo con mis hijos y en el trabajo.

¿Os consideráis felices?

CÉSAR: Sí. Soy una persona muy feliz. Doy gracias a Dios todos los días. Tengo una mujer maravillosa, tengo unos hijos maravillosos y tengo una familia maravillosa. No me puedo quejar. Como en todas las familias, hay problemillas. En mi casa, se respira buen ambiente. Es lo que intento que los niños sean educados.

¿Tenéis algún proyecto para este año?

JORGE: Los proyectos nunca se cuentan. Se dice que los proyectos, si se cuentan, no salen. No soy muy supersticioso pero la verdad es que los proyectos que se cuentan no suelen salir al final.